{"id":1481,"date":"2021-10-20T09:00:59","date_gmt":"2021-10-20T09:00:59","guid":{"rendered":"http:\/\/unatumbaparaelojo.com\/?p=1481"},"modified":"2022-04-20T15:27:08","modified_gmt":"2022-04-20T15:27:08","slug":"vision-general-de-thompson","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/?p=1481","title":{"rendered":"PETER THOMPSON: ITINERARIO DE RUTA"},"content":{"rendered":"<p><strong>ESPECIAL PETER THOMPSON<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/?p=1501\">Po\u00e9tica de los an\u00f3nimos; por Jean-Claude Biette<\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/?p=1478\">Two Portraits (1982)<\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/?p=490\">Universal Hotel (1986), Universal Citizen (1987)<\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/?p=1220\">El movimiento (2003)<\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/?p=1206\">Lowlands (2009)<\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/?p=1481\">Peter Thompson: Itinerario de ruta<\/a><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Peter-Thompson-234x300.jpg\" alt=\"\" width=\"234\" height=\"300\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1598\" srcset=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Peter-Thompson-234x300.jpg 234w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/Peter-Thompson.jpg 390w\" sizes=\"(max-width: 234px) 100vw, 234px\" \/><\/p>\n<p><strong>LOS A\u00d1OS DE LA REVELACI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Let teachers and priests and philosophers brood over questions of reality and illusion. I know this: if life is illusion, then I am no less an illusion, and being thus, the illusion is real to me. I live, I burn with life, I love, I slay, and am content\u2026.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\" align=\"justify\"><em>Queen of the Black Coast<\/em>, Robert E. Howard<\/p>\n<p align=\"justify\">El descubrimiento de un cineasta por el que se acaba sintiendo devoci\u00f3n es uno de los bienes m\u00e1s preciados en la cinefilia. Primavera de 2016, no ten\u00eda conocimiento de un nombre particular: Peter Thompson. Fue en un curso espec\u00edfico, impartido por Jonathan Rosenbaum, con la ocasi\u00f3n de la segunda edici\u00f3n del festival Filmadrid, donde lo descubr\u00ed como director, primer d\u00eda de clase, 6 de junio, lunes. Ah\u00ed, una sala abarrotada pudo ver, en un DVD, <em>Two Portraits<\/em> (1982), <em>Universal Hotel<\/em> (1986) y <em>Universal Citizen<\/em> (1987). La conmoci\u00f3n, vasta, iba creciendo con el paso de los minutos. Al terminar el tercer filme, estaba unido, biso\u00f1o, a una persona que durante los m\u00faltiples derroteros de mi vida anterior residi\u00f3 en negrura. Torn\u00e9 al t\u00f3nico hotel esa noche, encandilado por la probabilidad de volver a aquellos fotogramas, y me llev\u00e9 la decepci\u00f3n, unida a la constataci\u00f3n, de advertir que un determinado trabajo no se hab\u00eda llevado a cabo. Thompson parec\u00eda no existir para la gran mayor\u00eda de la cinefilia. Era casi ficticio acceder a sus filmes en Espa\u00f1a, a excepci\u00f3n de <em>Universal Hotel<\/em>, que revis\u00e9 entusiasmado. En mi cabeza resonaban las im\u00e1genes de <em>Universal Citizen<\/em>, llevadas en m\u00ed tres a\u00f1os desde entonces como un secreto deseoso de ser repartido con el resto. En ese intervalo de tiempo tan ef\u00edmero, aquella pel\u00edcula hab\u00eda suturado algunas grietas que yo ve\u00eda surgir en el territorio del cine, sugerido una manera de subsistir, so\u00f1ar, filmar&#8230; Celuloide de ense\u00f1anzas morales indirectas, j\u00fabilo por estar en el planeta compartiendo la intermitencia de la vida. Esos tres abriles venideros llev\u00e9 conmigo, en diversos viajes, im\u00e1genes cambiantes en mi mente: ruinas guatemaltecas, un rostro de mujer congelado a trav\u00e9s de diferentes superposiciones, el canto de una ni\u00f1a maya. Fue el 2 de octubre de 2019, mi\u00e9rcoles, cuando pens\u00e9 en intentar de nuevo encontrarlas, habiendo retornado los fotogramas de esos filmes a mi pensamiento. \u00c9xito inesperado y peque\u00f1a rabia al no haber buscado con la debida atenci\u00f3n. Todas las pel\u00edculas se pod\u00edan adquirir en Vimeo pagando un precio renacuajo en comparaci\u00f3n con la alegr\u00eda proporcionada. As\u00ed, regres\u00e9 a la obra de Thompson y pude ojear los dos filmes restantes, <em>El movimiento<\/em> (2003) y <em>Lowlands<\/em> (2009).<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Al rematar la cita, comenz\u00f3 una deuda para con el cineasta, retornar algo de lo regalado, en forma de palabras, una tentativa de rememoraci\u00f3n escrita de las emociones y sensaciones que su obra, tan confidencial, llena de sigilos, elipsis, empero generosa, c\u00e1ndida, me hab\u00eda otorgado. La bibliograf\u00eda era pr\u00e1cticamente nula. El trabajo se tendr\u00eda que empezar desde un lugar cercano al cero, y la casa deber\u00eda construirse partiendo del suelo. Dado que no se hab\u00eda posado apenas el pensamiento escrito sobre su cine (o casi nadie hab\u00eda dejado constancia), uno tiene la necesidad de no excederse de la l\u00ednea, cumplir con las obligaciones de un programa de desentierro, procurar describir la vibraci\u00f3n de los metrajes, las conexiones uniendo cinco filmes, los v\u00ednculos que fusionan a Thompson con la historia del cine, furtivos. Dejar constancia, menudencias aparte, de un hecho: esas pel\u00edculas existen, y han hollado la mirada de una persona.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La luz del secreto se alumbrar\u00e1, evitando quebrarlo, habiendo dado unos cuantos pasos, recorrido un buen trecho. En los escritos, en el cine, a veces es conveniente no ofrecerlo todo de primeras, ceder la revelaci\u00f3n al aire y, poco a poco, si este relato ha sido en alguna medida provechoso, irla destapando para el lector. A fin de cuentas, uno solo quiere introducir el deseo de llegar, como yo lo hice hace m\u00e1s de un lustro, a unas pel\u00edculas tapadas sin mesura merced al desconocimiento y el olvido. Con el adem\u00e1n de Thompson, comenzamos caminando ciegos, pero manteniendo un poco de fe, conseguiremos abrir los p\u00e1rpados.<\/p>\n<p><strong>EXHUMAR LOS FOTOGRAMAS<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Programa de desentierro y rastreo, el primer impulso azotando el raciocinio del cr\u00edtico, el coraz\u00f3n del te\u00f3rico, ansiosos por quitar el polvo de los viejos escritos, aliviar la agon\u00eda del celuloide para transportarlo del almac\u00e9n a la Historia. Existen aberturas palpables, trechos en los que todav\u00eda es posible perderse, superficies, lesionadas o abocadas a la entrop\u00eda, sobre las que vagar imp\u00e1vidos. Un primer paso, entonces, viene vinculado a un nombre, Peter Hunt Thompson (1944-2013), secciones en el tiempo que nunca fueron borradas de los libros, ya que rara vez se las inscribi\u00f3 en ellos. Programar, prevenir del desvanecimiento a un a\u00f1ico de mundo. Fechar la <strong>cronolog\u00eda<\/strong>, como el cineasta tuvo a buen recaudo hacer con cada trivial dato que conform\u00f3 la vida de su padre, Tommy Thompson (febrero de 1896-abril de 1979), culminada en muerte premeditada. Conviene, dada la afanosa faena, ir paso a paso, filme a filme, y detenerse en los fotogramas, estancar la detenci\u00f3n, dar cuenta de lo que los minutos registrados recuperan, ser conscientes de las ausencias que el movimiento de los planos va dejando tras de s\u00ed. Esperas entre obra y obra, elipsis dentro de la di\u00e9gesis, espejamientos tratando de hermanar, sin por ello pudrir, los v\u00ednculos entre la palabra y la imagen. Un fotograma retorna para adquirir nuevos jadeos despu\u00e9s de haberse perdido en el laberinto del tiempo f\u00edlmico y resuena en nosotros la resignificaci\u00f3n insobornable que, palabra tras palabra, aspiramos transferir al pasaje escrito.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Cuesti\u00f3n de <strong>binomios<\/strong>, dentro del propio corpus f\u00edlmico y refiri\u00e9ndonos a este como un todo. El todo: <em>Two Portraits<\/em>, dividida en <em>Anything Else<\/em> y <em>Shooting Scripts<\/em>, <em>Universal Hotel<\/em>\/<em>Universal Citizen<\/em>, <em>El movimiento<\/em> y <em>Lowlands<\/em>. El interior: deshielo emocional, de Dachau a Guatemala, incluyendo a Johannes Vermeer (1632-1675), represor, tendente a producir fueras de campo con sus dedos en esta historia, y Catharina Bolnes (1631-1687), resistente, proclive a la protecci\u00f3n de lo que sus manos puedan hacer perdurar. Una l\u00ednea que trazamos a lo largo del montaje; anonimato hist\u00f3rico manifestado y tra\u00eddo de vuelta en forma de fotograf\u00edas (cineasta-hermeneuta) y dibujos (Tauber en las tintas) de la II Guerra Mundial, una ni\u00f1a maya adoptada (Mar\u00eda) afincada en Guatemala encuentra la salvaci\u00f3n de la Historia en forma de correspondencia con Vanessa, puertorrique\u00f1a domiciliada en Chicago, prohijada por Thompson y Mary Dougherty, su mujer, psicoanalista fiel a Carl Gustav Jung.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El <strong>sue\u00f1o<\/strong> del cineasta unido al de sus amigos, pero tambi\u00e9n el del sujeto de pruebas en Dachau y la postrera alucinaci\u00f3n m\u00edsera de la esposa del pintor europeo, vi\u00e9ndose despojada poco a poco de sus pertenencias, a la deriva, la pesadilla de la desmaterializaci\u00f3n. El cineasta vive bajo la bienaventurada ilusi\u00f3n de acoplar su pensamiento al del otro, convirtiendo los procesamientos de la memoria en fotogramas; las ideas cuales sellos que ponen en funcionamiento el tren, traquetean sobre los ra\u00edles, canalizan lo mental a la realidad. Todos pasan por la vigilia y nos relatan, f\u00e1bula, fotograma o dibujo mediante, lo que su inconsciente ha proclamado en duermevela, de tal forma que no solo rastreamos las huellas de los zapatos o pies descalzos aplastando la tierra, sino las del enc\u00e9falo; estas \u00faltimas, indirectamente, asimismo labrar\u00e1n el suelo \u2013noci\u00f3n de colectividad alejada de delirios y empe\u00f1ada en des-individuar a la personalidad del ego, la imagen del egocentrismo\u2013. Urdimbres de alucinaciones se entremezclan en comuni\u00f3n, sin cristalizarse en motivo inmediato, pero s\u00ed ayudando a reunificar una cierta manera de <em>estar en el mundo<\/em>, amaneciendo con el <em>tacto <\/em>de la narcosis y trabajando a la candela del pensamiento: so\u00f1ar mientras se trabaja y trabajar mientras se sue\u00f1a. \u00bfLa cabeza en la luna? No, la mente en la tierra.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La <strong>herencia<\/strong> traspasada en la guerra franco-neerlandesa, del pintor a su esposa. Sin embargo, Don Chabo, cham\u00e1n maya residente de Yucat\u00e1n, lega a William F. Hanks, ling\u00fcista y antrop\u00f3logo estadounidense, mucho m\u00e1s que bienes materiales: toma a este como aprendiz, intenta, con palabras y gestos, transmitir durante a\u00f1os, entre la madera y la hierba mexicana, c\u00f3mo existe en las ruinas de su microcosmos y los m\u00e9todos de curaci\u00f3n espiritual que pone en pr\u00e1ctica d\u00eda tras d\u00eda. La c\u00e1mara participativa de Thompson recoge cada una de estas lecciones entretanto las personas se convierten en personajes, trastocando sus personalidades en roles, erigi\u00e9ndose ellos mismos en codirectores. Lo que pervive en los documentos o azulejos abajo es lo que el cineasta extrae y registra v\u00eda grabaci\u00f3n o montaje, recolecci\u00f3n de im\u00e1genes mediante. De repente, nos convertimos en beneficiarios de la Historia, puesta en yuxtaposici\u00f3n gracias a ese fino hilo que recorre las d\u00e9cadas, obligada a chocar cuando una voz contradice la imagen; Guatemala recupera las estelas de los indios mayas, habitantes de Tayasal, el \u00faltimo baluarte de su imperio, y esa hebra da cuenta de la transmisi\u00f3n y los reflejos que se producen entre los siglos (el caballo de piedra tallado por los mayas y el anillo de plata negra que el hijo pierde en el lago Peten Itza).<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<strong>Entre-im\u00e1genes<\/strong>, el negro o la foto, la detenci\u00f3n, unas veces manifestada de manera evidente en <em>Universal Hotel<\/em> y otras subrepticiamente en los lapsos de tiempo que separan un periodo hist\u00f3rico del otro; la imagen suele impugnar la palabra (<em>Lowlands<\/em>). \u00bfQu\u00e9 ocurre en el interior del transcurso f\u00edlmico cuando se cambian los formatos, se introduce el congelamiento (la oposici\u00f3n al deshielo)? Se crean oposiciones, que no dualidades, se magnifica una cosmogon\u00eda donde el cineasta, \u00e1vido ensamblador de la materia y el inconsciente (alejados por oportunistas) se mueve y participa, dejando participar, no permitiendo el desfallecimiento de su huella.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;De entrada, rastreo. Hace falta viajar en busca del intersticio, obviar el destino fijado, y convertirse en hermeneutas, prestando especial atenci\u00f3n, o en igual medida, a lo que nos dicen los archivos y lo expresado por los sue\u00f1os. Estas palabras se entrelazan, las une y fractura una voz, la de Thompson, que musicaliza los vac\u00edos, contrapuntea el ajetreo de los planos. Dentro de la cronolog\u00eda y con detenciones elocuentes en la jornada. Recapitulamos para justificar la no-sumisi\u00f3n de estos filmes a un \u00fanico concepto, el rechazo a la analog\u00eda forzada; cuando se trata de exhumar, m\u00e1s nos vale escribir con una mirada cercana (Zunzunegui), combinando la visi\u00f3n global y el detallismo microsc\u00f3pico si la ocasi\u00f3n lo merece. He ah\u00ed el motivo de que, en primera instancia, opt\u00e1semos por ir filme a filme, desgranando las diversas capas de sentido, que no significados, puestas en marcha anejas al <em>d\u00e9coupage<\/em> y los cortes; Straub afirmaba: <em>los \u201cencuadres que se vac\u00edan\u201d, no s\u00e9 lo que son. Les compete a ustedes saberlo. Puedo decir que es un elemento del ritmo. Es todo. Y estos ritmos adquieren no un \u201csignificado\u201d, sino un \u201csentido\u201d, esto est\u00e1 claro<\/em>. Una vez hecho este trabajo de recuperaci\u00f3n de fotogramas, atendiendo a c\u00f3mo estos van recobrando las cuestiones anteriormente mencionadas de cronolog\u00eda, binomios, sue\u00f1os, herencia y entre-im\u00e1genes, asiendo los pocos datos biogr\u00e1ficos que puedan resultar pertinentes en el rescate de un cineasta, se ha intentado dar una visi\u00f3n de conjunto para, al fin, enmarcar en los libros lo que hasta ahora ni se hab\u00eda suprimido de ellos. El primer paso es <em>dar a ver<\/em>, y luego otros ya se lanzar\u00e1n a <em>interpretar<\/em>. Las dos operaciones est\u00e1n m\u00e1s cerca de lo imaginado, de la misma forma que bajo dos azulejos a los que el cineasta sol\u00eda mirar incansablemente de peque\u00f1o se escond\u00edan todas las miserias de Catharina Bolnes, las violaciones como pol\u00edtica de guerra en los Pa\u00edses Bajos, Delft durante la II Guerra Mundial y un testimonio para el Tribunal Penal Internacional en La Haya, enjuiciando a un criminal serbobosnio.<\/p>\n<p><strong>ATURDIDOS AL ENCENDERSE LAS LUCES<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Los filmes de Thompson me han permitido una suerte de redenci\u00f3n y vuelta a empezar, pronosticar que el cine instaura una <em>tabula rasa<\/em> y, al mismo tiempo, me emplaza dentro de una saga que contin\u00faa a\u00fan hoy. La oscuridad en la que los ojos miran sirve de hogar a los hu\u00e9rfanos y ni\u00f1os perdidos. Acaso necesite m\u00e1s tiempo para desandar mis pasos y volver al punto de partida, darme cuenta de que solo empec\u00e9 a patear con la esperanza de encontrar una sombra en el otro extremo de la vereda. Dos emociones: alegr\u00eda por dejarme ir y tristeza por sentir que quiz\u00e1 nunca logre encontrarla. El cine de Thompson roba algo del espectador, le familiariza tanto con el mundo de espectros que termina cambiando. No es un trueque negativo, es bueno que un cuerpo d\u00e9 algo a cambio cuando otro necesita de \u00e9l. Dos cuerpos en interrelaci\u00f3n: el m\u00edo y el de su cine, tensionados en virtud de los ojos. Mi historia con el cine de Thompson ha sido tambi\u00e9n la de una relaci\u00f3n de pareja, aprendiendo a respetar los l\u00edmites, secretos y momentos de intimidad de mi compa\u00f1ero. No quiero verlo todo ni deseo tenerlo todo. Que me permita ver de vez en cuando algunas cosas me basta. Observar sus filmes es tensionar la mirada, ceder, dejarse ir viendo una serie de reflejos dej\u00e1ndose ir. En comuni\u00f3n, nos deslizamos a mitad de la experiencia. Crecemos y maduramos dentro de ese baile del ojo, salimos cambiados y despu\u00e9s nos miramos en silencio. Sabemos que algo ha trocado, la ceremonia nos ha transformado. La culpable ha sido la noche, enredadera de luces y sombras, bailongo de fotogramas y p\u00edxeles trenz\u00e1ndose sobre la tela, en la pantalla, encantados y hechizados por la estuosa vibraci\u00f3n.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Lowlands-Peter-Thompson-Itinerario-de-ruta.png\" alt=\"Lowlands Peter Thompson Itinerario de ruta\" width=\"1920\" height=\"1080\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2972\" srcset=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Lowlands-Peter-Thompson-Itinerario-de-ruta.png 1920w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Lowlands-Peter-Thompson-Itinerario-de-ruta-300x169.png 300w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Lowlands-Peter-Thompson-Itinerario-de-ruta-1024x576.png 1024w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Lowlands-Peter-Thompson-Itinerario-de-ruta-768x432.png 768w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Lowlands-Peter-Thompson-Itinerario-de-ruta-1536x864.png 1536w\" sizes=\"(max-width: 1920px) 100vw, 1920px\" \/><\/p>\n<p><em>A Peter, Mary y Will<\/em><\/p>\n<p><strong>BIBLIOGRAF\u00cdA<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/vimeo.com\/ondemand\/peterthompson\">Los filmes de Peter Thompson, en Vimeo<\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.chicagomediaworks.com\/\">Chicago Media Works<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ESPECIAL PETER THOMPSON Po\u00e9tica de los an\u00f3nimos; por Jean-Claude Biette Two Portraits (1982) Universal Hotel (1986), Universal Citizen (1987) El movimiento (2003) Lowlands (2009) Peter Thompson: Itinerario de ruta LOS A\u00d1OS DE LA REVELACI\u00d3N Let<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26,367],"tags":[208,5,167,61,189,65,64],"class_list":["post-1481","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-criticas","category-revista","tag-el-movimiento","tag-estados-unidos","tag-lowlands","tag-peter-thompson","tag-two-portraits","tag-universal-citizen","tag-universal-hotel"],"post_mailing_queue_ids":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1481"}],"collection":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1481"}],"version-history":[{"count":75,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1481\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3395,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1481\/revisions\/3395"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1481"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1481"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1481"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}