{"id":1501,"date":"2021-09-20T09:00:11","date_gmt":"2021-09-20T09:00:11","guid":{"rendered":"http:\/\/unatumbaparaelojo.com\/?p=1501"},"modified":"2023-04-15T21:53:23","modified_gmt":"2023-04-15T21:53:23","slug":"poetica-de-los-anonimos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/?p=1501","title":{"rendered":"PO\u00c9TICA DE LOS AN\u00d3NIMOS; por Jean-Claude Biette"},"content":{"rendered":"<p><strong>ESPECIAL PETER THOMPSON<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/?p=1501\">Po\u00e9tica de los an\u00f3nimos; por Jean-Claude Biette<\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/?p=1478\">Two Portraits (1982)<\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/?p=490\">Universal Hotel (1986), Universal Citizen (1987)<\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/?p=1220\">El movimiento (2003)<\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/?p=1206\">Lowlands (2009)<\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/?p=1481\">Peter Thompson: Itinerario de ruta<\/a><\/p>\n<p><strong>\u201cPo\u00e9tique des anonymes\u201d <\/strong>(Jean-Claude Biette), en <em>Cahiers du cin\u00e9ma<\/em> (julio &#8211; agosto de 1986, n\u00b0 386, p\u00e1gs. 6-7). Secci\u00f3n \u2500 <strong>Le journal des <em>Cahiers du cin\u00e9ma<\/em><\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\">Podr\u00edamos acometer la tentativa de recomponer una historia del cine prodigiosa, una historia que dejar\u00eda de lado todos los grandes filmes reconocidos, que dejar\u00eda de lado tambi\u00e9n la mayor\u00eda de filmes marginales o de vanguardia que obedecen m\u00e1s o menos a una est\u00e9tica visual o sonora que afirma una b\u00fasqueda de estilo, en resumen, todos aquellos que llegan a concluirse y en cierto modo son perfectos. Esta historia estar\u00eda hecha principalmente de filmes inacabados: los que quedan de Eisenstein, de Welles, <em>I, Claudius<\/em> de Sternberg, etc.: los filmes abandonados por falta de dinero, desinter\u00e9s del cineasta, decisi\u00f3n del productor o muerte de uno u otro. Tambi\u00e9n incluir\u00eda filmes h\u00edbridos: aquellos realizados solamente en parte por un gran cineasta. El ejemplo m\u00e1s bello ser\u00eda <em>Mr. Roberts<\/em> (1955) de John Ford, donde este, bastante harto de re\u00f1ir pugil\u00edsticamente con Henry Fonda, fue reemplazado unos d\u00edas por Mervyn LeRoy; as\u00ed como <em>Viva Villa<\/em> (1934) de Jack Conway, filme desafiante con quienquiera que intente encontrar en \u00e9l un solo plano tirado por Hawks, o <em>The Thing from Another World<\/em> (1951), de Christian Nyby (para consolarse de la sensibler\u00eda del anterior) que contiene una o dos secuencias habitadas por Hawks.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Dentro de esta historia paralela del cine que dar\u00eda cabida a lo inacabado, a lo no logrado y a los h\u00edbridos, pueden caber tambi\u00e9n los fragmentos, los ejercicios, los filmes \u201camateurs\u201d de Nicholas Ray, los ejercicios en escuelas de Douglas Sirk, los restos inclasificados de tal o cual filme del que solo existe el t\u00edtulo (habr\u00eda suficiente con las pel\u00edculas de cineastas de todos los pa\u00edses y de todas las \u00e9pocas para no divertirse planteando la hip\u00f3tesis te\u00f3rica de introducir en ella por principio todo lo que est\u00e1 inacabado, fragmentado o abandonado), de vez en cuando podr\u00edamos contar con contribuciones inesperadas, como las admirables tomas reportadas por George Stevens que filmaron la Liberaci\u00f3n en color. Esta sucesi\u00f3n de planos rodados en 16 mm nos muestra a los vivos \u2500vivos intimidados por la c\u00e1mara (a\u00fan no trivializados por la televisi\u00f3n)\u2500 y a los muertos \u2500los muertos descubiertos apilados en los campos\u2500 a pesar de un montaje aleatorio (uno podr\u00eda montar estos planos en un orden completamente diferente sin disminuir lo m\u00e1s m\u00ednimo su fuerza documental, ficcional y po\u00e9tica), a pesar de adici\u00f3n de un ruido de proyector de pel\u00edcula muda y de una m\u00fasica in\u00fatilmente dram\u00e1tica, constituyendo un conjunto arriesgado, no premeditado, nacido de una urgencia estrictamente personal \u2500perteneciente al g\u00e9nero de filmes que muchos, tanto en Hollywood como en Europa, habr\u00edan dicho que est\u00e1n hechos para permanecer en los cajones\u2500, esta sucesi\u00f3n de planos \u2500tal vez quiz\u00e1 porque el color despierta e ilumina una realidad demasiado familiar en blanco y negro, pero sobre todo porque el conjunto no est\u00e1 destinado a comercializaci\u00f3n ninguna, ni siquiera a ninguna distribuci\u00f3n\u2500 del filme de George Stevens encontrada por George Stevens Jr., su hijo, despu\u00e9s de la muerte del cineasta, quien tambi\u00e9n pudo haber obedecido al chantaje del caj\u00f3n que no deb\u00eda de ser abierto, ocupar\u00eda un lugar ejemplar en esta historia anexada ideal del cine. Desde dicho descubrimiento, George Stevens no ser\u00eda el mismo cineasta: hizo este diario sin otra intenci\u00f3n que la de registrar a los vivos y a los muertos (los de la calle y los de los campos de exterminio) y lo que pudo captar de los acontecimientos, y a pesar de s\u00ed mismo, lo hace cambiar, sobre las perspectivas que ten\u00edamos sobre el conjunto m\u00e1s bien acad\u00e9mico que es la suma de sus filmes. No es que Stevens, hoy d\u00eda, deje por ello de ser acad\u00e9mico (estos filmes solo sufrir\u00e1n repercusiones indirectas, contragolpes ligeros, por este descubrimiento), pero, si debemos atenernos a lo esencial, George Stevens es ahora, por el hecho mismo de su muerte que hizo posible la difusi\u00f3n de este filme, el hombre que, con su experiencia como cineasta, os\u00f3 capturar esas im\u00e1genes.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;En una \u00e9poca en la que solo los operadores de noticias de actualidad ten\u00edan en potencia los medios virtuales para hacerlo, pero deb\u00edan obedecer a un jefe que era quien seleccionaba (y sigue seleccionando) qu\u00e9 iba a difundirse: en este dominio, y ateni\u00e9ndose a aquellos a\u00f1os de guerra, asumiendo que se pod\u00eda encontrar, desenterrar y reunir lo que se pod\u00eda mostrar con lo que se manten\u00eda en secreto, o se proclamaba insignificante, el punto de vista de los operadores en el momento en que dirig\u00edan su c\u00e1mara a tal o cual realidad no pod\u00eda ser puro de ninguna ideolog\u00eda del destinatario o del consumidor. Estas tomas, emitidas por <em>Cin\u00e9ma Cin\u00e9mas<\/em> en Antenne 2, con sus colores contempor\u00e1neos a pocos meses de los de <em>Iv\u00e1n el Terrible <\/em>(Sergu\u00e9i Eisenstein), y rodadas en 1944, aparecen, con su total ausencia de toda b\u00fasqueda de efectos, en su absoluta ignorancia de cualquier constre\u00f1imiento dramat\u00fargico, como una especie de borrador c\u00e1ndido e involuntario de <em>Roma, citt\u00e0 aperta<\/em> (Roberto Rossellini, 1945). La realidad esperaba el despertar de Rossellini que sabr\u00e1, desde <em>Pais\u00e0 <\/em>(1946), exigirle al espectador la adquisici\u00f3n del don de la paciencia, equivalente a la de un artista que sabe hasta qu\u00e9 punto es ilusoria la libertad de la que dispone para realizar su filme. Tambi\u00e9n es moral reconocer la posibilidad de que el azar y la ausencia total de premeditaci\u00f3n permitan que, un bello d\u00eda, en un filme de uno de los cineastas menos apasionados brote la capacidad de sugerir cosas que le hagan parecer estar en ciertas cimas del cine.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/poetica-de-los-anonimos.jpg\" alt=\"poetica-de-los-anonimos\" width=\"1508\" height=\"684\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1626\" srcset=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/poetica-de-los-anonimos.jpg 1508w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/poetica-de-los-anonimos-300x136.jpg 300w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/poetica-de-los-anonimos-1024x464.jpg 1024w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/poetica-de-los-anonimos-768x348.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1508px) 100vw, 1508px\" \/><\/p>\n<p align=\"justify\">Esta antolog\u00eda hist\u00f3rica de las ruinas del cine, cuyo proyecto se esboza aqu\u00ed por s\u00ed solo, tendr\u00eda la ventaja de llamar la atenci\u00f3n de los aficionados a los filmes sobre pel\u00edculas desconocidas o descuidadas, de acercar filmes aparentemente muy distantes, de hacer aparecer, gracias a una <em>puesta a distancia<\/em> de los detalles del contenido expl\u00edcito de un filme como de los temas recurrentes que concluyen en verificaciones formalistas, el movimiento que da forma y vida a un filme, en resumen, para evidenciar c\u00f3mo un cineasta se acerca a esta esencia impersonal \u2500y desgraciadamente nunca an\u00f3nima\u2500 del cine. En <em>Mr. Roberts<\/em> (1955) de John Ford y Mervyn LeRoy, uno casi puede se\u00f1alar con el dedo lo que fue filmado por uno y lo que fue filmado por el otro: no es cuesti\u00f3n de juzgar por los detalles de la progresi\u00f3n dramat\u00fargica (ambos cineastas tuvieron que filmar el mismo guion) y es igual de peligroso confiar en los temas fordianos (los temas de LeRoy no son los m\u00e1s visibles). Resta una cosa: c\u00f3mo uno y otro filmaron al mismo actor. Por suerte filmaron, uno tras otro, tomas de la misma secuencia. Justo en el momento en que el espectador est\u00e1 familiarizado con la majestuosa lentitud que solo un filme tal puede tomarse para llegar al punto donde quiz\u00e1, de una sola vez, consuma todas sus fuerzas. <em>The Night of the Hunter<\/em> (1955) nos agita mucho m\u00e1s all\u00e1 de la personalidad del actor Charles Laughton: apart\u00e1ndolo de los lejanos recuerdos de su vida p\u00fablica para que solo tenga que pensar en la conversi\u00f3n de sus culpas individuales en cap\u00edtulos de un cuento de hadas que remonta el curso de su origen b\u00edblico. Laughton no tuvo la oportunidad de realizar otros filmes o de ver el nacimiento, crecimiento y tal vez muerte de un arte que le habr\u00eda sido algo propio. Fue principalmente (\u00bfc\u00f3mo decirlo?) un actor o <em>com\u00e9dien<\/em>. John Ford tuvo que realizar una cincuentena de filmes antes de descubrir que sus espectadores pod\u00edan pasar de la estima al entusiasmo y luego del entusiasmo a la decepci\u00f3n. En esta antolog\u00eda hist\u00f3rica de las ruinas, su contribuci\u00f3n no extrajo ning\u00fan provecho particular de las sublimes pel\u00edculas que jalonan los \u00faltimos treinta a\u00f1os de su existencia donde los espectadores lo van abandonando lentamente. <em>Mr. Roberts<\/em> o <em>Young Cassidy<\/em> (Jack Cardiff, John Ford, 1965) sufren tanto por la mayor o menor ausencia de Ford en su trabajo como los filmes de otros cineastas menos dotados. Los filmes deben hacerse antes que los cineastas, aunque los medios de comunicaci\u00f3n a menudo sostengan lo contrario. La b\u00fasqueda de ese anonimato, que John Ford alcanz\u00f3 de forma tan natural y formidable, no es quiz\u00e1 otra cosa que el deseo de escuchar al mundo y respetar el desequilibrio que nace entre \u00e9l y los medios que tenemos a nuestra disposici\u00f3n para expresar su canto. Hoy en d\u00eda, el cinismo frente al sexo y las invocaciones a Dios son signos de renuncia a la ret\u00f3rica del espect\u00e1culo as\u00ed como a la del juicio (fueron lentos en aprender). Merced estos planos nacidos al azar de los acontecimientos y encontr\u00e1ndose, como ellos, de un extremo a otro, Stevens nos recuerda, ir\u00f3nica y p\u00f3stumamente, que el cine \u2500como cualquier arte que busca su punto de mayor fuerza expresiva\u2500 puede (y quiz\u00e1 debe) tender hacia el anonimato. Ciertamente, el autor de estos planos no obtiene dicho anonimato esencial a trav\u00e9s del arte, sino por el efecto de un conjunto de circunstancias en las que su voluntad secreta de registrar y testimoniar act\u00faa con la determinaci\u00f3n moral de la tensi\u00f3n de un actor de John Ford, as\u00ed somos impresionados por la aparici\u00f3n de una repentina banalidad en la <em>performance<\/em> actoral de Henry Fonda: liberado por la c\u00e1mara poco cooperativa de Mervyn LeRoy, Fonda se propone expresarse, deviene feo por unos instantes, antes de ser espl\u00e9ndidamente repescado por John Ford.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;En esta b\u00fasqueda esencial del puente que lleva al anonimato en el arte, como lo atestiguan las pel\u00edculas inacabadas, no logradas o h\u00edbridas que llevan la marca de su autor as\u00ed como un defecto inesperado y conmovedor de la coraza con la que casi todos hoy se protegen, debemos incluir a aquellos a los que les bastaba con insistir en que ciertos cineastas, a veces estimables, dejaran de escuchar al mundo para identificarse con aquel cine devenido en Becerro de Oro; este cine donde las im\u00e1genes del sexo y los sonidos de Dios, listos para el consumo &#8220;cultural&#8221;, son las met\u00e1foras totalitarias m\u00e1s aparentes que ponen, hoy en d\u00eda, a los espectadores en guardia para ir al cine, no para ver el mundo, sino su procesi\u00f3n de comisarios pol\u00edticos o est\u00e9ticos, todas las confesiones admitidas. \u201cEl mundo \u2500dir\u00e1n\u2500, ya existe la televisi\u00f3n para eso\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ESPECIAL PETER THOMPSON Po\u00e9tica de los an\u00f3nimos; por Jean-Claude Biette Two Portraits (1982) Universal Hotel (1986), Universal Citizen (1987) El movimiento (2003) Lowlands (2009) Peter Thompson: Itinerario de ruta \u201cPo\u00e9tique des anonymes\u201d (Jean-Claude Biette), en<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[367,23],"tags":[57,96,204,335,341,337,190,18,796,344,333,145,191,203,331,336,339,51,340,342,334,332,343],"class_list":["post-1501","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-revista","category-traducciones","tag-57","tag-cahiers-du-cinema","tag-charles-laughton","tag-christian-nyby","tag-citta-aperta","tag-douglas-sirk","tag-george-stevens","tag-howard-hawks","tag-ivan-el-terrible-ivan-groznyy","tag-jack-cassidy","tag-jack-conway","tag-jean-claude-biette","tag-john-ford","tag-mervyn-leroy","tag-mr-roberts","tag-nicholas-ray","tag-paisa","tag-roberto-rossellini","tag-roma","tag-the-night-of-the-hunter","tag-the-thing-from-another-world","tag-viva-villa","tag-young-cassidy"],"post_mailing_queue_ids":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1501"}],"collection":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1501"}],"version-history":[{"count":27,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1501\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4672,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1501\/revisions\/4672"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1501"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1501"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1501"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}