{"id":2269,"date":"2022-03-20T09:00:06","date_gmt":"2022-03-20T09:00:06","guid":{"rendered":"http:\/\/unatumbaparaelojo.com\/?p=2269"},"modified":"2023-06-30T05:53:45","modified_gmt":"2023-06-30T05:53:45","slug":"anna-ich-liebe-dich","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/?p=2269","title":{"rendered":"ANNA ICH LIEBE DICH"},"content":{"rendered":"<p><strong>ESPECIAL RUDOLF THOME<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/?p=2269\">Berlin Chamissoplatz (1980)<\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/?p=2535\">System ohne Schatten (1983); por Dave Kehr<\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/?p=2532\">System ohne Schatten (1983); por Serge Daney<\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/?p=2072\">Der Philosoph (1989)<\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/?p=3038\">Rot und Blau (2003), Frau f\u00e4hrt, Mann schl\u00e4ft (2004) y Rauchzeichen (2006)<\/a><\/p>\n<p><strong><em>Berlin Chamissoplatz<\/em> (Rudolf Thome, 1980)<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">En tiempos donde cualquier pel\u00edcula, hasta la que se sabe m\u00e1s menor, busca despuntar a cualquier precio, un filme de barrio cotidiano como es <em>Berlin Chamissoplatz<\/em>, sin caricaturas ni clich\u00e9s de la hist\u00f3rica capital alemana \u2500una ciudad que, en honor a la verdad, confesamos no haber pisado\u2500, alcanza a conmovernos, evocando en nosotros un afirmado sentimiento de pertenencia. Rivette aseveraba en 1998 que de todos los filmes recientes con Las Vegas como centro neur\u00e1lgico, <em>Showgirls<\/em> (Paul Verhoeven, 1995) era el \u00fanico real, y jam\u00e1s hab\u00eda recalado en la zona. Pues bien, nos adue\u00f1amos con humildad de las palabras del franc\u00e9s sustituyendo nombre de ciudad y director. Porque hoy, puesta a distancia, esta Berl\u00edn filmada por Rudolf Thome puede parecernos la utop\u00eda, un ejercicio de conmensuraci\u00f3n, casi que la pl\u00e1cida narraci\u00f3n de un cuento de hadas. Menuda iron\u00eda deja a nuestra vera la intuici\u00f3n arrecha, pues en los ochenta esa ciudad iba ya demacr\u00e1ndose, abundando en quebraduras, especuladores inmobiliarios confundi\u00e9ndose con buitres de carro\u00f1a. El bloque amenazando con derrumbarse\u2026<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&#8230;aun as\u00ed, en su encofrado descansan, en pugna apacible con este principio de incertidumbre, preguntas aquietadas que sustentan la probabilidad efectiva de llevar a cabo aproximaciones felices. La uni\u00f3n de idiosincrasias opuestas solo por el libro te\u00f3rico, pu\u00f1etero, que har\u00e1 levantar m\u00e1s de un fruncimiento al dar cuenta del cari\u00f1o en pisos sucios, relaciones piquitas. La principal, entre Anna Bach y Martin Berger. Ella, estudiante, se encuentra implicada en la lucha vecinal de la <em>Platz<\/em> donde reside, \u00e9l, arquitecto, es el encargado de justificar las obras que eventualmente perjudicar\u00e1n, seg\u00fan Anna, a su comunidad de inquilinos. El contexto urbano, la barriada, no dir\u00edamos que acoge ning\u00fan drama feroz, sino que inspirando y espirando recolecta el romanticismo pasado \u2500tres veces adapt\u00f3 Thome a Goethe, la primera en <em>Stella <\/em>(1966), causando l\u00e1grimas sinceras a Jean-Marie Straub\u2500 adoquinando al tercer personaje, el distrito, que descascarilla matices, aporta el suplemento de calle, actuando en realidad bajo una modalidad de jurisdicci\u00f3n especial, como los antiguos panoramas fotogr\u00e1ficos de grandes ciudades, envolventes, gigantescos, inabarcables de un vistazo. Aparte del barrio, reconocemos que la preeminencia del punto de vista se nos concede repartida entre los cortejadores, quienes, partiendo de posiciones enfrentadas en tanto su funci\u00f3n econ\u00f3mica y social (fastidia si se les da la importancia innecesaria: ellos no lo hacen), se ir\u00e1n arrobando el uno del otro. Ambos tienen cosas que aprender, obligaciones que decidirse a desatender, cosas que ayudarse a olvidar; resumiendo, se escuchan cavilosos, puntito fascinados. \u00a1Vivan los novios!<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Este cine de Thome, medio \u00e1crata tranquilo cuando a\u00fan faltaba m\u00e1s de media d\u00e9cada para que abandonase a sus asistentes de guion \u2500aqu\u00ed y en dos largometrajes ulteriores Jochen Brunow, Max Zihlmann en ocho de sus proyectos\u2500, participa tambi\u00e9n en cuanto a formas de la conmensuraci\u00f3n: ausculta, atento avizor al paisaje, se posa gr\u00e1cil entre el ramaje del cine de su tiempo, como un gorri\u00f3n, toma r\u00e1pido en su pico lo que otros cineastas han conquistado y se pasea a saltitos con el bot\u00edn, husmeando intemperie, m\u00e1s tranquilo que una mosca posada sobre la comida pal perro. No roba: re\u00fane, ecologiza, deglute. Recorre las cinematograf\u00edas de los a\u00f1os ochenta de puntillas firmes, sus movimientos recapitulan, avanzan, enmarc\u00e1ndose en tradiciones resta\u00f1adas.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Del balance hist\u00f3rico, atendamos al sordo bullicio mesurado con que Thome registra, sin minusvalorar su lucha, un retrato algo oto\u00f1al del grup\u00fasculo activista local al que Anna pertenece, concedi\u00e9ndoles la razonable visi\u00f3n paranoica de los vencidos, anegados ya los setenta, mientras que a Berger se lo deja medio en paz, con su bonhom\u00eda de clase pudiente y su acomodaticia creencia burguesa en que uno recibir\u00e1 justicia con solo engalanarse con buenos modales. Ante todo, educaci\u00f3n, respeto y conmiseraci\u00f3n recta. \u00a1Cu\u00e1n cr\u00e9dulos hemos sonado! Pero o\u00edd, en asuntos de dos, un grato silencio previo a la respuesta jactanciosa podr\u00eda acabar con alguna guerrilla ingrata, dar arranque a la sedici\u00f3n. Con C\u00e9sar Vallejo en la pluma, nos dirigimos, en esta forma, a las individualidades colectivas, tanto como a las colectividades individuales y a los que, entre unas y otras, yacen marchando al son de las fronteras o, simplemente, marcan el paso inm\u00f3vil en el borde del mundo. Algo os identifica.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Del balance formal, podr\u00edamos embebernos en decenas de detalles que hacen a <em>Berlin Chamissoplatz<\/em> propender hacia el acotamiento de unos consensos esenciales. Empezando por lo aprehensible y di\u00e1fano, resiguiendo una filiaci\u00f3n de la que la cr\u00edtica aguda ya dio cuenta en su momento, se prolonga en este filme, de modo especialmente consecuente, un derrotero \u00c9ric Rohmer que en poco participar\u00eda del adjetivo \u201cnaturalista\u201d, el cual, en demasiadas ocasiones, hemos venido escuchando utilizarse desventurado como calificativo para referir las maneras cinematogr\u00e1ficas del galo. Al contrario, siendo m\u00e1s bien el ant\u00f3nimo de lo que se entiende por \u201cespontaneidad\u201d e \u201cimpremeditaci\u00f3n\u201d, al igual que demuestra Thome, las se\u00f1ales del deseo que los personajes le telegraf\u00edan al espectador, en puntos y tiros largos como en morse, se encuentran apuntaladas, en sus escenas, por traslaciones de los cuerpos latiendo en concepciones espaciales muy previstas, mientras que el camar\u00f3grafo, persigui\u00e9ndolos tan certeramente, nos hace olvidar c\u00f3mo los mantiene sin escapatoria ni improvisaci\u00f3n casi siempre en el puro centro del encuadre. Casi, insistimos: si los vemos en el extremo, el prodigio inverso ha lugar, reparamos en el aparato.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Jugando a calibrar fantasiosamente la trayectoria de Thome en retrospectiva, se nos antoja divertido imaginar que coloc\u00f3 a sabiendas, para despistar a aquellos cr\u00edticos que tanto aborrec\u00eda \u2500\u00ablos cr\u00edticos alemanes afirman que intento imitar a Rohmer, o me comparan con \u00e9l y dicen que soy menos bueno. Esto es completamente est\u00fapido. La mayor\u00eda de estos cr\u00edticos ni siquiera son capaces de ver sus pel\u00edculas, ni las m\u00edas, con los ojos adecuados (siguen una moda, y Rohmer est\u00e1 actualmente en boga)\u00bb\u2500, a los protagonistas de<em> Berlin Chamissoplatz<\/em> en la proyecci\u00f3n de un filme de Jacques Rivette (<em>C\u00e9line et Julie vont en bateau<\/em>, 1974), a Bruno Ganz y Dominique Laffin enfrente de la emulsi\u00f3n celuloidal <em>made in <\/em>Doillon, a\u00f1ada 79, <em>La femme qui pleure<\/em> \u2500hasta Laffin afirmaba di\u00e9gesis adentro ser actriz en el filme franc\u00e9s\u2500, mientras que los de<em> Tarot<\/em> (Thome, 1986) asisten a uno de Rohmer (<em>Les nuits de la pleine lune<\/em>, 1984). Los vulpinos analistas chiflados conjurar\u00e1n paralelismos afectados, pero lo \u00fanico cierto es que a Thome le gustaron las pel\u00edculas, y para alguien como \u00e9l una peque\u00f1a celebraci\u00f3n no suele venir nunca mal, el hombre tiene cari\u00f1o a filmar <em>breves vislumbres de belleza<\/em>, sean para la sala sagrada o su Vimeo personal (peri\u00f3dicamente cuelga en Internet su vida partida en cientos de v\u00eddeos molientes).<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Las conmensuraciones brotan por doquier. Reflejada en un espejo, en la vivienda de Anna, adivinamos de refil\u00f3n una frase grafiti azul que, aun no pudi\u00e9ndola leer entera, nuestra asociaci\u00f3n-autom\u00e1tica-neuronal-cin\u00e9fila relacionar\u00e1 con la militancia principios de los setenta Jean-Luc Godard: piso de militantes que militan, viviendo para pintar m\u00e1s militancia en las paredes. \u00a1Uf! Aqu\u00ed nos sobra, pensamos. Luego, con el cuadro completo, veremos que se trataba de una bromita de Thome. El tabique no enunciaba algo tipo \u00abune minorit\u00e9 \u00e0 la ligne r\u00e9volutionnaire correcte n&#8217;est plus une minorit\u00e9\u00bb, sino \u00abse reposer comme une fraise\u00bb (descansa como una fresa), pintado seguramente por su ex franc\u00e9s, un regalo tierno hacia Anna. Pero bueno, no le pillemos cari\u00f1o, este chaval tiene prisillas cansinas, a la jovencita Bach le ven\u00eda de perlas un burgu\u00e9s digno como Berger que abandonase su mierdento trabajo con el fin de verla cuanto antes. Y hablando de Godard, el gran exmarido de la cinefilia despechada, f\u00edjense en la pel\u00edn alienante gasolinera, coronada por el letrero publicitario DKV, adonde Berger debe ir a buscar a su exmujer: una peque\u00f1a escena de dos encuadres, en la que la percepci\u00f3n se expone al silencio marital pasado, al peso de un armisticio preb\u00e9lico a punto de quebrarse&#8230; Vale, Berger y su antigua pareja intercambian palabritas, hay algo todav\u00eda\u2026 \u00a1Ni hablar! La turbulencia no proviene \u00fanicamente de esta conversaci\u00f3n entre amantes fracasados, sino tambi\u00e9n del paisaje: es la sensaci\u00f3n de guerra fr\u00eda de una estaci\u00f3n de servicio contra la humanidad, una emoci\u00f3n agresiva que se filtra sin pretender por ello soliviantar al espectador por entero, s\u00ed bastante, pero sin que tampoco \u2500sumidos en esta inevitable calma cruenta de batalla mundial en curso\u2500 la intensidad esperanzadora de una vivencia est\u00e9tica popular colores primarios Bauhaus decaiga. Persiguiendo evocaciones similares, Godard no consigui\u00f3 filmar una gasolinera as\u00ed hasta bien entrados los ochenta, a retazos en <em>Pr\u00e9nom Carmen<\/em> (1983), finalmente valiente en <em>Je vous salue, Marie<\/em> (1984), resarciendo el haberla convertido antes en c\u00f3mic \u2500<em>Pierrot le fou <\/em>(1965)\u2500 o en panfleto \u2500<em>Week-end<\/em> (1967)\u2500.\u00a0 Como escribi\u00f3 Serge Daney, Thome y el cine alem\u00e1n iban entonces un paso por delante.<\/p>\n<figure id=\"attachment_2271\" aria-describedby=\"caption-attachment-2271\" style=\"width: 688px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Berlin-Chamisoplatz-1.png\" alt=\"Berlin-Chamissoplatz-1\" width=\"688\" height=\"560\" class=\"size-full wp-image-2271\" srcset=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Berlin-Chamisoplatz-1.png 688w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Berlin-Chamisoplatz-1-300x244.png 300w\" sizes=\"(max-width: 688px) 100vw, 688px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2271\" class=\"wp-caption-text\"><em>Quelques remarques sur la r\u00e9alisation et la production du film &#8216;Sauve qui peut (la vie)&#8217;<\/em> (Godard, 1979)<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Berlin-Chamisoplatz-22.png\" alt=\"Berlin-Chamissoplatz-222\" width=\"624\" height=\"480\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2283\" srcset=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Berlin-Chamisoplatz-22.png 624w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Berlin-Chamisoplatz-22-300x231.png 300w\" sizes=\"(max-width: 624px) 100vw, 624px\" \/><\/p>\n<figure id=\"attachment_2284\" aria-describedby=\"caption-attachment-2284\" style=\"width: 624px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Berlin-Chamisoplatz-33.png\" alt=\"Berlin-Chamissoplatz-333\" width=\"624\" height=\"480\" class=\"size-full wp-image-2284\" srcset=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Berlin-Chamisoplatz-33.png 624w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Berlin-Chamisoplatz-33-300x231.png 300w\" sizes=\"(max-width: 624px) 100vw, 624px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2284\" class=\"wp-caption-text\"><em>Pr\u00e9nom Carmen<\/em> (Godard, 1983)<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2274\" aria-describedby=\"caption-attachment-2274\" style=\"width: 624px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Berlin-Chamisoplatz-4.jpg\" alt=\"Berlin-Chamissoplatz-4\" width=\"624\" height=\"435\" class=\"size-full wp-image-2274\" srcset=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Berlin-Chamisoplatz-4.jpg 624w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Berlin-Chamisoplatz-4-300x209.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 624px) 100vw, 624px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2274\" class=\"wp-caption-text\"><em>Je vous salue, Marie<\/em> (Godard, 1984)<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Berlin-Chamisoplatz-5.png\" alt=\"Berlin-Chamissoplatz-5\" width=\"720\" height=\"400\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2275\" srcset=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Berlin-Chamisoplatz-5.png 720w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Berlin-Chamisoplatz-5-300x167.png 300w\" sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/p>\n<figure id=\"attachment_2276\" aria-describedby=\"caption-attachment-2276\" style=\"width: 720px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Berlin-Chamisoplatz-6.png\" alt=\"Berlin-Chamissoplatz-6\" width=\"720\" height=\"400\" class=\"size-full wp-image-2276\" srcset=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Berlin-Chamisoplatz-6.png 720w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Berlin-Chamisoplatz-6-300x167.png 300w\" sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2276\" class=\"wp-caption-text\"><em>Film socialisme<\/em> (Godard, 2010)<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2289\" aria-describedby=\"caption-attachment-2289\" style=\"width: 1800px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Berlin-Chamisoplatz-77.png\" alt=\"Berlin-Chamisoplatz-77\" width=\"1800\" height=\"1080\" class=\"size-full wp-image-2289\" srcset=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Berlin-Chamisoplatz-77.png 1800w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Berlin-Chamisoplatz-77-300x180.png 300w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Berlin-Chamisoplatz-77-1024x614.png 1024w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Berlin-Chamisoplatz-77-768x461.png 768w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Berlin-Chamisoplatz-77-1536x922.png 1536w\" sizes=\"(max-width: 1800px) 100vw, 1800px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2289\" class=\"wp-caption-text\"><em>Berlin Chamissoplatz<\/em> (Rudolf Thome, 1980)<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Ovilladas en la madeja cine, nos rendimos a la percataci\u00f3n de que las filiaciones en <em>Berlin Chamissoplatz <\/em>podr\u00edan anudarse en las aristas de cualquier filme m\u00ednimamente materialista, al cual se le permite respirar. Fundidos a negro muy lentos, lent\u00edsimos, separan las escenas y secuencias. En lo referente a la sintaxis dieg\u00e9tica, estos fundidos riman con la subjetividad deseosa del espectador, resistente como Thome a querer abandonar, a consentir el sue\u00f1o-despertador-a-las-ocho, a que acabe el d\u00eda para los personajes. Mant\u00e9ngase erguido el barrio. Amamos la escena, la vida, esta escena, esta vida y, como a Anna, no nos importan las promesas hechas por otros sobre un futuro pr\u00f3ximo donde las cosas dicen ir\u00e1n mejor. La sombra de una nube pasajera oscurece lenta durante un segundo la escena y el rostro de Anna, pensamos que el metraje va a cortar. Al volver a ba\u00f1arla la luz nos cercioramos respecto a que la forma en que la materia infiere en la idea no encapota el prop\u00f3sito ambulante, sino que en cambio, lo hace m\u00e1s bello, al dejarlo ser, incidir, fijando la idea de modo circunstancial, vapor duradero vigoroso a los malos contrastes de copias sospechosas. Pasan las d\u00e9cadas y esa nube ansiada por el camar\u00f3grafo (Martin Sch\u00e4fer) traspone tanto como aquellas ensombreciendo los personajes-obreros-campesinos de Vittorini en los filmes de Huillet-Straub (lecci\u00f3n aprendida, aplaudimos).<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Para acabar, el balance pol\u00edtico, interpersonal, aglutinador de los sentidos \u00faltimos. Lo acompa\u00f1amos durante la traves\u00eda f\u00edlmica, permanecemos pizca agitados: es el hado de la relaci\u00f3n Anna-Berger. Ambicionamos verlos felices, consumada la conmensuraci\u00f3n. Jugando contra nuestra percepci\u00f3n radican las maneras de Thome, donde la utop\u00eda se cifra en que la tensi\u00f3n no existe ni las prisas determinan ning\u00fan rol. El aparato consecuente, la m\u00fasica meciente y la copa de vino acompa\u00f1an el ansia templada masculina hacia la mujer joven. Encontramos divertimento con \u00e9l en desayunar suciamente, donde acabamos de dormir, en atrevernos a pensar, ante el ofrecimiento de la querida, si lavarnos los dientes con el cepillo ajeno. Rom\u00e1ntico gorrino. Sumen m\u00e1s, los pretendientes se gustan. Saliendo al mundo exterior con ella tras la apacible, suponemos reflexiva, visita a un museo, un gesto denigrante del novio franc\u00e9s de Anna \u2500la man\u00eda de grabar conversaciones privadas\u2500 podr\u00eda hacer peligrar nuestro trabajo, pero no nos importa a estas alturas; aceptar en un d\u00eda de playa italiana tener otro hijo, lo vemos adecuado. El amor nos dota de fuerzas para exponernos, tocar el piano cantando a voz en grito para enamorar o, acaso, por descorchada felicidad; tras haber dormido con ella los motivos se indistinguen. La aventura tierna, rotos los lazos, heridas cicatrizando a paso lento, termina curando discusiones fatuas. Sabemos que es costumbre de los recios doctrinales recelar de la mitigaci\u00f3n, lo que conllevar\u00eda sustituir el pie de contienda por el coloquio efusivo, bordado en trazos de cari\u00f1o.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Aqu\u00ed, desde puntos geogr\u00e1ficos distantes de nuestra desdichada patria, dos amigos fortificamos algunas certezas viendo <em>Berlin Chamissoplatz<\/em>. Pudimos advertir nocherniegamente los trazos sedosos, lugare\u00f1os, europeos, y en emoci\u00f3n creciente \u2500a pesar de la traici\u00f3n final que remata el filme sin echar culpa pesada sobre nadie\u2500, llegando a un pacto: era 10 de junio, y ambos hac\u00eda tiempo que no sac\u00e1bamos las chanclas del armario, cosa poco fina quiz\u00e1, pens\u00e1bamos, despu\u00e9s de zapatear durante el oto\u00f1o, el invierno y la primavera con los pies abrigados. Verlas esparcidas o calzadas en los pies de Anna, paseando Alemania a diez a\u00f1os de caer el muro, convenci\u00f3 al d\u00fao del tiempo desperdiciado tanto como la voz de la chica enamor\u00f3 a Martin. Ese verano entrante airear\u00edamos los pies, ya fuese en mas\u00edas catalanas o playas gallegas, y juntos, sosegados, pensar\u00edamos en grafitear sobre la pared m\u00e1s inoportuna una declaraci\u00f3n de amor. No pod\u00eda costarnos tanto, eran cuatro palabras y nuestros pies ir\u00edan ligeros.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Berlin-Chamisoplatz-8.png\" alt=\"Berlin-Chamissoplatz-8\" width=\"1800\" height=\"1080\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2291\" srcset=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Berlin-Chamisoplatz-8.png 1800w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Berlin-Chamisoplatz-8-300x180.png 300w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Berlin-Chamisoplatz-8-1024x614.png 1024w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Berlin-Chamisoplatz-8-768x461.png 768w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Berlin-Chamisoplatz-8-1536x922.png 1536w\" sizes=\"(max-width: 1800px) 100vw, 1800px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ESPECIAL RUDOLF THOME Berlin Chamissoplatz (1980) System ohne Schatten (1983); por Dave Kehr System ohne Schatten (1983); por Serge Daney Der Philosoph (1989) Rot und Blau (2003), Frau f\u00e4hrt, Mann schl\u00e4ft (2004) y Rauchzeichen (2006)<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26,367],"tags":[91,236,512,16,200,462,237,55,505,47,17,511,509,514,239,507,312,508,854,209,238,513,510,506],"class_list":["post-2269","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-criticas","category-revista","tag-91","tag-berlin-chamissoplatz","tag-celine-et-julie-vont-en-bateau","tag-daniele-huillet","tag-eric-rohmer","tag-film-socialisme","tag-jacques-doillon","tag-jacques-rivette","tag-je-vous-salue-marie","tag-jean-luc-godard","tag-jean-marie-straub","tag-la-femme-qui-pleure","tag-les-nuits-de-la-pleine-lune","tag-max-zihlmann","tag-paul-verhoeven","tag-pierrot-le-fou","tag-prenom-carmen","tag-quelques-remarques-sur-la-realisation-et-la-production-du-film-sauve-qui-peut-la-vie","tag-republica-federal-alemana","tag-rudolf-thome","tag-showgirls","tag-stella","tag-tarot","tag-week-end"],"post_mailing_queue_ids":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2269"}],"collection":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2269"}],"version-history":[{"count":22,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2269\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5824,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2269\/revisions\/5824"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2269"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2269"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2269"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}