{"id":236,"date":"2020-09-20T00:00:37","date_gmt":"2020-09-20T00:00:37","guid":{"rendered":"http:\/\/unatumbaparaelojo.com\/?p=236"},"modified":"2021-12-30T21:54:01","modified_gmt":"2021-12-30T21:54:01","slug":"la-espada-distancia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/?p=236","title":{"rendered":"LA ESPADA: DISTANCIA"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>The Duellists<\/em> (Ridley Scott, 1977)<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">El queso convenientemente cortado a fin de ser devorado por ratones, la copita de vino a medio llenar, primeros planos tan destinados a la expresi\u00f3n que flotan sobre el resto del cuerpo, paisajes fagocitados por la estampa, casi todo filmado con la m\u00edtica del bodeg\u00f3n; por fortuna, no todo. Ser\u00e1 necesario al menos un esfuerzo del director, del asesor de esgrima, de los actores: dos pares de pies danzando por su propia supervivencia, en parcela terrosa, que levanten el polvo suficiente para sepultar la enojante tramoya de una \u00f3pera prima distinguida. Sin tiempo para un en-guardia que reactivar\u00eda el amaneramiento, la adaptaci\u00f3n literaria, un <em>marchar<\/em>, un <em>romper<\/em>, un otra vez <em>marchar<\/em> y <em>fondo<\/em> con estocada. Diferimiento de la restituci\u00f3n durante tres lustros. El transportador de \u00e1ngulos contra el cartab\u00f3n, la coreograf\u00eda contra el gui\u00f3n, la espada venciendo a la pluma. Cuando el honor se arroje como un guante sobre el tapete, el o\u00eddo aborrecer\u00e1 los l\u00edos de faldas cualesquiera, las intrigas del cardenal Richelieu, incluso, la imaginaci\u00f3n de Dumas para el relato y la peripecia; son los ojos quienes reclamar\u00e1n su primac\u00eda: redescubrimos el placer de la gula atiborr\u00e1ndonos de las rutinas corporales de un Gene Kelly transmutado de bailar\u00edn en d\u2019Artagnan \u2500<em>The Three Musketeers<\/em> (George Sidney, 1948). El honor, como la pasi\u00f3n por ver, ese \u00abhambre exc\u00e9ntrico\u00bb. Deseamos al Harvey Keitel loco del inicio, no al del final, circunspecto. Nos traer\u00e1 sin cuidado el <em>raccord<\/em> de una historia que vendr\u00edan a contarnos los intert\u00edtulos \u2500Estrasburgo, 1800\u2026 Augsburgo, 1801\u2026\u2500, la continuidad anhelada es la sucia del movimiento local. La distancia, la que nos impone el enemigo desde la punta de su sable hasta la cazoleta, la expandida por cautela, la acortada por ferocidad. El <em>raccord<\/em> del duelista: el tajo que cercena, la carne colgante, la herida infringida y la filigrana que esquiva bien trazadas en el visor, definitorias de un espacio que define un tempo. Un <em>raccord<\/em>, indudablemente, masculino, tan convencional como anti-reversible \u2500<em>Anne of the Indies<\/em> (Jacques Tourneur, 1951)\u2500, el contrario del cual no ser\u00eda exactamente la figura de la mujer sino la del eunuco chivato que, una vez apresado, persevera en su indignidad rogando entre gimoteos por su vida (cabeza de turco de todo espectador decente).<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Atrapados en postales que advierten sobre las inconveniencias de un avituallamiento deficiente (las tropas napole\u00f3nicas en el invierno ruso), se entrev\u00e9 que los duelistas antepondr\u00edan su lance a la salvaci\u00f3n del regimiento. Su honor, incomparablemente m\u00e1s valioso que la caza del t\u00e1rtaro \u2500ya que en estos aquel se presupone ausente\u2500, solo puede ser cuestionado por un igual, porque m\u00e1s que la vida, lo que vale es su catadura. Cuando en el campo de batalla, en el pueblo a hacerse respetar, la <em>cantidad de movimiento<\/em> \u2500la bravura de la carga\u2500 sea vilipendiada por una<em> capacidad de fuego<\/em> inigualable \u2500el rev\u00f3lver de tambor, el fusil de repetici\u00f3n, la artiller\u00eda, etc.\u2500, el pundonor caballeresco se ver\u00e1 relegado a la vitrina donde dormitan las costumbres arcaicas de una humanidad a\u00fan demasiado c\u00e1ndida para el progreso. El duelo con arma de fuego ya no le deber\u00e1 nada a la capa ni a la espada: se tratar\u00e1 de acoplarse con mejor o peor reflejo a la cartuchera del rival que desenfunda, al reloj que toca mediod\u00eda, al parapeto y la pausa moment\u00e1nea de la recarga. A punto para el \u00faltimo encuentro a pistolas, queriendo evitar que la frialdad del plomo decida, los duelistas pactar\u00e1n perderse para encontrarse entre las ruinas. Aunque se sepa imposible superar la sobriedad de un Lang filmando un duelo en espacio techado (<em>Moonfleet<\/em>, 1955), aunque la circense gracilidad de un Burt Lancaster, dirigido por un Tourneur \u2500sumada a la idea de una l\u00e1mpara que, desprendi\u00e9ndose, oscurece el intercambio de mandobles (<em>The Flame and the Arrow<\/em>, 1950)\u2500, permanezca imbatible, es venerable el esfuerzo de Scott, de Carradine, de Keitel, del asesor de esgrima \u2500merece figurar su nombre: Richard Holmes\u2500, para patentizar que el cine es igual a honrar el espacio esc\u00e9nico, tempo instaurado, limpia liza supervisada por padrinos, enunciaci\u00f3n de la distancia justa entre apostar la vida y dar muerte.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/the-duellists-ridley-scott.jpg\" alt=\"The Duellists\" width=\"1976\" height=\"1111\" class=\"aligncenter size-full wp-image-805\" srcset=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/the-duellists-ridley-scott.jpg 1976w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/the-duellists-ridley-scott-300x169.jpg 300w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/the-duellists-ridley-scott-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/the-duellists-ridley-scott-768x432.jpg 768w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/the-duellists-ridley-scott-1536x864.jpg 1536w\" sizes=\"(max-width: 1976px) 100vw, 1976px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>The Duellists (Ridley Scott, 1977) El queso convenientemente cortado a fin de ser devorado por ratones, la copita de vino a medio llenar, primeros planos tan destinados a la expresi\u00f3n que flotan sobre el resto<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26,367],"tags":[9,5,11,10,29,8,22,30],"class_list":["post-236","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-criticas","category-revista","tag-9","tag-estados-unidos","tag-fritz-lang","tag-jacques-tourneur","tag-moonfleet","tag-ridley-scott","tag-the-duellists","tag-the-flame-and-the-arrow"],"post_mailing_queue_ids":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/236"}],"collection":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=236"}],"version-history":[{"count":18,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/236\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1311,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/236\/revisions\/1311"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=236"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=236"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=236"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}