{"id":3673,"date":"2022-06-18T09:00:26","date_gmt":"2022-06-18T09:00:26","guid":{"rendered":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/?p=3673"},"modified":"2023-05-04T21:40:40","modified_gmt":"2023-05-04T21:40:40","slug":"09-06-2022-rodeo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/?p=3673","title":{"rendered":"03\/06\/2020 \u2013 RODEO"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>Le champignon des Carpathes<\/em> (Jean-Claude Biette, 1988)<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Partamos de Portugal, y retomemos una comparaci\u00f3n que se antoja bastante acertada, \u00bfqu\u00e9 pasar\u00eda si pusi\u00e9ramos al lado el visionado de un filme como <em>Heaven Can Wait<\/em> (Ernst Lubitsch, 1940) con el proceso de convalecencia de un enfermo? Esa es la idea propuesta por Pedro Costa, y regresa con fuerza en el escenario posradiactivo, la tragedia del Rh\u00f4ne y los grupos teatrales fragmentados de <em>Le champignon des Carpathes<\/em>. Uno no se pretende demasiado feroz cuando lo que le importa es la r\u00e1pida recuperaci\u00f3n y, al mismo tiempo, la obligada parada en el camino da al individuo la oportunidad de disfrutar de una singular placidez, la misma que transforma todo paisaje en oto\u00f1al, el barullo en lentas asunciones. Solo as\u00ed podr\u00edamos explicarnos el poco drama en la desaparici\u00f3n de Sibylle y nuestro deseo impl\u00edcito de que no vuelva nunca a ver a su padre. \u00bfQui\u00e9n es Sibylle? Se preguntar\u00e1 el espectador que a\u00fan no haya visto el filme en cuesti\u00f3n; la misma pregunta se la estar\u00e1 haciendo el que ya haya acudido a la cita dos veces. Jean-Claude Biette filma la Francia coet\u00e1nea a las postrimer\u00edas de Chern\u00f3bil tomando la medida del tiempo sin desperdiciarlo, cadencia adecuada para condensar acciones con ruido de fondo, la duraci\u00f3n deseada para que, en el proceso, puedan ocurrir diferentes juegos: la ligaz\u00f3n mental del espectador, cavilando qu\u00e9 une a un personaje con los pret\u00e9ritamente mostrados y con los a\u00fan no puestos en escena, el discurrir sobre el posible pasado de ese <em>comediante<\/em> y, al final de la traves\u00eda mental, la feliz asunci\u00f3n de un espacio de reserva, donde ni podemos ni queremos entrar. Disfrutamos simplemente viendo el curso de la enfermedad disip\u00e1ndose, aun cobr\u00e1ndose algunas v\u00edctimas por el camino.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Este es un filme al que he vuelto por segunda vez tras darme cuenta, un s\u00e1bado a horas tard\u00edas, de la necesidad por mantener un espacio lo suficientemente grande, una inteligencia activa pero mucho m\u00e1s callada de lo que estaba en ese momento para que el microcosmos biettiano permaneciese conmigo en una misma balanza de fuerzas. Fue el domingo cuando la experiencia recomenz\u00f3 y volv\u00ed sobre esas primeras escenas, la chica cayendo desfallecida, el traje NBQ recorriendo la zona del desastre: la atm\u00f3sfera est\u00e1 demasiado inm\u00f3vil, la urgencia es casi muda. En cambio, nosotros sacamos disfrute de aquello, como la se\u00f1ora con la que Robert habla al comienzo del filme, ataviada con cuatro su\u00e9teres y una manta escocesa (en Fort William los vientos soplan impasibles); hace fr\u00edo, s\u00ed, pero tenemos las vistas, inmunes a la poetizaci\u00f3n de un ojo nost\u00e1lgico. La panor\u00e1mica adecuada para que la sociedad y uno mismo puedan hacer cuentas (Daney). Imposible desenvolverse en una sociedad sabiendo de antemano sus reglas y filiaciones. Figura del carterista-electricista-chico de los recados, Bob (as\u00ed le gusta ser llamado), record\u00e1ndonos al personaje medio que podr\u00eda aparecer en cualquier pel\u00edcula de Tourneur, estableciendo v\u00ednculos entre diversas localizaciones: su hermana, el novio de esta, la librer\u00eda y el grupo teatral descoyuntado. Ni en el cine de Biette ni en el de Rivette se contraponen el teatro y la ficci\u00f3n como un sello toca la carta, est\u00e1n ah\u00ed, y su relaci\u00f3n no podr\u00eda ser m\u00e1s indirecta, casi brusca. Es m\u00e1s una cuesti\u00f3n de trabajo, de rutina repetida, de proceso (Kehr) atando maneras de enfrentarse a las obras representadas. Los procesos son las l\u00edneas de ficci\u00f3n encontradas &#8220;en el medio de&#8221;, quiz\u00e1 nunca finiquitadas. Ay, \u00bfcu\u00e1l ser\u00e1 el destino de la desgraciada Madeleine? Sin embargo, ni mil truenos ni cad\u00e1veres nos dar\u00edan una visi\u00f3n m\u00e1s bella de lo que uno pierde al desligarse de la sociedad y de los juegos de la vida llana que esos \u00faltimos planos donde la chica, en quiz\u00e1 su \u00faltima noche, ve c\u00f3mo las luces a\u00fan iluminan. Volviendo a Portugal, Jo\u00e3o B\u00e9nard da Costa nos supo hacer ver de manera pertinente los oscuros no-v\u00ednculos entre ella y Ofelia, el personaje que deber\u00eda haber interpretado bajo las \u00f3rdenes de Jeremy Fairfax, director de la d\u00edscola compa\u00f1\u00eda. La distancia entre Madeleine y el personaje de Shakespeare se salva con una mirada y varios cortes.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El cr\u00edtico portugu\u00e9s arremet\u00eda contra aquellos que tildaban al filme de <em>exangue<\/em>. \u00bfQui\u00e9n ser\u00eda capaz de encontrar la sangre circulando que anida por debajo de sus fotogramas? Casi veinte a\u00f1os despu\u00e9s de esas palabras, y gracias a la copia distribuida gratuitamente por La Cin\u00e9math\u00e8que fran\u00e7aise en su p\u00e1gina web, podemos sentarnos, convalecer durante un rato y darnos cuenta de que Jenny no es <em>mademoiselle<\/em>, sino <em>madame<\/em>, y que la relaci\u00f3n con su padre, Jeremy, no la podemos reducir a dos l\u00edneas (de peque\u00f1a, llamaba a su hija <em>milady<\/em>), entender que con dos escenas un personaje (Madame Ambrogiano) puede estar cargado de historia, y que Biette, siempre generoso por defecto, quiere sorprenderse tanto como nosotros. No hace falta sucumbir a la sobredramatizaci\u00f3n de <em>Sunset Boulevard<\/em> (Billy Wilder, 1950) para dar cuenta del paso del tiempo en una actriz (Olympia) ni dirigirnos a ning\u00fan lugar especial, tan solo dar un rodeo. Y en la curva de la glorieta, el tiempo que nos dure recorrer la rotonda, la ficci\u00f3n unir\u00e1 lo impensable, quiz\u00e1 incluso responda a la pregunta inicial y la extienda: \u00bfqui\u00e9n es Sibylle para Jenny? Ofelia en Madeleine. Ambas miran m\u00e1s all\u00e1 del encuadre hacia su propia ausencia en el firmamento.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Le-champignon-des-Carpathes-Jean-Claude-Biette-1.png\" alt=\"Le champignon des Carpathes Jean-Claude Biette 2\" width=\"1920\" height=\"1080\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3678\" srcset=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Le-champignon-des-Carpathes-Jean-Claude-Biette-1.png 1920w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Le-champignon-des-Carpathes-Jean-Claude-Biette-1-300x169.png 300w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Le-champignon-des-Carpathes-Jean-Claude-Biette-1-1024x576.png 1024w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Le-champignon-des-Carpathes-Jean-Claude-Biette-1-768x432.png 768w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Le-champignon-des-Carpathes-Jean-Claude-Biette-1-1536x864.png 1536w\" sizes=\"(max-width: 1920px) 100vw, 1920px\" \/><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Le-champignon-des-Carpathes-Jean-Claude-Biette-2.png\" alt=\"Le champignon des Carpathes Jean-Claude Biette 2\" width=\"1920\" height=\"1080\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3677\" srcset=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Le-champignon-des-Carpathes-Jean-Claude-Biette-2.png 1920w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Le-champignon-des-Carpathes-Jean-Claude-Biette-2-300x169.png 300w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Le-champignon-des-Carpathes-Jean-Claude-Biette-2-1024x576.png 1024w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Le-champignon-des-Carpathes-Jean-Claude-Biette-2-768x432.png 768w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Le-champignon-des-Carpathes-Jean-Claude-Biette-2-1536x864.png 1536w\" sizes=\"(max-width: 1920px) 100vw, 1920px\" \/><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.cinematheque.fr\/henri\/film\/46898-le-champignon-des-carpathes-jean-claude-biette-1988\/\">Le champignon des Carpathes &#8211; La Cin\u00e9math\u00e8que fran\u00e7aise<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Le champignon des Carpathes (Jean-Claude Biette, 1988) Partamos de Portugal, y retomemos una comparaci\u00f3n que se antoja bastante acertada, \u00bfqu\u00e9 pasar\u00eda si pusi\u00e9ramos al lado el visionado de un filme como Heaven Can Wait (Ernst<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[419],"tags":[602,416,28,605,44,604,55,10,145,607,603,606,608],"class_list":["post-3673","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-registro-de-bitacora","tag-602","tag-billy-wilder","tag-dave-kehr","tag-ernst-lubitsch","tag-francia","tag-heaven-can-wait","tag-jacques-rivette","tag-jacques-tourneur","tag-jean-claude-biette","tag-joao-benard-da-costa","tag-le-champignon-des-carpathes","tag-pedro-costa","tag-sunset-boulevard"],"post_mailing_queue_ids":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3673"}],"collection":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3673"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3673\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3684,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3673\/revisions\/3684"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3673"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3673"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3673"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}