{"id":3805,"date":"2022-07-10T09:00:09","date_gmt":"2022-07-10T09:00:09","guid":{"rendered":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/?p=3805"},"modified":"2022-12-21T11:54:06","modified_gmt":"2022-12-21T11:54:06","slug":"la-velocidad-del-ingenio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/?p=3805","title":{"rendered":"LA VELOCIDAD DEL INGENIO"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>Serenity<\/em> (Joss Whedon, 2005)<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Serenity-Joss-Whedon-1.png\" alt=\"Serenity Joss Whedon 1\" width=\"1280\" height=\"544\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3818\" srcset=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Serenity-Joss-Whedon-1.png 1280w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Serenity-Joss-Whedon-1-300x128.png 300w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Serenity-Joss-Whedon-1-1024x435.png 1024w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Serenity-Joss-Whedon-1-768x326.png 768w\" sizes=\"(max-width: 1280px) 100vw, 1280px\" \/><\/p>\n<p><em>It&#8217;s the fragment, not the day<br \/>\nIt&#8217;s the pebble, not the stream<br \/>\nIt&#8217;s the ripple, not the sea<br \/>\nThat is happening<br \/>\nNot the building but the beam<br \/>\nNot the garden but the stone<br \/>\nOnly cups of tea<br \/>\nAnd history<br \/>\nAnd someone in a tree<\/em><\/p>\n<p><em>Someone in a Tree <\/em>(de <em>Pacific Overtures<\/em>), Stephen Sondheim<\/p>\n<p><strong>1.<\/strong> <u><em>GET TO WORK<\/em><\/u><\/p>\n<p align=\"justify\">Afirmamos que el primer y sexto cap\u00edtulo de la primera temporada de <em>The Nevers <\/em>(Joss Whedon, 2021), ambos abriendo y cerrando una tanda, son lo mejor que puede darnos hoy la <em>televisi\u00f3n<\/em>; pero, \u00bfa qui\u00e9n le importa? A casi nadie, al parecer. Entran en juego varias cuestiones. Por un lado, el renombre innegable de Whedon como padre putativo de cierta serialidad de prestigio est\u00e1 ah\u00ed, desde principios de siglo al alcance. Se le reconoce su labor, su lucha, su impacto en la vida televisiva consciente o inconsciente de varios millones de personas. No obstante, aunque la ambici\u00f3n y creatividad de Whedon se mantengan a\u00fan inconmovibles, los a\u00f1os pesan, la <em>televisi\u00f3n <\/em>ha cambiado, pero no tanto en realidad. Quiz\u00e1 los que hemos cambiado seamos nosotros. Quiz\u00e1 en pleno siglo XXI tengamos demasiada poca inocencia como para jugar al pasatiempo peligroso que consiste en desligar la m\u00e1quina del cuerpo. Porque hay una parte del cine que no cambia: la relaci\u00f3n inquieta establecida entre la axiom\u00e1tica del dinero y la elaboraci\u00f3n material de un filme, de un serial, siempre ha dado lugar a innumerables debates, tensiones y rupturas. Amistades quebradas, lazos inaugurados. Somos demasiado poco inocentes y, sin embargo, seguimos queriendo intentar recordar, hacernos eco de la transmisi\u00f3n cultural, conjurar el olvido. Debajo de las capas de entrop\u00eda hist\u00f3rica, de materia y forma en movimiento, existen decisiones, simulacros perfectamente elaborados, dinero circulando incesantemente, rapidez, prisas, intervenciones\u2026 El cine y, no nos cabe duda, la <em>televisi\u00f3n<\/em>, han vivido desde su creaci\u00f3n en una lucha constante con todo lo que habitaba su reverso: Wolfram &#038; Hart, el traje sediento de d\u00f3lares, la cadena devoradora de <em>ratings<\/em>, la multic\u00e1mara televisiva como sorteadora barata de problemas (filmar puertas, ventanas, rostros, no retransmitirlos). A medida que estos enfrentamientos se acrecentaban, comenzamos a olvidarlo todo: la historia, los luchadores (Dennis Potter, Jean-Christophe Averty, David Nobbs, Gene Roddenberry, Sydney Newman\u2026) y sus combates. Ni aun con estas perspectivas puede uno tratar de imaginarse los incalculables problemas de producci\u00f3n, las presiones, que esconder\u00e1 una serie como <em>The Nevers<\/em>, virtualmente infinita en su ambici\u00f3n, quiz\u00e1 la medida de los cuales nos la pudiera dar el hecho de que Whedon rescindi\u00f3 inciertamente su andadura como<em> showrunner<\/em> al t\u00e9rmino de la primera tanda de episodios. El fin, la posibilidad de verse cancelado el serial, la cotidianeidad del trabajo creador, que <em>sea<\/em> o <em>no sea<\/em>, que marche su producci\u00f3n o no, deducen un fatalismo inseparable, digerido, en los humores de este cineasta amante de Shakespeare. S\u00ed, decimos <em>cineasta<\/em>, aunque dicha etiqueta le quede a Whedon peque\u00f1a. Ejemplo preclaro: tiempo despu\u00e9s de que la Fox decidiera cancelar <em>Firefly <\/em>(2002-2003) tras su primera temporada inacabada, cineasta, guionistas, productores, reparto e incondicionales apasionados segu\u00edan luchando, arrimando hombros para tratar de dar a la ficci\u00f3n serial un final digno. Tras muchos meses infructuosos, llegaron a preguntarse si lo que trataban de hacer era, m\u00e1s que una resurrecci\u00f3n, un asunto de necrofilia. La oportunidad vino de Universal Pictures, el t\u00edtulo del filme, <em>Serenity<\/em>, estrenado en un ya lejano a\u00f1o 2005.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Seguramente, Whedon ser\u00e1 siempre m\u00e1s apreciado como <em>creador<\/em> que como <em>cineasta<\/em>, y la mayor\u00eda de sus recensiones historiogr\u00e1ficas futuras continuar\u00e1n dominadas por la perspectiva de los <em>cultural studies<\/em>, ya que en cierto modo no faltan razones para ello. A pesar precisamente de ello, con \u00e1nimo de contrapesar el hueco futuro faltante, desde la inocencia grata de quien busca solamente no olvidar la historia de las formas que nacen, acaecen, beligeran y mueren, nos complace observar, argumentar luego, por qu\u00e9 <em>Serenity <\/em>deber\u00eda colocar a Whedon como uno de los cineastas contempor\u00e1neos m\u00e1s revolucionarios. Un revolucionario antiut\u00f3pico, m\u00e1s bien. Pero deteng\u00e1monos antes sobre algunos puntos de su visi\u00f3n que nos parecen esenciales.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Whedon es experto en darle la vuelta al guante. Por ejemplo, remendando que demasiado tiempo lleva la teor\u00eda cinematogr\u00e1fica obsesionada con la idea del silencio y el <em>off<\/em>. Voces susurrando fuera de campo, la invenci\u00f3n del mutismo por parte del cine sonoro (Bresson), despachando a categor\u00eda menor, incluso siendo en ocasiones motivo de desprecio, la velocidad con la que se enuncian una serie de di\u00e1logos en secuencia. Estamos predispuestos, cin\u00e9filamente aculturados, entonces, a prestar atenci\u00f3n a la inflexi\u00f3n de las voces cuando existe un trabajo frontal sobre ellas, que a primeras puede provocar un entendible extra\u00f1amiento, terminando con una inmersi\u00f3n y amplitud de ondas sonoras longitudinales. Lo que parece haber pasado inadvertido, excepto milagrosamente en el <em>screwball<\/em> cl\u00e1sico, es la capacidad que pueden poseer estas velocidades f\u00f3nicas sobre la propia ficci\u00f3n del filme, haci\u00e9ndola cabalgar inexorablemente a su lado, forz\u00e1ndola a pillar carrerilla o medirse con ellas. Una parcela de cine donde aquello registrado, animado o simulado adquiere una pose de sumisa subyugada, como si se tratase de una hu\u00e9sped en los aposentos de Catherine Robbe-Grillet: conf\u00eda en su compa\u00f1era y se va adaptando, hasta que de modos variables llega un instante donde ambas, imagen y superposici\u00f3n de voces, se paralelizan y comienzan a batallar, fundando as\u00ed un<em> fuera de campo<\/em> mental mucho m\u00e1s misterioso, el del encuadre chato que adquiere una dimensi\u00f3n metaf\u00f3rica al ser interpelado por la refriega vocal, la atenci\u00f3n exigente al tono, timbre e intensidad de un grupo coral de lex\u00edas vocalizadas. Sin lugar a dudas, a la luz de la corta historia del cine, Whedon es probablemente uno de los cineastas que m\u00e1s horas de trabajo ha dedicado a la modulaci\u00f3n del idioma ingl\u00e9s por medio de sus impulsos e inflexiones. Re-rodar, una y otra vez, una toma tras otra, porque los actores no enuncian la frase con la velocidad adecuada, la inflexi\u00f3n adecuada, el tono adecuado. Al o\u00eddo, la mezcla de timbres y voces no suena como deber\u00eda; <em>desde el principio, \u00a1repetimos!<\/em> Ahora las voces deben adecuarse las unas con las otras, despu\u00e9s deben contraponerse, etc.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Aqu\u00ed encuentra hogar la mente de Joss Whedon para armar su particular teatro isabelino, sumando dicciones, creando bandos que, a diferencia de otras intentonas respetables, van perdiendo su peso concreto para transmigrar en puras entidades dram\u00e1ticas, complejas, autoconscientes, revolucionadas, nunca como veh\u00edculo de ocurrencias unidimensionales sobre lo que les rodea \u2500cada monema es sagrado, el desperdicio de una letra doler\u00e1 en el coraz\u00f3n del cineasta\u2500, sino a la manera de campos de fuerza en los que una frase, una onomatopeya, dos palabras, podr\u00e1n impactar sobre el corpus tem\u00e1tico del tejido ficcional que habitan, y alterar su propio estatus como personajes, as\u00ed como el de los que los circundan. Entes cuyo ingenio los hace fr\u00e1giles, entregados, deseosos de romper varios cascarones, lanzarse a duelos de ingenio, Benedick y Beatrice, <em>Much Ado About Nothing<\/em>, trabajos de amor perdidos. Sus palabras caen sobre el suelo inestable de un universo cuya marcha imparable les exige apurarse, trabajar, <em>ponerse a <\/em>trabajar, ya, inmediatamente, aqu\u00ed y ahora, porque el universo no les esperar\u00e1, es m\u00e1s, ser\u00e1 totalmente indiferente si con su devenir termina haciendo implosionar la escena que sus desdichadas bocas habitan. \u00bfEl reto? Cualquiera que se haya enzarzado en alguna de estas batallas verbales lo conocer\u00e1, y sabr\u00e1 tambi\u00e9n que no son asunto de broma, aunque se bromee. <em>Skirmish of Wit<\/em>. <em>Outwit<\/em>. He ah\u00ed la respuesta. Un verbo verdaderamente intraducible al castellano si queremos capturar la dimensi\u00f3n completa de lo que evocan esas seis letras. Si lo transformamos en una sola palabra, como \u201cburlar\u201d, estaremos qued\u00e1ndonos cortos. Si decidimos apostar por \u201cser m\u00e1s listo que\u201d, quiz\u00e1 pequemos de infieles. <em>Wit<\/em>.<em> Outwit<\/em>. En el matiz del cambio morfol\u00f3gico se encuentra el quid de la cuesti\u00f3n, el sello del autor.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Un trabajo cuasi microsc\u00f3pico, un placer netamente muscular, el enunciativo \u2500tengamos presente que la lengua, pulmones, diafragma, envuelven en su ejecuci\u00f3n y modulaci\u00f3n f\u00f3nica varios de los m\u00fasculos m\u00e1s sutiles de nuestro cuerpo\u2500, que encuentra su correlato molar en la expresi\u00f3n del movimiento muscular cuando este se desenvuelve, tambi\u00e9n, seg\u00fan modelos m\u00e1s expansivos: la traslaci\u00f3n de una figura, su velocidad, en pasitos peque\u00f1os o exuberantes volteretas, ca\u00eddas cada dos por tres, pu\u00f1etazos, patadones, c\u00e1lculo pormenorizado de movimientos seg\u00fan esta o aquella idea, quiz\u00e1 sugerida, ese mismo d\u00eda, por las cualidades espaciales del set montado la tarde anterior. De nuevo, compromiso actoral: tres meses antes de comenzar el rodaje de <em>Serenity<\/em>, Summer Glau estaba ya practicando, entrenando, tonificando su cuerpo para el manejo de las espadas. De nuevo, re-rodar: \u00abcada vez la toma era m\u00e1s r\u00e1pida, hab\u00eda m\u00e1s movimientos, la toma once siempre era m\u00e1s r\u00e1pida que la primera\u00bb. Secuencias de refriega que llegan a encadenar 15, 20 movimientos. Intercambios o conversaciones que se deciden en contraataques al l\u00edmite del silencio que declara vencedor. Un requisito del actor whedoniano es el de gozar de buena memoria f\u00edsica.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Situados en este escenario de movimientos e ingenios a la desesperada, una cuesti\u00f3n aploma, ronda la cabeza de cada personaje, mientras verbalizan equ\u00edvocos, amenazas, ofensas al honor: <em>What\u2019s a life&#8217;s worth?<\/em> Bien, tras andarse con rodeos, la pregunta sufrir\u00e1 una ligera mutaci\u00f3n: <em>What\u2019s a life&#8217;s work? <\/em>La cuesti\u00f3n nuclear sustenta su sentido con la acumulaci\u00f3n de una serie de met\u00e1foras y figuras contenidas en el progreso de frases, s\u00edlabas, s\u00fabitos pruritos o pensamientos no enunciados poniendo en jaque un car\u00e1cter individual, afectando necesariamente este al resto de la familia, pr\u00e1cticamente nunca la relacionada con la consanguinidad, pues si algo aprendi\u00f3 Whedon de Nicholas Ray, o que podr\u00e1 sacar a colaci\u00f3n hablando de la <em>troupe<\/em> ambulante de John Ford, es el respeto ancestral a los lazos serendipitosos enhebrados en el camino de una vida charolada de rodajes. El sost\u00e9n de dichas alianzas supondr\u00e1 cuesti\u00f3n por la que batirse en duelo luego de un guateque, la recolecci\u00f3n en presente que, tenida en cuenta, hace que el equipo decida seguir pateando las marcas del camino, y trabajar. Contra el sinsentido, arguciando <em>agudos sin sentidos<\/em>, abatiendo sufrimientos, aqu\u00ed, ahora. Un desaf\u00edo claro ante la informidad de cosmogon\u00edas desalentadoras, caprichosas y, finalmente, indiferentes. La mueca heroica transformar\u00e1 estos derredores en decorados \u00e9picos.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Sobre la tierra, esta fuerza centr\u00edfuga atrae las estuosas intuiciones primarias que subsisten por debajo de nuestra fachada de hombres civilizados, la particular velocidad y giros de lenguaje de Whedon en <em>Serenity <\/em>van atados a una autoconsciencia alejada por completo del car\u00e1cter irritantemente metaficcional que acapara la ficci\u00f3n hoy en d\u00eda, el autor la elige como un rasgo de estilo propio, enmascarando un posible defecto o limitaci\u00f3n, y la extrapola para que los personajes tengan una total capacidad de definirse, por lo tanto aqu\u00ed, como espectadores, podemos abarcar el espectro completo del desarrollo moral o magnificencia de un determinado car\u00e1cter. No es que las palabras solo cuenten como meras notas de virtuoso echadas a los labios de actores hambrientos, sometidos a la estricta exigencia del flematismo, cavilamos m\u00e1s en relaci\u00f3n con un artista necesitado de que cada personaje, de alguna manera, tenga una perspicacia, por peque\u00f1a que sea, del universo que habita y su rol en \u00e9l. Whedon lo defin\u00eda as\u00ed:<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00abSo I have a tendency to write the garbage man come in and go, <em>This is what it means to be a garbage man. I&#8217;m the finest garbage man in all of garbage land<\/em>. And part of that is I do honor everybody in my fiction\u00bb.<\/p>\n<p align=\"justify\">En este viaje incesante a velocidad fatalista por los desfiladeros de producciones que, normalmente, le suelen ir en contra al cineasta, con el tiempo apremiando, y esa natural tendencia a multiplicar el n\u00famero de amenazas, h\u00e9roes, villanos, campos esc\u00e9nicos, para que el conflicto surja y reverbere en cada conf\u00edn, la adrenalina no escupe en la cara de la creaci\u00f3n, sentimos, como dec\u00edamos hace unas l\u00edneas, una barah\u00fanda de estuosas intuiciones primarias, porque nos vemos atados de copilotos en una nave dirigida al centro de un n\u00facleo concreto desde donde emanan las preguntas que hacen estallar las pugnas dram\u00e1ticas, la cuenta atr\u00e1s, y sin embargo, este conjunto de circunstancias no desperdicia, va recogiendo cada diminuta pizca de malbaratado ingenio residual proclamado ya sea por el comandante de la nave m\u00e1s importante de la Alianza o por el granjero que desde la distancia mira a los personajes principales y en una l\u00ednea acu\u00f1a su orgullo, una broma podr\u00e1 servirles para elevar y marcar con tinta permanente su estela en el conjunto celeste de la galaxia que pueblan. En el universo de Whedon, la escenograf\u00eda de su narrativa no alberga simplemente un coro griego que comenta distanciadamente las acciones del equipo primario, y si resulta que este coro s\u00ed elige hacer acto de aparici\u00f3n, terminar\u00e1 siendo retado a una batalla c\u00f3smica inescapable por el personaje que cre\u00edamos m\u00e1s necio, al cual en un lapso de tiempo que ahora nos produce v\u00e9rtigo recordar vimos convertirse en digno figurante de una haza\u00f1a mayor.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Los individuos desaf\u00edan la propia m\u00e1quina de ficci\u00f3n que los aboca al absurdo, a la vida banal que los enfrenta y confronta con un itinerario que deber\u00e1n labrar, construirse ellos mismos. Incluso si el espectador decidiera ver este filme y nada m\u00e1s, descartando la serie que lo precedi\u00f3, intuir\u00eda en Shepherd Book, el pastor, un c\u00f3digo moral resoluto, fulgurando desde que anida el primer plano, con el mismo arrumaje de leyenda secular que el de cualquier secundario de un filme de Ford, y cuya entereza, sapiencia, sobre los sucesos actuales que acucian a los pasajeros de la Serenity, informa no solo sobre s\u00ed mismo. Tambi\u00e9n recaen estas palabras en Mal, que empezar\u00e1 a vislumbrar la necesidad de adquirir una creencia, en lo que sea, para triunfar aunque la victoria sea amarga, p\u00edrrica. Y, por \u00faltimo, retornan las palabras de Book a las propias preguntas de Whedon y el tema dram\u00e1tico de la obra. Desafiando as\u00ed a un capit\u00e1n camorrista, la b\u00fasqueda conmocionada de un prop\u00f3sito veraz contrastar\u00e1 con la creencia resolutiva de The Operative, fuerza dram\u00e1tica opuesta al grupo, villano cuyo individualismo sol\u00edcito<em> en pos de <\/em>circula a la contra de cada lazo que hace recia y arrojada a la tripulaci\u00f3n de Mal. Negro samur\u00e1i desterrado sin grado de codicia mas con suicida determinaci\u00f3n en<em> otro tipo <\/em>de<em> trabajo<\/em>, cl\u00ednico, letal, la consecuencia del cual cree que borrar\u00e1 la embarrada cara del mundo para instituir un nuevo paisaje libre de pecado (seg\u00fan sus predicciones, tras el logro, \u00e9l ya no ser\u00eda parte constituyente del atlas). As\u00ed, el circuito del dramaturgo se cierra. V\u00eda de vasos comunicantes que termina desembocando, por medio de la agudeza de una mirada presta a reposar en detalles pasajeros \u2500proclamas breves que bien valdr\u00edan de aforismos para quinientos d\u00edas de incierta supervivencia\u2500, en el centro de nuestras agitaciones, enternecimientos, temores, amor l\u00fadico por la aventura y el arrojar el guante. Hay una comunicaci\u00f3n directa con el \u00e1nimo del p\u00fablico, que se ve arrollado por la tela enmara\u00f1ada y transl\u00facida de la particular cosmogon\u00eda de Whedon. Orson Scott Card lo intuy\u00f3 r\u00e1pido cuando descubri\u00f3 el filme:<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00abBien, no solo <em>Serenity<\/em> trata acerca de algo, tambi\u00e9n est\u00e1 extremadamente bien escrita. Joss Whedon ha inventado una especie de <em>slang<\/em> futurista que se mantiene perfectamente inteligible pero es <em>diferente<\/em>, con fragmentos de lenguajes extranjeros y palabras inglesas obsoletas que dejan claro que no es ingl\u00e9s ordinario lo que hablan.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El efecto de esto \u2500al menos en las diestras manos de Whedon\u2500 es permitirse algo del tipo de lenguaje heroico que era posible para Shakespeare \u2500y para Tolkien. Le permite ser <em>elocuente<\/em>.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Y luego cambia de direcci\u00f3n y deliberadamente se contradice con alguna formulaci\u00f3n humorosamente abrupta que nos hace re\u00edr por el mero sobresalto de la misma. Tal y como hac\u00eda Shakespeare, cuando se libraba del verso blanco para pasar a la tosquedad divertida de la prosa c\u00f3mica\u00bb.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Much-Ado-About-Nothing-Joss-Whedon-1.png\" alt=\"Much Ado About Nothing Joss Whedon 1\" width=\"1920\" height=\"1080\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3819\" srcset=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Much-Ado-About-Nothing-Joss-Whedon-1.png 1920w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Much-Ado-About-Nothing-Joss-Whedon-1-300x169.png 300w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Much-Ado-About-Nothing-Joss-Whedon-1-1024x576.png 1024w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Much-Ado-About-Nothing-Joss-Whedon-1-768x432.png 768w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Much-Ado-About-Nothing-Joss-Whedon-1-1536x864.png 1536w\" sizes=\"(max-width: 1920px) 100vw, 1920px\" \/><\/p>\n<figure id=\"attachment_3820\" aria-describedby=\"caption-attachment-3820\" style=\"width: 1920px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Much-Ado-About-Nothing-Joss-Whedon-2.png\" alt=\"Much Ado About Nothing Joss Whedon 2\" width=\"1920\" height=\"1080\" class=\"size-full wp-image-3820\" srcset=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Much-Ado-About-Nothing-Joss-Whedon-2.png 1920w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Much-Ado-About-Nothing-Joss-Whedon-2-300x169.png 300w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Much-Ado-About-Nothing-Joss-Whedon-2-1024x576.png 1024w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Much-Ado-About-Nothing-Joss-Whedon-2-768x432.png 768w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Much-Ado-About-Nothing-Joss-Whedon-2-1536x864.png 1536w\" sizes=\"(max-width: 1920px) 100vw, 1920px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-3820\" class=\"wp-caption-text\"><em>Much Ado About Nothing<\/em> (2012)<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>2.<\/strong> <u>HEROICIDADES DESDE EL \u00daLTIMO PUESTO DE AVANZADA GAL\u00c1CTICO<\/u><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Existentialism is all about the ecstasy, the complete experience, of the moment. [\u201cSomeone in a Tree\u201d] deconstructs itself as it goes along, while at the same time being completely moving, never an academic exercise. It was the first time I had seen something that did that.<\/em><\/p>\n<p><em>Joss Whedon: Absolute Admiration for Sondheim<\/em>, Len Schiff<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Serenity <\/em>nos emplaza en el a\u00f1o 2517, y a nivel elemental, las cosas no han cambiado demasiado. Lejos de traer la paz a la Tierra, la alianza entre los gobiernos de EUA y China ha desembocado en una corporaci\u00f3n totalitaria. Basta apuntar que nuestro territorio (Earth-That-Was) se vio desbordado por un exceso de poblaci\u00f3n y, lanz\u00e1ndose al espacio en busca de nuevos astros practicando la terraforma, se top\u00f3 con un sistema solar in\u00e9dito, docenas de planetas, cientos de lunas. A partir de ah\u00ed, la civilizaci\u00f3n hizo sus pactos: Alianza \u2500parlamento interplanetario, planetas centrales\u2500; luego, el borde. Resultan estas invectivas en guerra abierta, y en la Batalla de Serenity Valley el sargento Malcolm Reynolds ver\u00e1 la derrota en el contraplano m\u00e1s amargo. La guerra hace tiempo que ha terminado, dir\u00e1 \u00e9l a\u00f1os m\u00e1s tarde en oficio de pirata espacial. Sabemos que no es as\u00ed. En la gnoseolog\u00eda espacial de Whedon, as\u00ed como en la terrestre, uno no termina jam\u00e1s de colgarse la medalla, batirse en retirada al museo de la memoria y glorias pasadas, al contrario, lucha asediado por la pregunta tercera que completar\u00e1 el c\u00edrculo epistemol\u00f3gico del autor: <em>Am I Worthy of the Life I Lead? <\/em>Bien, la respuesta la hallamos en la sexta palabra de la cuesti\u00f3n, y retomando conceptos. Comprobar este dilema existencial conlleva hacerse a la idea de que la dignidad (<em>worthiness<\/em>) no se adquiere en un momento determinado de la acci\u00f3n, sino en todos ellos anexionados, y los que quedan\u2026 En fin, la dignidad implica el trabajo de toda una vida. He ah\u00ed el<em> pathos<\/em>. Tan amplio como los diez mil tiros prestos que acompa\u00f1an al asedio inagotable de lo que nos cerca y coarta, o hace aumentar el sufrimiento ajeno: The First Evil (<em>From Beneath You, It Devours<\/em>) en <em>Buffy<\/em>, Wolfram &#038; Hart en <em>Angel<\/em>, la Rossum Corporation en <em>Dollhouse<\/em>, el oscurantismo victoriano espej\u00e1ndose en los campos yermos del futuro, en <em>The Nevers<\/em>, midi\u00e9ndose en cruzada abierta la Planetary Defense Coalition contra FreeLife\u2026 Min\u00fascula muestra del <em>slang <\/em>engendrado por el Mal, o a su vez por el Bien defendi\u00e9ndose. Ambos tienden a enredarse. Whedon como revolucionario antiut\u00f3pico, dec\u00edamos. Revolucionario porque como cineasta todav\u00eda cree en cierta idea de esperanza cotidiana, una esperanza productiva, reflexiva y vital, antiut\u00f3pico en el sentido de adivinar que cualquier utop\u00eda implica, por fuerza, cierto af\u00e1n corporativista, y que el lenguaje de la corporaci\u00f3n solo se deja expresar entre el chantaje, el soborno o la violencia. En <em>Serenity <\/em>la corporaci\u00f3n es la Alianza, y el fruto malvado su intento qu\u00edmico por hacer a la gente\u2026 mejor. Tragedia, un diez por ciento del planeta viose transformada en salvaje, segadores. Reavers. Pax quebrada. Por momentos, avanzamos historia a trav\u00e9s como a hombros de gigantes. En el personaje de River Tam encontraremos la diana, un centro sin am\u00edgdala, aprendizaje incierto, cobaya de todos: la F\u00e9nix Oscura, una de las aristas-eje que ejemplifican el paradigma whedoniano.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Recuperada para <em>Firefly<\/em>, Summer Glau, River, retorna al cascar\u00f3n del que Fred hab\u00eda salido y comienza su ruta intergal\u00e1ctica con las cenizas de una Jean Grey adoctrinada por el reverso salvaje de la ciencia civilizada, confiada, cuyo parang\u00f3n con una posible idea de calma y mando acaba por hacer de la hermana del doctor Simon la perfecta m\u00e1quina de guerra. Si oye el c\u00f3digo, su cuerpo empezar\u00e1 a matar. En <em>Serenity<\/em> la apercibimos entre dos mundos, encarnando la levedad manifestada en dos pies que pisan el casco de la nave inspeccionando situaciones pasajeras, escuchando la plenitud, redefiniendo objetos en el espacio \u2500en su cabeza una curiosa ramita podr\u00eda haber sido desde el principio una pistola letal, sin seguro y cargada\u2500, ella acarrea la inocencia mort\u00edfera cuyo gesto de ni\u00f1a peque\u00f1a traiciona las miradas de cualquier hombre que se atreva a hacerle una pregunta condescendiente. Ps\u00edquica rebelde intentando hallar el enigma que tortura sus prevaricadas neuropat\u00edas. A Whedon esto le proporciona la ocasi\u00f3n de ver unos cuantos fuegos arder, revolver las fintas rec\u00edprocas que los habitantes del nav\u00edo ejecutan en defensa propia, intentando explicarse, o zurciendo desatinos. Chocan, tienen un pasado com\u00fan, la tripulaci\u00f3n y ella est\u00e1n en guerra abierta con media galaxia, confederados sin uniforme. Encuentran balance en lo que les falta y otro les a\u00f1ade. River, la espectadora y contraparte de los tres actos. En Reynolds, el Capit\u00e1n, Mal para sus camaradas, converge la desconfianza templada de un comandante harto de tener que acoger a pasajeros con un \u201cWanted\u201d estampado en sus cabezas, empero, moralidad dudosa y generosidad no le faltan. Rechaza de su Mule \u2500en <em>slang <\/em>espacial: una aerodeslizadora terrestre\u2500 a un inocente perseguido por los Reavers, porque acogerlo a bordo ser\u00eda hacer peligrar demasiado la estabilidad del veh\u00edculo, acosado por decenas de asesinos, y entre el inocente, la seguridad de la tripulaci\u00f3n y el dinero robado, en medio de la tempestad violenta, pondr\u00e1 por delante a los dos \u00faltimos. Con River y Simon Tam no llega a tales extremos, los lazos sentimentales testarudos, escasamente admitidos, lo atan a los errantes. Aunque sean fuente de peligros, no podr\u00e1 echarlos. Y una vez que Jayne le acucie ante la necesidad de deshacerse de ellos, Mal dir\u00e1 que se le ha pasado por su mente. <em>It\u2019s crossed my mind<\/em>. Acto seguido, Whedon parte la pantalla por medio de un suave efecto de disoluci\u00f3n y veremos a River enunciar para s\u00ed las palabras del capit\u00e1n, cabeza apoyada en el suelo enrejillado, porque River no est\u00e1 <em>on the ship<\/em>, sino<em> in the ship<\/em>, <em>es <\/em>la nave. Receptora de cada rencilla y pasi\u00f3n, acumula como una sorprendida y encandilada inocente las indirectas que luego formar\u00e1n parte de las fogatas que la har\u00e1n incendiarse interna y externamente, poniendo su sabidur\u00eda y sentires<em> de m\u00e1s<\/em> al servicio de una causa, m\u00e1s bien una creencia, compartida por el capit\u00e1n.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Todos deben aprender algo de River, y ella se encuentra en un punto intermedio de dos polos magn\u00e9ticos, posibles mentores letales, cap\u00edtulo del <em>bildungsroman<\/em> en el que la virtud y la decencia llegar\u00e1n a definirse y forjarse con destino a sellarse en el resto de la supervivencia futura. Sus ojos encarnan esa sensaci\u00f3n de maravilla que redime a la ciencia ficci\u00f3n de ser algo m\u00e1s que cart\u00f3n piedra y rayos vistosos, al hacer uso de las extremidades que alg\u00fan dudoso Dios le concedi\u00f3, aporta la poca broma que conlleva dar dos golpes cuando provienen del desenfreno desbocado, peligroso. El drama del personaje, lo que la hace escapar de un infortunio equidistante a la emersi\u00f3n de Illyria, conlleva, como es habitual en Whedon, fraternizar, <em>sui generis<\/em>, con los lazos dram\u00e1ticos que, al terminar el d\u00eda, la hacen seguir batallando sin olvidar las consecuencias. He ah\u00ed la serializaci\u00f3n esencial en el autor, el rencor por la desmemoria. Si no mantenemos al d\u00eda siguiente los rasgu\u00f1os y ara\u00f1azos que el ayer nos ocasion\u00f3, \u00bfde qu\u00e9 sirve<em> trabajar<\/em>? \u00bfCon qu\u00e9 prop\u00f3sito continuamos luchando? Recordar, condena y virtud. En el fuero interno de cada personaje de Whedon se libra una particular lid, sus contendientes manifest\u00e1ndose en las diversas escapatorias que el resto de los tiempos anteponen al <em>aqu\u00ed y ahora<\/em>, o a un m\u00ednimo desinter\u00e9s y entrega por el pr\u00f3jimo. Sus personajes, en el mejor de los casos, acaban sobreponi\u00e9ndose al embaucamiento con una r\u00e1pida llamada que los convoca empuj\u00e1ndolos, aviso tard\u00edo, asunci\u00f3n de culpas a \u00faltima hora, ascenso de la madriguera del conejo, de vuelta a la orilla del r\u00edo, de bruces con la realidad.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Hemos venido aqu\u00ed para recorrer distancias astron\u00f3micas. A la velocidad del rayo. Con un solo plano de transici\u00f3n, o incluso sin mediaci\u00f3n de \u00e9l, hemos saltado de un planeta a otro, de la tierra a la nave o a la inversa. El r\u00e9gimen narrativo bajo el que nos cobija Whedon es uno particularmente econ\u00f3mico, sucinto en su inmediatez, en el que, no obstante, los acontecimientos se suceden a decenas, varios tambi\u00e9n en paralelo, encadenando una inmediaci\u00f3n exuberante: \u00abAnd so one of the things I learned, and this was also pointed out by my wife Kai\u2026 the extraordinary fragility of things is revealed by how we go through them so specifically\u00bb. Podr\u00eda hablarse de <em>depuraci\u00f3n <\/em>si dicha velocidad fuese parcelaria de tal o cual proceder narrativo contenido en la epistemolog\u00eda whedoniana, pero el caso es que esta velocidad lo engloba todo, es el principio conformador del <em>todo<\/em>, una posibilidad virtual de que en cualquier momento en apariencia calmo pueda lanzarse sobre nuestras espaldas un Reaver, el secuaz menor de un demonio, irrumpiendo con \u00e9l a volumen atronador la m\u00fasica de combate. Esta cualidad de diligencia sorpresiva, como hemos dicho, es m\u00e1s propia en Whedon cuando el cineasta decide incardinarla en reversos donde batallen lenguaje e imagen, por ejemplo, entreg\u00e1ndonos con tres afiladas l\u00edneas de di\u00e1logo y cuatro vistazos en pugna la uni\u00f3n que dar\u00e1 lugar a un chiste hilarante, a un acertijo, a cierto psicograma parcial pero importante sobre un personaje, etc. Sin embargo, la gr\u00e1cil velocidad vi\u00f1etera propia del relato heroico, narraci\u00f3n movediza, obligada a saltar de retablo en retablo, leg\u00e1ndonos, por el camino, todo un vocabulario que dar\u00e1 lugar en nuestra mente a una teolog\u00eda c\u00f3smica, no pedimos encontrarla solo en Whedon, sino que m\u00e1s bien suponemos es lo m\u00ednimo que cualquier espectador espera ante un relato por naturaleza grandilocuente. En <em>Jupiter Ascending<\/em> (Lana &#038; Lilly Wachowski, 2015) distinguimos tambi\u00e9n algo de esta ciencia ficci\u00f3n pilla, incontenible, que juega por debajo a combustionarnos las neuronas, im\u00e1genes cuya ocasional platitud de fondos renderizados se siente hasta necesaria para que, devocionalmente, podamos entregar atenci\u00f3n presta a los numerosos giros del lenguaje, a los cambios de localizaci\u00f3n en un chasquido, a las genealog\u00edas familiares intergal\u00e1cticas que se nos presentan y, en fin, a las desperdigadas met\u00e1foras naif revolucionarias que, de tan desperdigadas, de tan naif, de tan revolucionarias, se nos conceden apropiables, adolescentes y amplias como todo aquello que falta por cambiar en este mundo. Bajo una mirada desatenta, excesivamente segura de s\u00ed, ambos filmes, <em>Jupiter Ascending <\/em>y <em>Serenity<\/em>, pudieran pasar por lo que no son, siendo incluso posible encontrarlos disfrutables contempl\u00e1ndolos desde solo una vertiente, pero a poco que un espectador dispuesto se proponga escarbar m\u00e1s all\u00e1 de su superficie, se sobresaltar\u00e1 como un pionero al dar de bruces con una larga lista de inferencias, t\u00e9rminos, casu\u00edsticas, conexiones, que le requerir\u00e1n una singular disposici\u00f3n imaginativa para reconstruirlas, deudora de una l\u00f3gica inductiva aguijoneadora.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Lisa Lassek es la montadora de confianza \u2500hasta veinte a\u00f1os lleva colaborando con Whedon\u2500 encargada de zurcir dichos viajes y gestionar estas alertas. En peque\u00f1os fragmentos de <em>making-of <\/em>podremos verlos trabajando en el montaje, imaginarlos a partir de all\u00ed horas y horas solos, en una habitaci\u00f3n m\u00e1s bien peque\u00f1a, discutiendo frente a tres pantallas. Intuiremos tambi\u00e9n las discusiones apasionadas, ciertos rifirrafes, <em>catfights<\/em>, como ellos mismos admiten, porque ambos sienten la misma pasi\u00f3n por la pel\u00edcula. Whedon: \u00abThe writer and director are now fighting with the editor\u00bb; Lassek: \u00abWe won\u2019t resort to name-calling\u2026 Some dirty play, but it\u2019s all for the good of the movie\u00bb. Estamos seguros sobre que si se nos permitiera observar el proceso de montaje de <em>Serenity<\/em> no sentir\u00edamos ni un \u00e1pice menos de placer que cuando vimos a Dani\u00e8le Huillet y Jean-Marie Straub discutir el montaje de <em>Sicilia! <\/em>(1999) en <em>O\u00f9 g\u00eet votre sourire enfoui?<\/em> (Pedro Costa, Thierry Lounas, 2001), convencidos de que entre Whedon y Lassek tambi\u00e9n hallar\u00edamos alguna que otra controversia \u00e9pica, callej\u00f3n sin salida pronto superado, sobre el hado final de tan solo un pu\u00f1ado de fotogramas. Enconamientos que inevitablemente se producen cuando dos personas se toman el trabajo, las obras que van jalonando su vida, como algo estrictamente <em>personal<\/em>.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Respecto a la creaci\u00f3n primordial de un universo, el cineasta junto a su equipo rebasa por mucho las ideas de cualquier ciencia ficci\u00f3n sosa, minimalista, esquem\u00e1tica, trabajando por a\u00f1adir capas y capas de metal. El set principal de <em>Firefly<\/em>, la recreaci\u00f3n del interior de la nave a escala 1:1, se cuenta como la ambientaci\u00f3n de la que Whedon se siente m\u00e1s orgulloso. Pensarla, recorrerla rodaje tras rodaje significaba tambi\u00e9n recoger a su vez una fuente inagotable de ideas. Ideas que emanaban del propio decorado, conforme su comprensi\u00f3n sobre la propia construcci\u00f3n que ellos mismos hab\u00edan creado los iluminaba: camarotes, salas de reuni\u00f3n, utiler\u00eda, recovecos\u2026 El guion y su puesta en forma se encuentran en perpetuo estado permeable, decididamente comunicados con el exterior, abiertos a acoger los <em>Objects in Space <\/em>sustanciados. El <em>re-build<\/em> de la nave para <em>Serenity<\/em> obedeci\u00f3 a los mismos criterios de contig\u00fcidad espacial entre sets; as\u00ed, Whedon podr\u00e1 permitirse, mediante un plano secuencia de casi cuatro minutos y medio \u2500con pocos trucajes\u2500, presentarnos de golpe, sin que nos apercibamos de los cortes, a los siete tripulantes principales, las estancias y sus esquemas de colores, acabando con un plano de River con gr\u00faa donde desde el primer momento supo Whedon que pondr\u00eda su distintivo.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Serenity-Joss-Whedon-2.png\" alt=\"Serenity Joss Whedon 2\" width=\"1280\" height=\"544\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3821\" srcset=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Serenity-Joss-Whedon-2.png 1280w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Serenity-Joss-Whedon-2-300x128.png 300w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Serenity-Joss-Whedon-2-1024x435.png 1024w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Serenity-Joss-Whedon-2-768x326.png 768w\" sizes=\"(max-width: 1280px) 100vw, 1280px\" \/><\/p>\n<p><strong>3. <\/strong><u>INOCENCIA GENUINA, O SOBRE LAS VIRTUDES DEL SENTIMENTALISMO<\/u><\/p>\n<p><em>Soon, oh soon the light,<br \/>\nPass within and soothe this endless night<br \/>\nAnd wait here for you<br \/>\nOur reason to be here<\/em><\/p>\n<p><em>The Gates of Delirium<\/em>, Yes<\/p>\n<p align=\"justify\">Algunos fervientes creyentes sostienen la idea de que en la aurora de los tiempos, antes de cobrar el ingenio estructura y pulpa, susurro enternecido, transitaba la tierra virtuosa una calma at\u00e1vica, similar al estado de la vela antes de su llama verse alzada hasta el c\u00e9nit, una candorosa demora, nueve ni\u00f1os contemplando la cera anticipando el esplendor que en unos segundos iluminar\u00e1 sus caras, los calentar\u00e1 en la noche primigenia, har\u00e1 que puedan divisar sombras fugitivas de entes escurridizos esquivando la alameda, les dar\u00e1 no la timorata esperanza de la mejor\u00eda vaga \u2500eso no har\u00e1, la llamita, a modo de vigilante prudente al comando de unas cazadoras\u2500, sino que les enfrentar\u00e1 con los agujeros cavados en los cultivos, conduciendo al motor que espolea cada \u00e1nima y vida borboteante rode\u00e1ndolos. A esa madriguera cuya profundidad ni llegamos a vislumbrar se ha encaramado como hacia un canto de sirena la serie B desde su irrupci\u00f3n en Am\u00e9rica hace casi cien a\u00f1os. Como si en las cuevas, agujeros, fosos, con la condici\u00f3n de echar abajo al posible tirano durmiente, fu\u00e9semos a dar con un dicho brev\u00edsimo, cuatro palabras que ya no tienen relaci\u00f3n unidireccional con el ingenio funesto y a la desesperada que practic\u00e1bamos por la necesidad primordial de seguir surcando las estrellas con los justos grados de caballerosidad y esbelta empat\u00eda. Llega un momento en las cosmogon\u00edas de Whedon donde, ya sea despu\u00e9s de que el delirio haya terminado, se encuentre en pie de guerra esperando la siguiente contienda, o en un segundo en el que todav\u00eda sus caracteres no han terminado de pasar por el tormento de la noche m\u00e1s triste, algo adquiere una manifestaci\u00f3n inmediata, di\u00e1fana como la repentina herencia del destino en un infante al que los d\u00edas aguardando se le aparecen uno junto al otro, en forma de ciempi\u00e9s fotogram\u00e1tico, la simple contemplaci\u00f3n del cual, destello que nos ciega para llenarnos de piedad y dulzura, conlleva ganar un par de proverbios incompletos que podr\u00e1n desestabilizar la cruzada, cerrar la cubierta del libro de las lamentaciones.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<em>Serenity <\/em>nos revierte a velocidad de crucero, cuando m\u00e1s cautelosos estamos, a esa vela primigenia, record\u00e1ndonos que el ingenio c\u00e1ustico no es cosa de esp\u00edritus nobles, y que la jerga, palabrer\u00eda, mordacidad, mantienen una doble relaci\u00f3n con un deseo infantil, genuino, de acaparar un sentimiento y lanzarlo al espacio, cual mensaje de esperanza en dudosa lanzadera-m\u00e1quina del tiempo, hacia el porvenir. Insoportablemente naif, dir\u00e1 Whedon. Pero es que, seguir\u00e1 reflexionando, al fin y al cabo, nosotros no estamos tan lejos de esa ma\u00f1ana originaria, en cierto modo, <em>hemos nacido ayer<\/em>. Y ante este hecho no se puede jugar a <em>la gracia holgada que los fr\u00edvolos conceden a los idiotas<\/em>. El cineasta, su alcance imperecedero, su particular revoluci\u00f3n, se apuesta en ese s\u00fabito par\u00f3n de la iron\u00eda, deslig\u00e1ndola f\u00e9rreamente de cualquier zaherimiento, y confront\u00e1ndonos con nuestra propia imagen cuando revertimos a la clase m\u00e1s noble de c\u00f3micos, aquella que hace re\u00edr a enfermos ag\u00f3nicos, la que reencuentra trabajos de amor y los entrega a la platea, sonriendo, cesi\u00f3n de \u00e1ngeles.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La tormenta acecha en la \u00faltima parada del nav\u00edo capitaneado por Mal, ahora con River como experimentada copiloto, ella conoce los controles, los gr\u00e1ficos, diestra en el manejo del tim\u00f3n, digna sucesora de Wash, vedla volar como un peque\u00f1o albatros, pero River, la estrella danzarina, y en esto se iguala al resto de entidades ficcionales de Whedon, necesita de vez en cuando o\u00edr lo que ya sabe desde otros labios encandilados y tiernos, cuyo prop\u00f3sito at\u00e1ndolos a luceros y coterr\u00e1neos ha sido renovado. Requiere o\u00edr a su capit\u00e1n. Mal, puesta su borrasca a un lado, con orgullo ecu\u00e1nime, da parte, recita para River: una nave necesita algo m\u00e1s que t\u00e9cnica y matem\u00e1tica, si uno se dispone a pilotar la Serenity sin a\u00f1adir una pizca de amor, esta le sacudir\u00e1 tan segura como el viraje de los mundos. River coloca sus pies sobre la silla y apoya su ment\u00f3n en las piernas, est\u00e1 escuchando la historia surgir al calor de la vela, aun en la tormenta que <em>surcar\u00e1n lo suficientemente pronto<\/em>, y ah\u00ed queda marcada la obra con t\u00e9rminos que podr\u00edan dar fin a un juicioso cuento, reflejando la ternura incardinada en los tripulantes, el tema secreto del drama y un voto de s\u00faplica respecto a la posteridad, sin rebajarse hacia ella, la devoci\u00f3n de los cr\u00edos que desean poder continuar su historia, pasar la p\u00e1gina, retener lo le\u00eddo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;S\u00ed, viendo los minutos finales de <em>Serenity<\/em> sentimos una elevaci\u00f3n m\u00edstica que aplaca ofensivas y nos concede palabras cuya pronunciaci\u00f3n evoca la cualidad sacrosanta del silencio. Y es aqu\u00ed, en esta ascensi\u00f3n de la nave que cierra el filme, cuando retornan a nosotros aquellos momentos, suaves luminarias, rasgos de f\u00fatil y bendita clemencia, curiosidad, que dieron sentido a la traves\u00eda. Vienen, los sentimos envolvernos\u2026 River boca abajo observa a su hermano Simon ofrecer fogosamente ternura y afecci\u00f3n, tambi\u00e9n antojo desmesurado, a Kaylee, por suerte en reciprocidad, este anhelo hab\u00eda hecho temblar su cuerpo con sobrados lunarios; su hermana mantiene el rostro abrasado por un fisgoneo carente de atisbo alguno de maldad, una zarabandista improvisando su pr\u00f3ximo paso\u2026 Inara habla con Malcolm sobre los t\u00e9rminos de su estad\u00eda en la nave, amantes arm\u00edgeros, los \u00fanicos con futuro en las invenciones de Whedon, al final ella, con respecto al pr\u00f3ximo hogar, <em>no lo sabe<\/em>\u2026 El capit\u00e1n opina que la respuesta ha sido buena. Inara arma lenta pero animosa una sonrisa que deja a Mal d\u00e1ndose la vuelta, luego esta satisfacci\u00f3n femenina tornar\u00e1 en algo similar a una<em> s\u00fabita asunci\u00f3n<\/em> de la naturaleza del idilio, que la suelta rebasando los vientos, satisfecha, antes de la pr\u00f3xima contienda\u2026 Los supervivientes de la Serenity caminan en terreno bald\u00edo, Zo\u00eb porta una antorcha y recorre el camposanto donde los difuntos en combate han sido enterrados, hologramas alumbrando las tumbas, un cuarto ladeados, peque\u00f1o detalle sensible, miran con bondadoso reojo a los que permanecen pisando a\u00fan el desierto: Mr. Universe, Shepherd Book, Wash en pose tranquila, casi contando a un imaginario interlocutor cualquier peque\u00f1o descubrimiento tard\u00edo, traspasa este memento la arrebatada l\u00e1grima y llega hasta el calmoso pesar de los combatientes que, incluso fuera de la vida, contin\u00faan <em>remontando el vuelo<\/em>\u2026 Reynolds intenta infundir coraje a su camarada pastor segundos antes de desvanecerse, Book no cree ser uno de la tripulaci\u00f3n, ni siquiera en ese instante y espacio insospechados donde nos volvemos sinceros sin m\u00e1cula. Tanteando la desdicha y la rabia, el capit\u00e1n sella su amistad, antes de morir el antiguo tripulante, comunic\u00e1ndole <em>Yes, you are<\/em>\u2026 La mariner\u00eda reunida en el comedor de la Serenity, escuchando la arenga de Reynolds. Dignifica ver a Jayne beber alcohol hasta la garganta por algo m\u00e1s que gula, acto seguido pasa la botella a Simon, gesto silencioso de complicidad, despu\u00e9s de tantos intentos ansiando la deserci\u00f3n de los hermanos\u2026<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La luz ilumina a Mal y River, el primero se da cuenta de que su creencia por fin adue\u00f1ada involucra a la peque\u00f1a ave legendaria, hermana ps\u00edquica, particular energ\u00eda e\u00f3lica de su formaci\u00f3n, \u00e9l se niega a que otros contin\u00faen pervirti\u00e9ndola, ella acoge estas palabras y podemos ver el dolor acumulado, la miseria pasada cobrando forma con pruebas e historia. No volver\u00e1 a ocurrir, tiene dos ojos que la vigilar\u00e1n hasta el \u00faltimo aliento. Poco despu\u00e9s, River estar\u00e1 dando vueltas en un celestial mareo, usando diestramente dos hachas, movi\u00e9ndose con ca\u00f3tico gracejo, abrazando el potencial que la anidaba para lanzar una flecha desde su cuerpo hacia el que tenga el descaro, vileza, groser\u00eda, ruindad suficientes como para no saber quedarse quieto, asombrarse y dejar que el \u00edmpetu insurrecto lo transporte a rumbo franco.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Serenity-Joss-Whedon-3.png\" alt=\"Serenity Joss Whedon 3\" width=\"1280\" height=\"544\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3822\" srcset=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Serenity-Joss-Whedon-3.png 1280w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Serenity-Joss-Whedon-3-300x128.png 300w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Serenity-Joss-Whedon-3-1024x435.png 1024w, 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src=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Serenity-Joss-Whedon-5.png\" alt=\"Serenity Joss Whedon 5\" width=\"1280\" height=\"544\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3824\" srcset=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Serenity-Joss-Whedon-5.png 1280w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Serenity-Joss-Whedon-5-300x128.png 300w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Serenity-Joss-Whedon-5-1024x435.png 1024w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Serenity-Joss-Whedon-5-768x326.png 768w\" sizes=\"(max-width: 1280px) 100vw, 1280px\" \/><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Serenity-Joss-Whedon-6.png\" alt=\"Serenity Joss Whedon 6\" width=\"1280\" height=\"544\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3825\" 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style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Hay una manera segura de dar importancia y frescura a las m\u00e1ximas m\u00e1s comunes \u2500reflexionar sobre ellas en referencia directa a nuestro propio estado y conducta, a nuestro propio ser pasado y futuro.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Para restaurar una verdad com\u00fan a su primer brillo poco com\u00fan, necesitas traducirla en acci\u00f3n. Pero para hacer esto, debes haber reflexionado sobre su verdad.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">Aforismos segundo y tercero, <em>Aids to Reflection<\/em>, Samuel Taylor Coleridge<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p><strong>BIBLIOGRAF\u00cdA<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/biblehub.com\/library\/barrow\/sermons_on_evil-speaking_by_isaac_barrow\/against_foolish_talking_and_jesting.htm\">Isaac Barrow \u2013 Against Foolish Talking and Jesting<\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.hatrack.com\/osc\/reviews\/everything\/2005-09-30-extra.shtml\">Orson Scott Card \u2013 <em>Serenity<\/em><\/a><\/p>\n<p>SCHIFF, Len. <em>Joss Whedon: Absolute Admiration for Sondheim<\/em>. En <em>The Sondheim Review<\/em> (11.4, verano de 2005).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Serenity (Joss Whedon, 2005) It&#8217;s the fragment, not the day It&#8217;s the pebble, not the stream It&#8217;s the ripple, not the sea That is happening Not the building but the beam Not the garden but<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26,367],"tags":[453,621,542,16,631,629,634,5,620,632,630,17,191,543,622,623,637,625,636,626,606,42,619,628,635,633,624,627],"class_list":["post-3805","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-criticas","category-revista","tag-453","tag-angel","tag-buffy-the-vampire-slayer","tag-daniele-huillet","tag-david-nobbs","tag-dennis-potter","tag-dollhouse","tag-estados-unidos","tag-firefly","tag-gene-roddenberry","tag-jean-christophe-averty","tag-jean-marie-straub","tag-john-ford","tag-joss-whedon","tag-jupiter-ascending","tag-lana-lilly-wachowski","tag-len-schiff","tag-much-ado-about-nothing","tag-orson-scott-card","tag-ou-git-votre-sourire-enfoui","tag-pedro-costa","tag-robert-bresson","tag-serenity","tag-sicilia","tag-stephen-sondheim","tag-sydney-newman","tag-the-nevers","tag-thierry-lounas"],"post_mailing_queue_ids":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3805"}],"collection":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3805"}],"version-history":[{"count":50,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3805\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4194,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3805\/revisions\/4194"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3805"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3805"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3805"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}