{"id":451,"date":"2021-07-20T09:00:03","date_gmt":"2021-07-20T09:00:03","guid":{"rendered":"http:\/\/unatumbaparaelojo.com\/?p=451"},"modified":"2021-12-30T21:57:16","modified_gmt":"2021-12-30T21:57:16","slug":"chachacha","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/?p=451","title":{"rendered":"CHACHACH\u00c1"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>Bells Are Ringing<\/em> (Vincente Minnelli, 1960)<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Un paso de baile se convierte en el trueque m\u00e1s justo para el ojo: se nos concede el movimiento, ofrecemos exaltaci\u00f3n. De paso, redescubrimos una parte de la esencia de aquello que alguna vez entendimos como cine. <em>Susanswerphone<\/em>, el set. El apartamento de Jeffrey Moss, otro decorado. La realidad no es aprehendida dentro de la moralidad impuesta por el espacio industrial de la tramoya. Al contrario, estos m\u00faltiples planos de existencia que la danza expande se escapan de la realidad, la sobrevuelan, dirigi\u00e9ndose a lo desconocido (la uni\u00f3n de clases, un comienzo) y, al mismo tiempo, hacia la respetabilidad, siempre minusvalorada, de un reino coherente dentro de unas esferas de vida. Aventur\u00e9monos a afirmar que el reino se sumerge con la materialidad y, al mismo tiempo, se distingue de ella. Los tel\u00e9fonos suenan, comienza el juego de las m\u00e1scaras. Llamadas chirriando, redistribuy\u00e9ndose, triscando unos planos que no dejan de avanzar ni retroceder, porque un encuentro requiere su arco, divorciado por completo de la dramaturgia acad\u00e9mica, m\u00e1s bien en acomodo con unos cuerpos extra\u00f1os que comienzan a entender c\u00f3mo respiran, de qu\u00e9 manera se mueven. Actores encontr\u00e1ndose en una escena, Judy Hollyday y Dean Martin, pasando por una serie de posturas que mutan conforme a unos sentimientos predecesores del choque de clases, el romance y, por extensi\u00f3n, la revuelta del movimiento. Es necesario entonces enamorarse por fragmentos, empezando con la voz, siguiendo con la representaci\u00f3n corporal y terminando con el disfraz rid\u00edculo de \u00faltima hora. Fue ineludible mantener todo en secreto para que el baile se convirtiese en la \u00faltima conspiraci\u00f3n posible.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Ning\u00fan albedr\u00edo recibir\u00e1 el ojo si la mirada es acotada a unas figuras sin libertad para afinar el entorno. El preludio a un cruce de calles se convierte en la oportunidad de redescubrir la musicalidad del saludo, un nombre adquiere la gracia de un acorde, y recordamos que no solo se baila con las manos y las piernas, sino con la voz y el esp\u00edritu. Vincente Minnelli, <em>metteur en sc\u00e8ne<\/em>, redistribuye parejas, agrupa tr\u00edos, desencadena choques en un chachach\u00e1 establecido entre tres y una danza dual que modula una farola y unos bancos, antesala del complot no deseado (las jerarqu\u00edas estallan al final mediante el canto <em>improvisado<\/em>). Y es entonces cuando los v\u00ednculos se establecen, comparando el vestido rojo de Ella Peterson con el de Louise en <em>Haut bas fragile<\/em> (Jacques Rivette, 1995). Un secreto y un escenario, la mezcla deseada contraponiendo artificio y materia. \u00bfCu\u00e1l es el recorrido que deberemos transitar para conseguir el tan ansiado equilibrio? El que recuerda los peque\u00f1os detalles: la flor en la vasija, la torpeza del aspirante a actor y del dentista, el bullicio nunca controlado por un plano nada temeroso a desbordarse de cuerpos, la confusi\u00f3n temporal, la delimitaci\u00f3n entre el primer y segundo t\u00e9rmino del encuadre (<em>The Midas Touch<\/em> es la representaci\u00f3n que transmuta todos los complots anteriores). En la cima de la pir\u00e1mide, el placer por el desplazamiento de una actriz que siente, en un intervalo muy corto de tiempo, la eventualidad de un vuelco en su vida. All\u00ed reside el mot\u00edn, del cuerpo contra el espacio, de las extremidades desafiando los bordes del reino artificial del set, de Minnelli contra la m\u00e1quina y del espectador antagonizando el confinamiento del ojo a los siempre inamovibles y exorbitantes v\u00e9rtices del rect\u00e1ngulo del Cinemascope.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Bells-are-ringing.png\" alt=\"Bells are Ringing\" width=\"872\" height=\"358\" class=\"aligncenter size-full wp-image-505\" srcset=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Bells-are-ringing.png 872w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Bells-are-ringing-300x123.png 300w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Bells-are-ringing-768x315.png 768w\" sizes=\"(max-width: 872px) 100vw, 872px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Bells Are Ringing (Vincente Minnelli, 1960) Un paso de baile se convierte en el trueque m\u00e1s justo para el ojo: se nos concede el movimiento, ofrecemos exaltaci\u00f3n. De paso, redescubrimos una parte de la esencia<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26,367],"tags":[49,181,5,56,55,182],"class_list":["post-451","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-criticas","category-revista","tag-49","tag-bells-are-ringing","tag-estados-unidos","tag-haut-bas-fragile","tag-jacques-rivette","tag-vincente-minnelli"],"post_mailing_queue_ids":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/451"}],"collection":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=451"}],"version-history":[{"count":13,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/451\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1602,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/451\/revisions\/1602"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=451"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=451"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=451"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}