{"id":5354,"date":"2023-03-20T09:00:56","date_gmt":"2023-03-20T09:00:56","guid":{"rendered":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/?p=5354"},"modified":"2023-03-31T20:01:22","modified_gmt":"2023-03-31T20:01:22","slug":"escuela-de-odio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/?p=5354","title":{"rendered":"ESCUELA DE ODIO"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>141 Minutes from the Unfinished Sentence<\/em> [<em>141 perc a befejezetlen mondatb\u00f3l<\/em>] (Zolt\u00e1n F\u00e1bri, 1975)<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/141-perc-a-befejezetlen-mondatbol-Zoltan-Fabri-1.png\" alt=\"141 perc a befejezetlen mondatb\u00f3l Zolt\u00e1n F\u00e1bri 1\" width=\"1024\" height=\"554\" class=\"aligncenter size-full wp-image-5358\" srcset=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/141-perc-a-befejezetlen-mondatbol-Zoltan-Fabri-1.png 1024w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/141-perc-a-befejezetlen-mondatbol-Zoltan-Fabri-1-300x162.png 300w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/141-perc-a-befejezetlen-mondatbol-Zoltan-Fabri-1-768x416.png 768w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/p>\n<p><u>LA CARTA<\/u><\/p>\n<p align=\"justify\">Un documento ha sido guardado celosamente por Laura el tiempo suficiente, y los hijos, en especial D\u00e9sir\u00e9e, empiezan a ansiar la lectura de palabras que sospechan aclarar\u00e1n uno o dos interrogantes, secretos a voces. A veces sentimos que unas cuantas letras nos ayudar\u00e1n a volver a nacer. Llega el momento de la lectura. No abandonamos Dubrovnik, la luz que nos aleja de fatalismos h\u00fangaros enclavados en s\u00f3tanos, camarillas pactando la siguiente bufonada bajo la cual comunicar al resto de Europa que la represi\u00f3n admite mil y dos met\u00e1foras exc\u00e9ntricas, una contramercanc\u00eda pesada con la que el Bloque del Este ha llegado a manufacturar su propia galer\u00eda de payasadas enmara\u00f1adas. Dubrovnik, la muralla, el mar, marido, padre, Parcen Nagy K\u00e1roly, diecis\u00e9is a\u00f1os soportando un adulterio en el propio despacho donde escribe, oye pasar las horas, vemos una partitura \u2500Carl Czerny\u2500, tambi\u00e9n a los hijos de K\u00e1roly, a la mujer, Laura, y el objeto del adulterio, el arribista profesor Wavra, en verdad vemos una gran variedad de objetos, rostros y detalles, no me animo a decir bodegones, pronto nos damos cuenta, en todo caso, de que estamos viendo siempre lo mismo, y empieza a entrarnos una sensaci\u00f3n rarificada en las entra\u00f1as, el despacho vac\u00edo, noche intuimos fr\u00eda, pocas luces, un lugar de melancol\u00eda anulada, la cual ha llegado al final del recorrido, y ya no hace m\u00e1s que congelar el \u00e1nimo, empat\u00eda de montador, empat\u00eda de <em>collage<\/em> fervoroso, retornos Nicolas Roeg, retornos <em>Muriel<\/em>, reemplazando el entusiasmo izquierdista por la rescisi\u00f3n de esta clase demacrada en las cancelas del fin tras veinte a\u00f1os de aburrimiento, fingida apropiaci\u00f3n de v\u00ednculos familiares que no son tales \u2500adulterio acaparador, confusi\u00f3n de linajes\u2500, volvemos y nos despedimos del ch\u00f3fer, contemplamos el rid\u00edculo, sopesado, humillante h\u00e1bito de nuestras dos d\u00e9cadas precedentes e intuimos, sabemos, que ser\u00e1 as\u00ed siempre. \u00bfEmpat\u00eda? Ocho mil trabajadores en la cuerda floja, desfalcos a la luz del sol, fideicomisos como posibles solucionadores de problemas. Retratando estos pensamientos, F\u00e1bri atraviesa la refulgencia de aquellos nocturnos potentados cuya crisis transparenta tragedia, pizcas estent\u00f3reas de olor a ligeros remanentes de gomina y caspa, soledad en las alturas, se la pueden permitir los que caminan con bufanda mientras observan los hornos a distancia, y sin embargo su puesta en montaje transparenta una casu\u00edstica sentimental inmovilizada, convicta. El leve retorno a esos objetos familiares que rodearon el lugar donde unos agujeros paralizaron el cuerpo del padre cambia cadencias y vuelve medio calculada, reencuadrada sin p\u00e9rdidas involuntarias de <em>raccord<\/em>, la estructura enamorada de s\u00ed misma en la misma medida que las palabras de un suicida, nos suenan melosas y algo enviciadas hasta que recordamos que despu\u00e9s de poner punto y final cogi\u00f3 una pistola y dijo <em>aqu\u00ed termino<\/em>. Todo se siente como algo que ya ha pasado, ning\u00fan elemento original en la especie, las fugas van hacia aquello que no nos concierne m\u00e1s que en los leves vislumbres de mirilla, restos fastidiosos, provocadores, del juego amoroso de los amantes, una <em>rata<\/em> los mira al tiempo que su imperio alcanza su esplendor tras la Gran Guerra imitando en proporci\u00f3n inversa el arrasamiento de cualquier tipo de autoestima, corriendo hasta un punto intermedio donde el rencor hacia la amada, la indiferencia hacia los hijos, se transforman en una especie de honra hacia el enemigo \u2500Wavra\u2500, paralelizado en afiches de cerveza, siempre resabido, formal, calculador, sonriente, por el amor de Dios, no es posible caminar un kil\u00f3metro a la redonda sin topar triplicadas, cuadruplicadas, las cosas que nos hacen querer introducir los dedos en la boca y llegar m\u00e1s all\u00e1 de la campana para provocarnos dos o tres arcadas. Una comedia. La de los besos ajenos, los hijos de otros, esferas de reloj impert\u00e9rritas que juntas con las caricias de los que ya no nos pertenecen, los objetos que ayudamos a crear, rubricar, expandir hasta traspasar el continente, todo tipo de iconos, terminan por echar abajo el sost\u00e9n vital de K\u00e1roly, revolviendo el rumbo de su dinero, ahora desviado al centro de propaganda antieslava, luego al Partido Comunista. Incluso marchito, el dinero seguir\u00e1 siendo trastocado, por supuesto, al <em>fascio<\/em>. Colecci\u00f3n de cigarrillos expirantes, horas muertas en las que reflexionar tribulado sobre esos disparos finales que nos rematan, un retrato f\u00edlmico, un vals, sucesi\u00f3n de los personales m\u00e1rtires, facs\u00edmiles de emoci\u00f3n, que conjuntan su interminable permanencia con el sincero desafecto transformado en respeto de ultratumba. Luego vendr\u00e1 el mareo.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/141-perc-a-befejezetlen-mondatbol-Zoltan-Fabri-2.png\" alt=\"141 perc a befejezetlen mondatb\u00f3l Zolt\u00e1n F\u00e1bri 2\" width=\"1024\" height=\"554\" class=\"aligncenter size-full wp-image-5359\" srcset=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/141-perc-a-befejezetlen-mondatbol-Zoltan-Fabri-2.png 1024w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/141-perc-a-befejezetlen-mondatbol-Zoltan-Fabri-2-300x162.png 300w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/141-perc-a-befejezetlen-mondatbol-Zoltan-Fabri-2-768x416.png 768w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/141-perc-a-befejezetlen-mondatbol-Zoltan-Fabri-3.png\" alt=\"141 perc a befejezetlen mondatb\u00f3l Zolt\u00e1n F\u00e1bri 3\" width=\"1024\" height=\"554\" class=\"aligncenter size-full wp-image-5360\" srcset=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/141-perc-a-befejezetlen-mondatbol-Zoltan-Fabri-3.png 1024w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/141-perc-a-befejezetlen-mondatbol-Zoltan-Fabri-3-300x162.png 300w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/141-perc-a-befejezetlen-mondatbol-Zoltan-Fabri-3-768x416.png 768w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/p>\n<p><u>EL DESINTERESADO<\/u><\/p>\n<p align=\"justify\">Quien pasa los a\u00f1os conteniendo sus ademanes m\u00e1s violentos acaba siendo conducido al pat\u00edbulo, ejecutado tras el fin de una contienda cualquiera, barbado, una triste a\u00f1adidura en el margen de la foto, alguien la recoger\u00e1 en una caja de cart\u00f3n d\u00e9cadas despu\u00e9s, ah\u00ed desarraigada entre doscientas, fijar\u00e1 su mirada en ella y de cavilaciones emotivas quiz\u00e1 enrede la bruma mental si el d\u00eda se le presenta vivaz en fulgores memor\u00edsticos, sentir\u00e1 algo de pena por otro finado al que pone cara, pelos, algo que cubra su desnudez, ubicar\u00e1 el futuro encajonamiento del propio cuerpo y as\u00ed la alteridad de los vivos para con los cad\u00e1veres retratados sufrir\u00e1 un plus de l\u00e1stima. Al volver a dejar la foto en la caja, quiz\u00e1 se r\u00eda. Parcen Nagy L\u00f5rinc, hijo, el cad\u00e1ver a tratar, desenterrado de la colecci\u00f3n familiar, vio su paso por la tierra concluido diecisiete a\u00f1os antes de que su hermana, D\u00e9sir\u00e9e, falleciese en Dubrovnik. La fotograf\u00eda se tom\u00f3 tres d\u00edas previos a la muerte de L\u00f5rinc. El memento lleg\u00f3 a buen puerto gracias a Vidovics Mikl\u00f3s, insolente asesino casual, sabemos al menos que su gatillo goz\u00f3 de buena facilidad al tratar de solventar una acusaci\u00f3n de <em>provocador<\/em>, tras \u00e9l mismo haber hecho poco m\u00e1s que <em>provocar<\/em> en un bar de entreguerras, alrededor de las diez de la noche, a los diversos proletarios necesitados de escuchar una canci\u00f3n en vez de las \u00faltimas noticias del canciller germano, expandiendo en un amanecer de patrulla incesante campos de concentraci\u00f3n por la Europa del Este, Mikl\u00f3s no pudo resistirse, acompa\u00f1ado de dos asociados, a testimoniar la entrada de un cuerpo tan aventajado en modales y bravuconer\u00eda como el suyo, debi\u00e9ndole nada al t\u00e9rmino <em>bolchevique<\/em>, haciendo entender a las malas que el resto de comensales le deb\u00edan demasiado, y que una corbata no era apropiada si se dignaban a tildarse as\u00ed. Esto ocurr\u00eda en Budapest, calle Cs\u00e1ki, minutos antes de que tuviese lugar un asesinato. Conocemos a personas con existencias tan traspasadas y aplanadas en una negativa incomprensible a hacer notar el escaso restante de resistencia que mora como ani\u00f1ado ni\u00f1o inmaduro tales mentes, incapaz de salir debido a que se le ha rechazado una y otra vez, probablemente divisemos una tez de esta \u00edndole y nos semeje chata, subdesarrollada, sin la experiencia necesaria para encarnarse en algo m\u00e1s que un berrido, un pronto inconsecuente, tard\u00edo. Las costumbres tienden a apilarse de esta forma, un d\u00eda estamos acostados mientras una mujer nos rodea el pecho y escucha latidos inconstantes productos de taquicardias irresolubles, demasiados electrocardiogramas hechos a deshoras, noches pasadas en inacabables listas de espera, ansiando ya que nos den el balance de calcio para volver a nuestros colchones y decir buenas noches o buenos d\u00edas, al menos cerrar los ojos ante un techo que no huela a antis\u00e9pticos. S\u00ed, volvemos a la mano ansiada, que ya poco conf\u00eda en la firmeza de nuestros latidos, y de repente ocurre lo inesperado. Los diez a\u00f1os apartados atacan sa\u00f1osos, y no podemos librarnos de varias instant\u00e1neas cuando reinaban costumbres desde\u00f1adas, dejadas de lado. No nos asola la imagen terminal de un suceso tr\u00e1gico, sino un deje consuetudinario que al venirnos impoluto y definido parece preguntarnos c\u00f3mo es posible que pudi\u00e9semos vivir as\u00ed antes, bajo ese sol, al abrigo de una luna croata, tapados bajo la carga deshonrosa de desfalcos y el peso in\u00fatil de ocho mil trabajadores a punto de comenzar alg\u00fan tipo de huelga, v\u00edctimas de detectives visitando los jergones donde malamente duermen, pr\u00e1cticamente cada d\u00eda les vigilan, y la astucia, agudeza, de los ricachos no ayuda ni compadece, es m\u00e1s, si compadece, termina inhabilitando primero, instigando regueros de hemoglobina luego. Teniendo esto en cuenta, el vaiv\u00e9n de decoraciones org\u00e1nicas y podridas no cesa de rodear al hijo, una carga extra heredada que envuelve con irreflexiva insolencia y languidez el tiempo perdido, filmar estos rincones, detalles, requiere disposici\u00f3n paciente, sagacidad de poeta s\u00e1tiro, unas hojas escapan escalones abajo, espejo roto, estatuas acribilladas, la compa\u00f1\u00eda inagotable del contable. Sin darse cuenta, empieza a versificarse el contorno que pisa, a la manera de un Manoel de Oliveira filmando la eterna reanudaci\u00f3n de entes y vegetales que proporcionan esa radiante decadencia de sonata oto\u00f1al, las piedras que miraban a los que posaban para la fotograf\u00eda, somieres vac\u00edos, fuegos funerarios, sost\u00e9n disfrazando el lento trabajo de los ciclos planetarios, sobrecarga de utensilios en los que depositar nuestra cenicienta anorexia an\u00edmica. Ah\u00ed circula aquel que no dio levantado la voz m\u00e1s que para <em>delatar<\/em> in\u00fatilmente en fichas fabriles a casi todo el personal, causando estupor en el superior \u2500la delaci\u00f3n es nula, una broma jactanciosa previa a la dimisi\u00f3n voluntaria\u2500, casi alentado en alas del est\u00e9ril vaiv\u00e9n familiar de una comedia humana insufrible, imponiendo reinado de mujer sobreactuada, escenario rid\u00edculo donde el conocimiento de la acepci\u00f3n precisa del t\u00e9rmino <em>bid\u00e9<\/em> valdr\u00e1 a buen recibo de instauraci\u00f3n de reyerta secular entre abuela y madre.<\/p>\n<p><u>LA MUECA<\/u><\/p>\n<p align=\"justify\">Escenas cubiertas por el manto de un velo rebajando grados de ocre nacional, al concernirnos la primera vez podremos pensar que duran un tiempo digamos prudente, reparando en rituales obligados, juicios, canciones infantiles, seducciones apresuradas, la segunda vuelta, constatamos que ninguna era muy extensa, y todas estaban superpuestas por la casi segura certeza de que en otro a\u00f1o pasado, cubierto en filtros sedosos, o futuro, enmarcado en fotograf\u00edas mediante la voz de un narrador omnisciente, nos esperaba un rev\u00e9s de simpl\u00edsimo y sucinto abigarramiento, paradoja que concede a F\u00e1bri los honores de un cronista sentimental cubierto en s\u00e1tira <em>de necesidad<\/em>, no encontrado el malestar al cristalizar en turba, sino al escarbar juntando dos planos la frondosa verticalidad de un tiempo tendente a convertir biograf\u00edas en dos l\u00edneas a pie de p\u00e1gina, si vamos hacia atr\u00e1s, el recuerdo se trabuca, vuelve tartamudeando, descarga neurop\u00e1tica trigeminizando un rostro sensible, varios cuerpos en el campo de visi\u00f3n listos para recibir unas cuantas balas, la memoria de homicidios ofuscados en bruma, el triste final de un obrero que supo establecer una transitoria paz en un tugurio de Budapest \u2500B\u00e9la Markot vuelve una y otra vez\u2500, afiches de T\u00f6rley envuelven su cuerpo desde el muro, la imagen se ha quedado inmovilizada con los disparos, pero no el punto de vista, y menos el influjo, si vamos hacia delante, nos convertimos en p\u00e1gina de sucesos, \u00e1lbum de necr\u00f3filos, tarde o temprano nos atrapar\u00e1n: la polic\u00eda del r\u00e9gimen que gane la guerra, el recuerdo de una ciudad del sur en la que querremos pasar los \u00faltimos d\u00edas, suerte tendremos si somos algo m\u00e1s que un an\u00f3nimo sin nombre, suspendidos a medio camino el sue\u00f1o y los blancos mentales de la cansina espera. Estr\u00e9s del cohibido, avidez por volar varios cuerpos de carga redundante. Coagula esta mezcla un oriental teatro de difuntos, cremados vagan por la cabeza de L\u00f5rinc, y F\u00e1bri no construye con ellos el armaz\u00f3n del filme, pero los arroja con poco permiso propagando un verso libre que no se contenta con realismo lato ni con un desabrido majareta desagradable saltando revoltoso, esperando ser censurado tres d\u00e9cadas, la extensividad del alcance situacional en estos ciento cuarenta y un minutos aporta un grano de arena en el panorama de unos particulares episodios nacionales, inmiscuyendo el tono de an\u00e9cdotas dispares, reunificadas en el polvo de un bar en el que suena la Radio Budapest, antes o despu\u00e9s de desenredarse uno de esos dos o tres accidentes violentos que provocan la ca\u00edda, derrame de sangre o trauma para el mirador durante los a\u00f1os que encuadran la agresi\u00f3n hasta difundirse con una peculiar did\u00e1ctica de odio en direcci\u00f3n perpendicular desde la muralla de Dubrovnik a los hornos de Budapest donde el ingeniero supervisor encargado de dar parte demostr\u00f3 no ser m\u00e1s que un <em>compadecido<\/em> miserable al encontrarse con el cad\u00e1ver abrasado de un obrero entre miles de apellido Fischer.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/141-perc-a-befejezetlen-mondatbol-Zoltan-Fabri-4.png\" alt=\"141 perc a befejezetlen mondatb\u00f3l Zolt\u00e1n F\u00e1bri 4\" width=\"1024\" height=\"554\" class=\"aligncenter size-full wp-image-5361\" srcset=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/141-perc-a-befejezetlen-mondatbol-Zoltan-Fabri-4.png 1024w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/141-perc-a-befejezetlen-mondatbol-Zoltan-Fabri-4-300x162.png 300w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/141-perc-a-befejezetlen-mondatbol-Zoltan-Fabri-4-768x416.png 768w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/141-perc-a-befejezetlen-mondatbol-Zoltan-Fabri-5.png\" alt=\"141 perc a befejezetlen mondatb\u00f3l Zolt\u00e1n F\u00e1bri 5\" width=\"1024\" height=\"554\" class=\"aligncenter size-full wp-image-5362\" srcset=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/141-perc-a-befejezetlen-mondatbol-Zoltan-Fabri-5.png 1024w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/141-perc-a-befejezetlen-mondatbol-Zoltan-Fabri-5-300x162.png 300w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/141-perc-a-befejezetlen-mondatbol-Zoltan-Fabri-5-768x416.png 768w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>141 Minutes from the Unfinished Sentence [141 perc a befejezetlen mondatb\u00f3l] (Zolt\u00e1n F\u00e1bri, 1975) LA CARTA Un documento ha sido guardado celosamente por Laura el tiempo suficiente, y los hijos, en especial D\u00e9sir\u00e9e, empiezan a<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26,367],"tags":[768,99,681,68,769,770,767],"class_list":["post-5354","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-criticas","category-revista","tag-141-minutes-from-the-unfinished-sentence-141-perc-a-befejezetlen-mondatbol","tag-99","tag-hungria","tag-manoel-de-oliveira","tag-muriel-ou-le-temps-dun-retour","tag-nicolas-roeg","tag-zoltan-fabri"],"post_mailing_queue_ids":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5354"}],"collection":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5354"}],"version-history":[{"count":28,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5354\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5488,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5354\/revisions\/5488"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5354"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5354"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5354"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}