{"id":5453,"date":"2023-03-31T09:00:56","date_gmt":"2023-03-31T09:00:56","guid":{"rendered":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/?p=5453"},"modified":"2024-03-06T06:58:15","modified_gmt":"2024-03-06T06:58:15","slug":"nicolas-roeg-por-manny-farber-y-patricia-patterson","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/?p=5453","title":{"rendered":"NICOLAS ROEG; por Manny Farber y Patricia Patterson"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><strong><em>NICOLAS ROEG<\/em><\/strong><br \/>\npor Manny Farber y Patricia Patterson<\/p>\n<p align=\"justify\">en <em><strong>Farber on Film: The Complete Film Writings of Manny Farber<\/strong><\/em>. Ed: A Library of America Special Publication, 2009; p\u00e1gs. 731-738.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cEs algo que me obsesiona: la idea de d\u00f3nde, c\u00f3mo nos acercamos, y d\u00f3nde alcanzamos finalmente nuestras propias escenas de muerte. Hoy en d\u00eda, cuando la gente habla del cine g\u00f3tico, est\u00e1 hablando realmente del <em>camp<\/em>. Es muy triste, porque el g\u00f3tico es una influencia cultural tremenda, no es para nada una cosa divertida\u201d.<\/p>\n<p style = \"text-align: right\">Nicolas Roeg<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_5462\" aria-describedby=\"caption-attachment-5462\" style=\"width: 1280px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Nicolas_Roeg_Farber_Patterson_2.png\" alt=\"\" width=\"1280\" height=\"688\" class=\"size-full wp-image-5462\" srcset=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Nicolas_Roeg_Farber_Patterson_2.png 1280w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Nicolas_Roeg_Farber_Patterson_2-300x161.png 300w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Nicolas_Roeg_Farber_Patterson_2-1024x550.png 1024w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Nicolas_Roeg_Farber_Patterson_2-768x413.png 768w\" sizes=\"(max-width: 1280px) 100vw, 1280px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-5462\" class=\"wp-caption-text\"><em>Don&#8217;t Look Now<\/em> (1973)<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">Camar\u00f3grafo por mucho tiempo (desde 1947) en algunos proyectos \u00fanicos, <em>Petulia <\/em>para Dick Lester y <em>The Masque of the Red Death<\/em> para Roger Corman, Nicolas Roeg es un elegante, si acaso <em>arty<\/em>, director con un historial imponente: un filme de acci\u00f3n r\u00e1pido, brutal, drogado, sobre la sexualidad pervertida como la clave para la violencia (<em>Performance<\/em>, una colaboraci\u00f3n con Donald Cammell: \u201cEs imposible averiguar qui\u00e9n hizo qu\u00e9\u201d); una perspicaz lectura del comportamiento infantil hecha con el ojo de un documentalista, demostrando la idea, vertebradora de su carrera, de que el mundo, cualesquiera que sean sus faltas, es visualmente imponente (<em>Walkabout<\/em>); y su filme m\u00e1s complejo hasta la fecha, un laberinto a lo Henry James construido alrededor de la brillante interpretaci\u00f3n sombr\u00eda de Donald Sutherland de un hombre cauteloso, pr\u00e1ctico, en una ciudad incontrolable (\u201cNo espere demasiado, Se\u00f1or Baxter\u201d, le dice el inspector de polic\u00eda del antiguo laberinto de Venecia, que finalmente destruye a Sutherland y su obstinaci\u00f3n en <em>Don&#8217;t Look Now<\/em>).<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Siempre envuelto en esto-contra-aquello, la coexistencia de contradicciones, los filmes muy atl\u00e9ticos de Roeg est\u00e1n llenos de estrategias barrocas \u2500montaje sincopado y nervioso, una escala patas arribas, un espacio con forma de acuario en el que el silencio es un efecto fundamental junto con la sensaci\u00f3n de gente flotando, como si estuviera so\u00f1ando, hacia el frente de una estirada, siniestra inmensidad \u2500y la impresi\u00f3n de que la gente no ama la vida lo suficiente; o son demasiado r\u00edgidos o testarudos para obtener tanto de la vida como podr\u00edan.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Su filme extremadamente facetado es muy obsequioso, pero el encanto \u2500los lindos planos de animales, cosmopolitas impecablemente arreglados y bonitas puestas de sol\u2500 cuenta mucho menos que el uso astuto del medio. Cada pel\u00edcula empieza con una m\u00ednima idea para la trama \u2500tres ni\u00f1os a la deriva en el <em>outback <\/em>australiano; un g\u00e1nster escondi\u00e9ndose del sindicato en una bruma de drogas de un manipulador er\u00f3tico, transexualidad y referencias literarias; un restaurador de iglesias recibiendo un mensaje desde la tumba de que su hija est\u00e1 en peligro (&#8220;Mi hija no manda mensajes, Laura&#8230; \u00a1est\u00e1 muerta, muerta, muerta!&#8221;)\u2500 y luego se construye hacia un intrincado, semi-impecable, absorbente mezcla de lo ominoso y lo l\u00edricamente sensual.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Mientras que los alemanes radicales estaban recogiendo la pancarta de la actitud ocurrente de Warhol, parecer\u00eda que los tres grandes de Inglaterra \u2500Losey, Boorman y Roeg\u2500 ten\u00edan fijaci\u00f3n con <em>Muriel<\/em>, su destreza principesca y fervor izquierdista. Hablando del modo en el que los franceses se manejaron en Algeria y la II Guerra Mundial, la pel\u00edcula de Resnais acerca de Boulogne, una ciudad dividida por su bombardeado pasado y su reconstruido presente de posguerra, muestra las marcas dejadas en sus ciudadanos por las partes s\u00f3rdidas o desencantadas que jugaron en las dos guerras.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Las estrategias contra-narrativas de <em>Muriel<\/em> aparecen repetidamente en el filme barroco ingl\u00e9s, particularmente los cortes r\u00e1pidos que producen un efecto de onda de planos para cada evento, la banda sonora disyuntiva situada en \u00e1ngulos extra\u00f1os a la presencia de personas, y la sensaci\u00f3n de gente civilizada, de clase media, atrapada en medio de la corrupci\u00f3n que se instal\u00f3 sin que se diesen cuenta. Sobre todo, responde a una s\u00edntesis de paisaje-persona, el efecto de la gente moment\u00e1neamente atada en un entorno subversivo. El terreno, potentemente presente, se convierte en el evento principal, y la c\u00e1mara se transforma en el cerebro de la operaci\u00f3n, el arma principal para exponer la corrosi\u00f3n social en la pesadilla de L.A. est\u00e9ril, pl\u00e1stica, de edificios de oficinas brillantes, tiendas de coches usados y carteleras descomunales (<em>Point Blank<\/em> de Boorman), o la corrosi\u00f3n siendo revocada en los tres filmes de Roeg, donde el terreno ex\u00f3tico se\u00f1ala las deficiencias en una se\u00f1orita ordenada, un g\u00e1nster muy masculino, y un arquitecto demasiado sensato.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;En la extra\u00f1eza surrealista de Roeg, hay siempre un sobrecogedor mensaje de que Londres, dentro y fuera (<em>Performance<\/em>), el desolado desierto australiano (<em>Walkabout<\/em>) y los corredores g\u00f3ticos y v\u00edas fluviales de Venecia (<em>Don&#8217;t Look Now<\/em>) existieron antes de que su gente hubiese nacido y seguir\u00e1n all\u00ed despu\u00e9s de que mueran, lo cual ocurre a menudo en tres filmes encorchetados por muertes, de proa a popa. Este \u00faltimo filme, que empieza con la hija de un restaurador de iglesias persiguiendo una pelota de goma hacia un lago y ahog\u00e1ndose, y termina con su padre asesinado por un enano con cara de garfio vistiendo el reluciente impermeable rojo de su hija (bastante extra\u00f1o), crea un aut\u00e9ntico terror adulto. Mientras la pareja Baxter (Sutherland y Julie Christie) se ve entrelazada con una ps\u00edquica inglesa y su hermana, que est\u00e1n haciendo turismo por Venecia, la escritura enajenada de Daphne Du Maurier se endurece con un interesante retrato de Venecia en el invierno, poniendo al espectador en contacto con las superficies de la ciudad, alturas, humedad, ratas, vest\u00edbulos, canales.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&#8220;Oh, no est\u00e9 triste. He visto a su hija sentada entre usted y su marido&#8230; y se est\u00e1 riendo, es muy feliz, sabe&#8221;. El restaurador de iglesias de Sutherland, clarividente \u00e9l mismo pero lo resiste, no presta atenci\u00f3n a los mensajes de Hilary Mason provenientes de su hija Christine. Pero el uso de Roeg de esta inglesa solterona trasnochada, ciega, muestra la habilidad de Hitchcock para exprimir terror de personajes secundarios enigm\u00e1ticos, sumada a ella su propia astucia geogr\u00e1fica por enredar los posibles rasgos siniestros de un personaje en un profundo y amenazador espacio. Roeg es muy inventivo y agradablemente artificial (en el estilo de Hitchcock de falsa pista) usando a su inquietante cara de luna y extenso cuerpo de paso corto para animar el terreno poco favorable, impredecible, de su ciudad. Luci\u00e9ndola con picard\u00eda en los fondos, coreografi\u00e1ndola en la m\u00e1s inc\u00f3moda relaci\u00f3n con camas, sillas de coro, mementos de repisa, sacando su benevolencia fan\u00e1tica, de t\u00eda solterona, con una c\u00e1mara funcionando a la manera de una liebre americana. La pel\u00edcula g\u00f3tica de Roeg tiene una riqueza escena-por-escena \u00fanica en los filmes.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;M\u00e1s que un director mono, absorto con su c\u00e1mara, cogiendo temas pintorescos (drogas, transexualidad, la voluntad y lo sobrenatural), Roeg es un animista de los teatros de estreno. Insin\u00faa que una estatua medieval, una bandada de patos aleteando en un canal embarrado, los diminutos azulejos de mosaico pisoteados por el zapato de un obispo, est\u00e1n tan vivos con posibilidades siniestras como la ciudad intimidante y la gente motivada cuestionablemente.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Cortando bruscamente en personas a la mitad de una acci\u00f3n, cubriendo cada evento con un enfoque de c\u00e1mara tras otro, desde el extremo espacio profundo hasta el primer plano, <em>Don\u2019t Look Now <\/em>es un filme muy activo empleando los efectos de estiramiento, iluminaci\u00f3n oper\u00edstica y gente elegante del arte manierista. En cada plano, la ps\u00edquica ciega es presentada diferentemente: variadamente vista desde abajo, como un plano detalle de sus ojos azules y sin iris, o como una inquietante figura min\u00fascula pasando sus manos a trav\u00e9s de las barandas de una silla de coro. El aspecto del cine de Roeg est\u00e1 desposado con cambios extremos en la escala y punto de vista. Enhebra todas las partes del medio para cada situaci\u00f3n, usando dispositivos tan sospechosos como la c\u00e1mara lenta, <em>zooms <\/em>y fotogramas congelados para crear la densidad de un acuario.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Si no la mejor escena, la m\u00e1s vistosa <em>set piece<\/em> de <em>Don\u2019t Look Now<\/em> es un acto sexual de Sutherland-Christie, todo superficie sin interiores, que apenas esquiva el esnobismo de una revista de moda, pero ilustra cu\u00e1n lejos Roeg se puede desviar del contenido central de una escena para expandir sus ideas y dar una sensaci\u00f3n de problema acechante. La escena no es la m\u00e1s adorable: el sexo podr\u00eda ser interpretado solamente por los m\u00e1s esbeltos, \u00e1giles y ricachos\u2026 a los actores se les concede el tratamiento del glamur completo: sombras, efectos elegantes de serpentina con sus torsos. Es interesante que el material extrapolado de Roeg invariablemente endurezca el evento, sugiriendo amenaza de los bajos fondos, ya sea espiritualmente como psicol\u00f3gicamente. En este caso, una secuencia punto-raya de planos, en la cual el movimiento serpentino del coito es alternado con planos verticales en la mitad del torso de una u otra persona visti\u00e9ndose, (1) se convierte en algo m\u00e1s elegantemente visible; (2) sit\u00faa a la gente m\u00e1s firmemente en un estrato social selecto, afectado, y (3) subraya la conexi\u00f3n rumiante, preocupada, incluso fr\u00e1gil, con el paisaje inasible de Venecia.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;A Roeg le atraen las t\u00e1cticas de tanques, como focos con lente de pez, reflejos convexos y movimiento nervioso. La mitad de las veces, sus gente est\u00e1n en un espacio medio o profundo, pero hay un acercamiento y retroceso impredecibles hacia la c\u00e1mara, a la manera en la que un pez se mueve cara el cristal de un acuario. Cuando Jagger, un cantante en quiebra de <em>Performance<\/em> pasando su tiempo en ex\u00f3tica decadencia, canta su \u201cMemo from Turner\u201d, retando la idea de masculinidad del sindicato, sus mofas empujan su cara cerca de una lente convexa, lo que extiende y demoniza sus rasgos. Esta misma maniobra de lente en la siesta del ni\u00f1o en <em>Walkabout<\/em> se supone que sugiere calor pulverizador del desierto.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La cantidad de detalle y demoras complicadas que son tejidas en una \u00fanica l\u00ednea fluida de acci\u00f3n es asombrosa, probablemente \u00fanica en la historia de los filmes de acci\u00f3n. El montaje el\u00edptico de Resnais se convierte en mucho m\u00e1s agresivo y pirot\u00e9cnico mediante una vuelta hacia atr\u00e1s, actitud de reevaluaci\u00f3n y un deseo hitchcockiano de expulsarte de la trama principal en movimiento. Una simple acci\u00f3n, Sutherland posicionando una estatua, tres personas encontr\u00e1ndose en un muelle, se mueve hacia adelante por un infinito n\u00famero de digresiones (no est\u00e1s seguro de lo que estas significan, pero sientes que es algo). Una simple situaci\u00f3n se fragmenta en aspectos subterr\u00e1neos: \u00bfpor qu\u00e9 el primer plano de un obispo elegante tipo Rex Harrison abriendo su abrigo para coger un pa\u00f1uelo tiene un impacto tan desestabilizador? Cortando a trav\u00e9s de la circulaci\u00f3n normal de un encuentro mundano con un gesto enigm\u00e1tico que llena la pantalla entera, a\u00f1ade a la creciente malevolencia que rodea a Sutherland. Siguiendo el gesto del abrigo, las palabras murmuradas del obispo discreto, \u201cteniendo en cuenta que es la casa de Dios, no se ocupa de ella\u2026 a lo mejor tiene otras prioridades\u201d, suscitan la misma respuesta de \u00bfhe-visto-bien?, \u00bfhe-o\u00eddo-bien?<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Nicolas_Roeg_Farber_Patterson_1.png\" alt=\"Don&#039;t Look Now (Nicolas Roeg, 1973)\" width=\"1280\" height=\"688\" class=\"aligncenter size-full wp-image-5461\" srcset=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Nicolas_Roeg_Farber_Patterson_1.png 1280w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Nicolas_Roeg_Farber_Patterson_1-300x161.png 300w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Nicolas_Roeg_Farber_Patterson_1-1024x550.png 1024w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Nicolas_Roeg_Farber_Patterson_1-768x413.png 768w\" sizes=\"(max-width: 1280px) 100vw, 1280px\" \/><\/p>\n<p align=\"justify\">Tres eventos \u2500la ca\u00edda desde el andamiaje, el posicionamiento de la estatua en el muro exterior de la iglesia, la entrevista de Sutherland con el ambivalente, sospechoso, inspector de polic\u00eda (una insolente, extra\u00f1a, muy efectiva interpretaci\u00f3n)\u2500 se encuentran en el coraz\u00f3n de este estilo cubista en espiral, en donde hay siempre la sensaci\u00f3n de un evento siendo excavado para cualesquiera potenciales intrigas. Sutherland est\u00e1 en un andamiaje construido de manera poco profesional, chirriante, tres pisos arriba, comprobando algunos nuevos mosaicos en comparaci\u00f3n con los originales en una pintura de la pared. Una tabla se suelta por encima de \u00e9l, se estrella, rompiendo el andamiaje. Sutherland y los mosaicos diminutos son enviados al vuelo. La suavidad de este accidente es constantemente rebanada, as\u00ed que el evento es mostrado de forma cubista desde varios lados. Junto con la cualidad ligera, conmovedora, de un momento-en-el-tiempo, se encuentra la sensaci\u00f3n de una pel\u00edcula haciendo espiral sobre s\u00ed misma, revelando mucho sin parecer artificial. La escena termina finalmente en un canal muy lejos de la iglesia: la polic\u00eda draga una v\u00edctima de asesinato del canal, alzando por gr\u00faa su humillada forma del agua contaminada. El desalentador cuadro, visto desde la distancia, sugiere una vergonzosa crucifixi\u00f3n invertida; Sutherland, apenas recuperado de su ca\u00edda, dif\u00edcilmente puede asimilar esta nueva evidencia del horror y desperdicio merodeando la ciudad.<\/p>\n<p align=\"justify\">El complejo estilo g\u00f3tico de Roeg tambi\u00e9n involucra:<\/p>\n<p align=\"justify\">(1)\u00a0poner a sus personajes bien parecidos en un trampol\u00edn desorientador: la sensaci\u00f3n del trampol\u00edn es una de dislocaci\u00f3n, de estar en una suspensi\u00f3n de alzamiento-ca\u00edda sin una noci\u00f3n segura de suelo. El andamiaje chirr\u00eda lentamente de ac\u00e1 para all\u00e1: cada movimiento hacia la derecha revela un enorme ojo bizantino permaneciendo entre los tobillos de Sutherland; mucho m\u00e1s abajo, el funesto obispo observa una situaci\u00f3n tensa a punto de explotar.<\/p>\n<p align=\"justify\">(2)\u00a0fastidiar la escala del universo: cuando los dos ni\u00f1os de <em>Walkabout<\/em>, la se\u00f1orita limpia y el se\u00f1or explorador, comienzan su prueba en el <em>outback<\/em>, sus zapatos de tac\u00f3n bajo de colegiala pasan flotando tras un reptil de ocho pulgadas; la c\u00e1mara hace <em>zoom in<\/em> para revelar una criatura silbante, con lengua de v\u00edbora salida de El Bosco con una melena como un dinosaurio.<\/p>\n<p align=\"justify\">(3)\u00a0sugiriendo la cualidad del silencio: el estilo enfatiza constantemente los intervalos entre la gente, partes de sonidos y eventos. El silencio tiene lugar en la tierra de nadie cuando la persona y\/o el espectador intentan digerir experiencias diferentes. Dos cr\u00edos duermen tranquilamente al lado de un charco. Mientras duermen y la noche pasa a trav\u00e9s de cinco estados lum\u00ednicos, una serpiente enorme se desliza alrededor de una rama cercana a sus cuerpos, un w\u00f3mbat se contonea husme\u00e1ndolos, sin asustar ni despertar a ninguno, particularmente el rubio hecho polvo y sonriendo en medio de esta encrucijada de animales.<\/p>\n<p align=\"justify\">(4)\u00a0 usando un distintivo ritmo de cortes para cada secci\u00f3n: la apertura intrigante de <em>Don\u2019t Look Now<\/em> comienza con lluvia en el lago y termina con el grito abrupto de Christie, a la visi\u00f3n del cad\u00e1ver de su hija en los brazos de su marido; es un entrecruzado de planos, cada uno ligeramente hacia la izquierda o derecha del precedente. Cuando el muchacho aborigen aparece por primera vez en <em>Walkabout<\/em>, una silueta diminuta en el horizonte, avanzando en un zigzag serpenteante colina abajo hacia la hermana y hermano exhaustos, esta estrategia izquierda-derecha sigue una ruta expresionista m\u00e1s lenta (primer plano de un lagarto corpulento trag\u00e1ndose uno m\u00e1s peque\u00f1o, planos congelados del cazador triunfante, el parpadeo de Lucien John se asombra con el acercamiento giratorio del negro) hacia una opulencia de marca personal.<\/p>\n<p align=\"justify\">En <em>Muriel<\/em>, la cualidad primordial era el fr\u00edo \u00e9xtasis de la fisicidad con la vieja-nueva ciudad y la triste transitoriedad de la gente, sus delirios y obsesiones. <em>Walkabout<\/em> est\u00e1 llena de tristeza, en este caso el divorcio de la gente de clase media de Sydney con la Naturaleza. Su quebradizo aislamiento es h\u00e1bilmente condensado en una <em>set piece<\/em> siniestra de planos como cartas. Esta extra\u00f1a s\u00edntesis tiene la precisi\u00f3n aristocr\u00e1tica de Resnais y su frialdad: una chica entusiasta-por-conformarse practicando ejercicios respiratorios en una clase de voz, un ni\u00f1o permaneciendo entre peatones en una esquina muy transitada con encantadora confianza en s\u00ed mismo, un plano de una pared de ladrillo que panea hacia la derecha para exponer el <em>outback <\/em>desolado, una imagen tipo Hockney del padre, con <em>cocktail<\/em> en la mano, mirando disp\u00e9pticamente a sus dos cr\u00edos jugueteando en una espl\u00e9ndida piscina frente al mar. Esta secci\u00f3n en <em>staccato<\/em> se parece tanto a un cuchillo afilado\u2026 como si los edificios estuviesen succionando la vida de la gente.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<em>Walkabout<\/em>, que comienza con un tipo de suicidio, el loco padre de los ni\u00f1os intentando dispararles (\u201c\u00a1venga ya!\u2026 se est\u00e1 haciendo tarde, tenemos que irnos ahora, no podemos perder tiempo\u201d) y derribando solo a los soldados de hojalata del ni\u00f1o de un canto rodado antes de matarse a s\u00ed mismo, y termina con la muerte ritualizada y voluntariosa de un joven aborigen, te hace pensar en la f\u00f3rmula b\u00e1sica de la tejedora: una puntada de crueldad, una puntada de encanto. La historia: una adolescente antis\u00e9ptica (Jenny Agutter) y su hermano acumulador de juguetes (Lucien John) son dejados a la deriva en el borde de un desierto inmenso debido al suicidio de su padre. Un aborigen alegremente estoico (David Gulpilil), un cazador serpenteante de animales en un viaje solitario para probar su hombr\u00eda, los descubre al l\u00edmite del agotamiento, y los gu\u00eda de vuelta a la civilizaci\u00f3n, donde la chica se retira de nuevo a su personaje valeroso como \u00c1yax, y el negro, leyendo su miedo sexual como una se\u00f1al de muerte, se cuelga a s\u00ed mismo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La pel\u00edcula muestra a su director como un psiquiatra sentimental a lo R.D. Laing creando un reino maravillosamente encantado de serpientes, ara\u00f1as, w\u00f3mbats&#8230; con un giro anti-capitalista y una soluci\u00f3n sentimental de vuelta-a-la-Naturaleza con respecto a los problemas de la civilizaci\u00f3n. Una especie de cuento de hadas a lo Hansel y Gretel: expulsados en el bosque por los padres, llegando a la arp\u00eda en la casa de pan de jengibre, tirando a la bruja en el caldero hirviendo, etc. La pel\u00edcula g\u00f3ticamente subrayada, algo ostentosa, no solo responde a la idea de Laing de que esa sociedad-perversi\u00f3n de la familia nuclear es el camino m\u00e1s seguro hacia la miseria, sino que posee el regocijo aut\u00e9ntico de una novela de aventuras. Es mitad magia desgarradora, como un <em>Jr. Moby Dick<\/em>, y mitad empalagoso Kodak.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Dentro de su tempo golpeado por el sol, im\u00e1genes de paisaje exuberante y montaje asociativo, <em>Walkabout <\/em>es una impresi\u00f3n pesimista de dos ni\u00f1os de Sydney civilizados hasta la muerte por una ciudad alienante, la ense\u00f1anza y la familia, casi zumbando a la libertad a trav\u00e9s de su odisea pero sin conseguirlo. Una de las \u00faltimas palabras que el padre de cara apretada dice a su hijo, masticando un dulce de az\u00facar terciado con mantequilla en el asiento trasero del VW: \u201cNo comas con la boca llena, hijo\u201d. M\u00e1s tarde, durante su expedici\u00f3n por el desierto, su tensa hermana le reprende: \u201cCuida de tus prendas, la gente pensar\u00e1 que somos vagabundos\u201d. El chico, animado y preparado para creer, echa una mirada alrededor de la desolaci\u00f3n australiana: \u201c\u00bfQu\u00e9 gente?\u201d Mientras que en la familia son todo reglas, el aborigen responde directamente a la necesidad del momento. La pel\u00edcula trata toda sobre regalos: el regalo del muchacho negro es ense\u00f1ar al ni\u00f1o de Sydney los conocimientos para la supervivencia, sentido pr\u00e1ctico, en oposici\u00f3n al acatamiento de leyes.<\/p>\n<figure id=\"attachment_5473\" aria-describedby=\"caption-attachment-5473\" style=\"width: 1280px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Nicolas_Roeg_Farber_Patterson_extra.png\" alt=\"Walkabout (1971)\" width=\"1280\" height=\"720\" class=\"size-full wp-image-5473\" srcset=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Nicolas_Roeg_Farber_Patterson_extra.png 1280w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Nicolas_Roeg_Farber_Patterson_extra-300x169.png 300w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Nicolas_Roeg_Farber_Patterson_extra-1024x576.png 1024w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Nicolas_Roeg_Farber_Patterson_extra-768x432.png 768w\" sizes=\"(max-width: 1280px) 100vw, 1280px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-5473\" class=\"wp-caption-text\"><em>Walkabout<\/em> (1971)<\/figcaption><\/figure>\n<p align=\"justify\">Uno de los regalos de la pel\u00edcula hacia una audiencia es una exhibici\u00f3n del Cuatro de julio de trucos de c\u00e1mara, perspicacias de infancia, un amontonamiento estrafalario de detalles en un encuadre api\u00f1ado. El muchacho joven viendo al aborigen en la distancia parpadea, sus ojos no paran de saltar durante los tres minutos siguientes. El aborigen est\u00e1 cazando un gigante lagarto del desierto: mientras se arremolina m\u00e1s cerca, te das cuenta de su cintura, rodeada por un anillo de lagartos muertos, plagada de 50 moscas y su zumbido en la banda sonora: bzzz\u2026 bzzz\u2026 bzzz. La banda sonora de la pel\u00edcula est\u00e1 llena de muchos sonidos no-humanos similares mezclados con el silencio, m\u00fasica voluptuosa y a veces una voz humana. El ni\u00f1o peque\u00f1o a menudo imita motores de coches, aviones: \u201cbam\u2026 bam\u2026\u201d, apuntando una verde pistola de agua de pl\u00e1stico a un avi\u00f3n imaginario, despu\u00e9s de lo cual su harto padre, en el VW, para de leer su informe geol\u00f3gico, desembarca del coche, y usa su rifle de caza sobre el chico. De nuevo, Roeg nos da una puntada de crueldad, una puntada de encanto.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Una escena promedia es una experiencia maravillosa de profundidad de foco que avanza hacia adelante como un entrecruzado meticuloso de asociaciones libres. Encontr\u00e1ndose con algunos camellos (o c\u00e1maras \u2013la pel\u00edcula tiene una docena operando en cada evento) en la distancia, el chico responsable, de puntillas, se imagina una caravana de buscadores del 1900 cabalgando los camellos. La escena alterna entre su ensue\u00f1o y la fantas\u00eda de su hermana que est\u00e1 remachada en las nalgas apretadas y musculosas de su salvador aborigen. La escena ondulante, azotada por el sol, est\u00e1 llena hasta rebosar: planos de panorama de los camellos que circulan alrededor de los tres j\u00f3venes, primeros planos de los pies de los chicos mostrando la dificultad de caminar a trav\u00e9s de la arena y calor, el ni\u00f1o portando una galanter\u00eda imaginaria con sus compa\u00f1eros viajeros fantaseados, quit\u00e1ndose su gorra escolar cada vez que la escena de la caravana lo alcanza.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Una cosa que la pel\u00edcula siempre est\u00e1 diciendo es \u201cs\u00e9 abierto, s\u00e9 abierto\u201d. Es rigidez lo que mantiene a Jenny, abreviatura de higi\u00e9nica (\u201ctienes que hacer que tus prendas duren\u201d), atrapada en el mundo de su madre de trabajos, tiempo y utensilios de cocina. El director est\u00e1 siempre disponible para la posibilidad del mal. La autoridad adolescente y frialdad de Jenny es monstruosa desde el principio hasta el final. No es que la chica sea cruel sino que es insensible a cualquier cosa salvo al mundo mientras lo definen anuncios de radio. Es la quintaesencia de la salud y la hermosura, abundancia de calcio y fruta buena, pero, a pesar de su belleza exuberante, es algo malhumorada, indiferente y fan\u00e1ticamente convencional. Se sienta embelesada con una lecci\u00f3n de la radio en c\u00f3mo usar un cuchillo de pescado. Roeg, que cree que el mundo se ha vuelto loco por la salud, que la idea de la salud perfecta ha reemplazado la religi\u00f3n, la familia, consecuencias, ama parad\u00f3jicamente los cuerpos hermosos, los animales, el follaje. Sus pel\u00edculas son dulces de m\u00e1s por su lujo: piel bella, flores, nalgas casi desnudas.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Su grandilocuente e intimidante trabajo descansa algo precariamente en el filo agridulce de una espada: por un lado, una predilecci\u00f3n por tratar \u00fanicamente con la gente guapa y fotograf\u00eda <em>National Geographic<\/em> (ahora mismo, est\u00e1 trabajando con David Bowie en Nuevo M\u00e9xico) al lado de un talento para expresar las profundidades primordiales estallando en el mundo moderno. Su filme es el de un sensualista saboreador, pensativo, idealizador, que puede degenerar una pel\u00edcula con insinuaciones sexuales disparatadas y puestas de sol floridas que te desesperan. A la vez, como Resnais, no es coercitivo: no insiste en que veas las cosas, gente o eventos a trav\u00e9s de sus ojos. Su pel\u00edcula laber\u00edntica, que te mantiene enredado a cada uno de sus instantes, es una protesta contra la existencia suave, armoniosa, lo gris de los filmes vecinos. Desde la agresiva, propagand\u00edstica <em>Performance<\/em> (haz el amor y no la guerra) hasta el intento serio de hacer de <em>Don\u2019t Look Now<\/em> una pel\u00edcula g\u00f3tica moderna, el mensaje de Roeg ha sido: la vida m\u00e1s plena es aquella que se aventaja a s\u00ed misma de todos los signos-regalos que la vida arroja en el camino del individuo. Hay m\u00e1s riqueza perif\u00e9rica en la secuencia del andamiaje que en toda <em>Night Moves<\/em>, con su anticuado preg\u00f3n de las caras de los actores, o <em>The Passenger<\/em>, donde los paisajes revelan su identidad espl\u00e9ndida en un instante.<\/p>\n<p style = \"text-align: right\">con Patricia Patterson; 9 de septiembre, 1975<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Nicolas_Roeg_Farber_Patterson_3.png\" alt=\"Walkabout (1971)\" width=\"1280\" height=\"720\" class=\"aligncenter size-full wp-image-5463\" srcset=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Nicolas_Roeg_Farber_Patterson_3.png 1280w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Nicolas_Roeg_Farber_Patterson_3-300x169.png 300w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Nicolas_Roeg_Farber_Patterson_3-1024x576.png 1024w, 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src=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Nicolas_Roeg_Farber_Patterson_5.png\" alt=\"Walkabout (1971)\" width=\"1280\" height=\"720\" class=\"aligncenter size-full wp-image-5466\" srcset=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Nicolas_Roeg_Farber_Patterson_5.png 1280w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Nicolas_Roeg_Farber_Patterson_5-300x169.png 300w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Nicolas_Roeg_Farber_Patterson_5-1024x576.png 1024w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Nicolas_Roeg_Farber_Patterson_5-768x432.png 768w\" sizes=\"(max-width: 1280px) 100vw, 1280px\" \/><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Nicolas_Roeg_Farber_Patterson_6.png\" alt=\"Walkabout (1971)\" width=\"1280\" height=\"720\" class=\"aligncenter size-full wp-image-5465\" 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sizes=\"(max-width: 1280px) 100vw, 1280px\" \/><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Nicolas_Roeg_Farber_Patterson_9.png\" alt=\"Walkabout (1971)\" width=\"1280\" height=\"720\" class=\"aligncenter size-full wp-image-5469\" srcset=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Nicolas_Roeg_Farber_Patterson_9.png 1280w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Nicolas_Roeg_Farber_Patterson_9-300x169.png 300w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Nicolas_Roeg_Farber_Patterson_9-1024x576.png 1024w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Nicolas_Roeg_Farber_Patterson_9-768x432.png 768w\" sizes=\"(max-width: 1280px) 100vw, 1280px\" \/><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/Nicolas_Roeg_Farber_Patterson_10.png\" alt=\"Walkabout (1971)\" 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