{"id":5839,"date":"2023-07-10T09:00:16","date_gmt":"2023-07-10T09:00:16","guid":{"rendered":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/?p=5839"},"modified":"2023-07-13T09:39:50","modified_gmt":"2023-07-13T09:39:50","slug":"pobreza-sexual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/?p=5839","title":{"rendered":"POBREZA SEXUAL; por Nagisa \u00d4shima"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><b>\u201cSEXUAL POVERTY\u201d <\/b>(Nagisa \u00d4shima, 1971) en <em>Cinema, Censorship, and the State: The Writings of Nagisa \u00d4shima<\/em>, The MIT Press, 1992; p\u00e1gs. 240 &#8211; 248. Editado por Annette Michelson. Traductora: Dawn Lawson. Originalmente en: <em>Perspectives<\/em> (octubre de 1971).<\/p>\n<p align=\"justify\">Tenemos todo tipo de documentaci\u00f3n sobre las protestas estudiantiles de 1968-69, pero hasta el momento, por lo que yo he visto, al menos, no hay nada que mencione las relaciones hombre-mujer detr\u00e1s de las barricadas.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Es una l\u00e1stima. Definitivamente deber\u00eda haber quedado documentaci\u00f3n concerniendo las relaciones hombre-mujer y las actividades sexuales detr\u00e1s de las barricadas. Informaci\u00f3n al efecto de que estaba teniendo lugar sexo rudo detr\u00e1s de las barricadas ha sido filtrada por los enemigos de los estudiantes militantes, pero mientras que aquellos involucrados permanezcan en silencio, no ser\u00e1 posible conocer la verdad. Mirando a mi alrededor, no obstante, veo las miradas ausentes de aquellos que participaron en las protestas y que ahora llevan vidas de ciudadanos medios. Tambi\u00e9n veo las siluetas de grupos de estudiantes para los cuales ning\u00fan trazo de las barricadas permanece, pero que por el contrario han sido silenciosamente succionados de vuelta a los campus con cercas nuevas, m\u00e1s altas y carcelarias. Es entonces cuando quiero pensar que algo tuvo lugar detr\u00e1s de esas barricadas despu\u00e9s de todo. Y hubiera estado bien que fuese sexo rudo. De hecho, tuvo que haberlo sido.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El otro d\u00eda un amigo m\u00edo apareci\u00f3 en una reuni\u00f3n estudiantil que versaba sobre el tema de la libertad e hizo sentir inc\u00f3modos a los j\u00f3venes diciendo, \u201cTen\u00e9is todo aqu\u00ed, pero no ten\u00e9is malestar\u201d. Aparentemente \u00e9l tambi\u00e9n de hecho pens\u00f3, \u201cTen\u00e9is todo aqu\u00ed, pero no ten\u00e9is libertad sexual\u201d, y esa noche se desliz\u00f3 en la habitaci\u00f3n de al lado de la chica de instituto, armando un revuelo y acabando representando una comedia en la que fue forzado a tomar una postura autocr\u00edtica.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El otro d\u00eda fui un invitado en un programa de televisi\u00f3n que reun\u00eda a 150 j\u00f3venes y mujeres juntos para una discusi\u00f3n cr\u00edtica del estado de las cosas. Una persona joven sugiri\u00f3, \u201cEn vez de tener este rid\u00edculo debate, desabroch\u00e9monos nuestros pantalones\u2026\u201d. Puso su mano enfrente de sus pantalones y ni una sola persona reaccion\u00f3. No tuvo el coraje de hacerlo solo, as\u00ed que termin\u00f3 marchit\u00e1ndose all\u00ed en el acto. Juzgando por estos incidentes, pienso que no debi\u00f3 haber ni una insinuaci\u00f3n de sexo rudo incluso en una situaci\u00f3n tan cercana a la ideal como detr\u00e1s de las barricadas. El sexo rudo probablemente elige su tiempo y lugar. Ese es precisamente el por qu\u00e9 de si hubo sexo rudo detr\u00e1s de las barricadas es una pregunta importante.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Estoy usando las palabras \u201csexo rudo\u201d aqu\u00ed porque quiero arriesgarme a ser sensacionalista; de todas formas, las palabras \u201csexo grupal\u201d podr\u00edan ser sustitutas. Los momentos en los que el sexo grupal puede tener lugar son buenos momentos, y los lugares en los que el sexo grupal puede tener lugar son buenos lugares. \u00bfNo habr\u00eda sido el momento cuando hubo barricadas un buen momento y el lugar un buen lugar?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Ahora estoy pensando en la abundancia sexual, porque habitualmente pienso en la pobreza sexual. Estamos inundados con informaci\u00f3n sobre el sexo, y hay descripciones exhaustivas de im\u00e1genes de abundancia sexual aparente, representadas con la mayor variedad posible. Por supuesto, como insinu\u00e9 cuando dije abundancia sexual \u201caparente\u201d, la mayor\u00eda de esas im\u00e1genes son falsas. Quiz\u00e1 podamos llamar a la corriente principal de esas im\u00e1genes falsas \u201cPNB sexual\u201d o \u201carribismo sexual\u201d.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La cuesti\u00f3n del sexo ha sido restringida exclusivamente a un asunto de los \u00f3rganos sexuales y el placer sexual. La mayor\u00eda de historias en los semanarios populares y revistas de novelas para gusto medianamente culto y las supuestas \u201cp\u00e1ginas de educaci\u00f3n sexual\u201d que llenan las revistas de mujeres, todas se concentran en cuestiones completamente fragmentadas, como el tama\u00f1o de los \u00f3rganos sexuales, la intensidad del goce sexual, y la frecuencia del sexo. Se otorgan elogios a aquellos que pueden acumular el mayor n\u00famero de encuentros sexuales, incrementar su sensibilidad sexual, y tener los \u00f3rganos sexuales m\u00e1s grandes; los esfuerzos para obtener estos objetivos son aplaudidos. Este es exactamente el mismo fen\u00f3meno manifestado en el Jap\u00f3n de la posguerra cuando dio un viraje incuestionablemente y con determinaci\u00f3n hacia la prosperidad econ\u00f3mica. Procediendo a ciegas hacia una prosperidad basada exclusivamente en n\u00fameros.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Este PNB sexual o arribismo sexual es la otra cara de lo que deber\u00eda ser llamado el militarismo sexual de la etapa de preguerra. Pienso inmediatamente en la s\u00f3rdida historia que escuch\u00e9 durante mi infancia acerca del General Nogi, en la que dice, \u201cDejadme hacerlo \u2500por el bien de vuestro pa\u00eds\u201d, y luego viola a su mujer. Esta historia es demasiado ingeniosa para ser cierta, y luego aprend\u00ed que en su juventud Nogi frecuentaba el distrito rojo con entusiasmo. De todas formas, el pensamiento de que realmente se hubiese comportado as\u00ed con su esposa ha permanecido siempre fijado en mi mente. As\u00ed es como obtuve la idea de que toda la gente involucrada en el sexo es sucia y que es solo permisible cuando es por el bien del pa\u00eds \u2500cuando es llevado a cabo para fomentar el objetivo de procrear sujetos, particularmente soldados, que sirvan al pa\u00eds.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Antes del periodo Meiji [1868-1912], este tipo de militarismo sexual consist\u00eda en imponer la moral de la clase guerrera a la gente en general. Es f\u00e1cil ver c\u00f3mo fue usado para implementar la estrategia pol\u00edtica de Meiji de \u201cUna Naci\u00f3n Rica y Una Naci\u00f3n Fuerte\u201d. Podemos concluir que solo esto ha venido a dominar el modo en el que el sexo ha sido percibido en Jap\u00f3n desde entonces.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00bfSignifica esto que en el Jap\u00f3n pre-Meiji la gente pensaba diferente acerca del sexo y ten\u00eda una cultura sexual diferente? Durante el periodo Edo [1600-1868], una cultura sexual libre centrada en los distritos del placer y el entretenimiento, que eran el mundo de los ciudadanos, y una cultura de sexo comunal, existi\u00f3 tambi\u00e9n en las costumbres populares de las granjas de los pueblos. No siendo un investigador, no puedo producir evidencia definitiva de ninguno de estos aspectos, pero sobre todo, lo que s\u00e9 es que ambas culturas sexuales fueron aplastadas en el proceso de modernizaci\u00f3n durante el periodo Meiji y m\u00e1s adelante.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;A pesar de esto, una cultura sexual como la que los ciudadanos del Edo ten\u00edan en sus distritos del placer y el entretenimiento ha logrado sobrevivir en una esquina de la sociedad japonesa como una instituci\u00f3n legada del pasado, pero su existencia ha servido solo para reforzar la fachada del militarismo sexual. Mientras tanto, la cultura del sexo comunal de las granjas de los pueblos fue conscientemente emasculada a la vez que las granjas de los pueblos se convirtieron en la base m\u00e1s fuerte del militarismo de Jap\u00f3n.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Con la derrota de Jap\u00f3n en la guerra, el militarismo sexual que hab\u00eda negado al sexo por completo fue expulsado sin ning\u00fan esfuerzo en una especie de levantamiento inevitable, fue suplantado por el PNB sexual, o el arribismo sexual, que afirmaron al sexo completamente. Que esta transformaci\u00f3n de valores tuviese lugar sin una sola lucha ideol\u00f3gica por parte de los japoneses determin\u00f3 la forma del PNB sexual o del arribismo de hoy. Aunque les fuese dicho que el sexo era bueno y que lo disfrutasen al m\u00e1ximo, los japoneses, que hab\u00edan aprendido a pensar en el sexo solo negativamente, no supieron como disfrutarlo. Aquellos que afirmaban que en el pasado las granjas de los pueblos de Jap\u00f3n ten\u00edan una cultura sexual comunal y que el sexo libre floreci\u00f3 en el mundo de los distritos del placer de Edo estaban siendo francos a pesar de la atm\u00f3sfera de conservadurismo sexual.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;En el medio de la modernizaci\u00f3n de la era Meiji y m\u00e1s tarde, sin embargo, esas cosas o ya no exist\u00edan o solo lo hac\u00edan en una forma diferente y en una escala menor. La sociedad por lo tanto vir\u00f3 en cambio a modelos que no ten\u00edan conexi\u00f3n ninguna con el pasado. La gente imitaba a los occidentales, particularmente americanos, cultura sexual extremadamente superficial. Unos j\u00f3venes japoneses que se volvieron depresivos y cometieron suicidios despu\u00e9s de comparar el tama\u00f1o de sus \u00f3rganos sexuales con aquellos de los hombres occidentales citados en el Informe Kinsey es un ejemplo simb\u00f3lico. A causa de ser del todo ignorantes de que la cultura sexual es una cultura verdadera, los japoneses imitaron teor\u00edas de comportamiento sexual con una pasi\u00f3n enloquecida. Los japones son probablemente los estudiantes del sexo m\u00e1s fan\u00e1ticos del mundo, tambi\u00e9n. Su perversi\u00f3n se parece a la de los estudiantes que se preparan para ex\u00e1menes de ingreso, asistidos por sus \u201ceducation mamas\u201d <strong>[1]<\/strong>. La perversi\u00f3n de los medios de comunicaci\u00f3n, que es la herramienta de la educaci\u00f3n, es precisamente aquella de la education mama. Las novelas queridas por los medios de comunicaci\u00f3n son notables por su crudeza extrema. El aspecto de la cultura Edo relacionado con el sexo tiene una elegancia y pureza que proporciona un contraste llamativo a la crudeza y la aspereza de hoy \u2500aunque podemos percibirlo de esa manera solo porque ha sobrevivido m\u00e1s all\u00e1 de su tiempo. Hoy solo puede llamarse arribismo sexual.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Porque soy del pueblo, no quiero usar palabras como \u201cgente del pueblo\u201d en una manera despectiva, pero imagino que la gente del pueblo que con toda seguridad habr\u00eda sido recibida fr\u00edamente en Yoshiwara son los h\u00e9roes sexuales de hoy <strong>[2]<\/strong>. Uso las palabras \u201cgente del pueblo\u201d para referirme a aquellos que no tienen consideraci\u00f3n por los dem\u00e1s. Esa falta de consideraci\u00f3n por los dem\u00e1s guarda un parecido cercano con la postura nacional de Jap\u00f3n, que es que mientras tenga su propio PNB, el desastre sufrido por los ciudadanos de un pa\u00eds vecino no importa. Esto es lo que llamo PNB sexual. Esto tambi\u00e9n se parece a la <em>education mama<\/em> que se preocupa solo de las notas de su hijo, no importa qu\u00e9 m\u00e1s suceda. La decadencia ideol\u00f3gica del Jap\u00f3n de posguerra, que incondicionalmente acepta las ideas de \u201cmi coche\u201d y \u201cmi hogar\u201d, ha alcanzado este punto. La idea depravada que deber\u00eda ser llamada\u00a0 \u201cmi-sex-ismo\u201d (\u201c<em>my-sex-ism<\/em>\u201d) es parte de esto.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Quiero re\u00edrme con sorna de la pobreza de este \u201cmi-sex-ismo\u201d que esconde detr\u00e1s una m\u00e1scara de abundancia, pero estar\u00eda ri\u00e9ndome con sorna de mi mismo al mismo tiempo. La transformaci\u00f3n del militarismo sexual en arribismo sexual tuvo lugar dentro de m\u00ed tambi\u00e9n, sin ning\u00fan tipo de crisis personal. Sigui\u00e9ndome un amplio residuo de militarismo sexual, me comport\u00e9 en la superficie como un campe\u00f3n de la nueva edad sexual, como si no tuviese cicatriz alguna. Durante el cambio de valores que acompa\u00f1\u00f3 la derrota de Jap\u00f3n, me sent\u00ed con un curioso orgullo de pertenecer a una generaci\u00f3n que era capaz de asimilar cosas nuevas con frescura.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Con ese orgullo, menosprecie la manera en la que la gente de mi generaci\u00f3n previa, que estaba entonces en mi universidad, se acerc\u00f3 al sexo. Casi todos ellos eran productos del viejo sistema de escuela superior. Semejaban pensar acerca de las mujeres de una manera extremadamente misteriosa. Sus citas de pasajes abstrusos de ensayos sobre la mujer en literatura y trabajos filos\u00f3ficos extranjeros, por ejemplo, me estremec\u00edan. Incluso cuando estaban pensando acerca de la cuesti\u00f3n del sexo de un modo tan abstracto, de repente todos se juntaban para ir al distrito rojo. Sus reminiscencias del distrito rojo eran contadas sin verg\u00fcenza alguna como historias sucias. Despreciaba a esos antiguos amigos m\u00edos desde las profundidades de mi alma. No estaba solo: todos mis compa\u00f1eros hac\u00edan lo mismo. Huelga decir que ese fue el otro lado de un sentimiento de inferioridad.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Mis antiguos amigos eran claramente superiores a nosotros en el sentido de que ten\u00edan completamente absorbidas las costumbres sexuales de la \u00e9lite intelectual que hab\u00eda vivido durante los d\u00edas del militarismo sexual. Como resultado, no fuimos incluidos en sus historias sucias. Cont\u00e1bamos historias sucias entre nosotros que cre\u00edamos m\u00e1s elegantes. No hac\u00edamos nada comparable a visitar el distrito rojo en un grupo. Por supuesto, los individuos pudieron haber ido en silencio por cuenta propia. Para nosotros, no obstante, no ser capaces de conseguir una mujer a no ser que fueses al distrito rojo era una fuente de verg\u00fcenza.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Cada uno ten\u00edamos nuestra compa\u00f1era habitual. No nos cont\u00e1bamos el uno al otro qu\u00e9 nivel de intimidad sexual hab\u00edamos alcanzado con esas \u201ccompa\u00f1eras habituales\u201d. Como m\u00ednimo dir\u00edamos algo como, \u201cLo hacemos, por supuesto\u201d, o asum\u00edamos una actitud de acuerdo con las l\u00edneas de, \u201cSi quiero, lo puedo hacer en cualquier momento\u201d. La verdad, sin embargo, debi\u00f3 haber sido lastimosa. Mientras los hombres arrastraban detr\u00e1s de ellos la vieja idea de que el sexo era algo de lo que avergonzarse y mantener oculto, las mujeres estaban afianzadas en las ideas heredadas del arribismo sexual salido del militarismo sexual: la premiaci\u00f3n de la virginidad y el miedo al embarazo. Porque las ideas de cada lado prescrib\u00edan reglas para y atadas al otro, los autoproclamados campeones de la nueva sexualidad de la supuestamente nueva \u00e9poca viv\u00edan con una realidad interior que era miserable cuando se comparaba al esplendor de su apariencia externa y perspectivas proclamadas oralmente.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Yo y otros como yo expusieron la noci\u00f3n de preguerra de que el sexo era algo de lo que avergonzarse y mantener escondido para mistificar el sexo. Con la p\u00e9rdida de la guerra, cuando el poder de todas las cosas misteriosas estall\u00f3 de bruces contra la realidad, el sexo fue una de ellas. Se nos ense\u00f1\u00f3 por supuesto que el sexo deb\u00eda ser glorificado y disfrutado a la perfecci\u00f3n como el m\u00e1s misterioso acto de la realidad, pero, para m\u00ed al menos, el sentimiento de que algo anteriormente misterioso hab\u00eda sido expuesto a la clara luz del sol y revelado como una mera<em> cosa <\/em>derrot\u00f3 esa lecci\u00f3n.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La gente a la que vi durante y despu\u00e9s de la guerra, la imagen de las calles tal y como se me aparec\u00edan a m\u00ed en la forma de literatura y cr\u00f3nicas me ense\u00f1\u00f3 que los seres humanos son una <em>cosa<\/em> y, por consiguiente, el sexo, que es una parte de ellos, es tambi\u00e9n una <em>cosa<\/em>. Podr\u00edas decir que menospreci\u00e9 a todos los seres humanos, incluido yo. Menospreci\u00e9 al sexo, y de esta manera menospreci\u00e9 el sexo de mis amigas mujeres, los objetos de mi sexualidad. Ahora soy capaz, con pena, de entender esto, pero en su momento no le di ning\u00fan pensamiento. Estaba orgulloso de m\u00ed mismo por menospreciar el sexo, y ese orgullo me hizo seguir adelante.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Precisamente por ese orgullo pude sobrevivir entre las ruinas de la derrota de Jap\u00f3n en la guerra. \u00bfY no fue ese el mismo caso de muchos japoneses? El desprecio de uno mismo fue la \u00fanica manera en la que el orgulloso japon\u00e9s pudo sobrevivir a la realidad impactante de la derrota. Como animales hambrientos, los japoneses no tuvieron elecci\u00f3n salvo menospreciarse a s\u00ed mismos para satisfacer ese hambre. Ese fue ya el mismo camino que llev\u00f3 directamente al PNB; en un contexto sexual, tuvo un v\u00ednculo directo con el arribismo sexual.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;No obstante, la sociedad japonesa no carec\u00eda de un movimiento que buscase abrir una brecha en esa tendencia. Y yo tambi\u00e9n estuve presente en una esquina de ese movimiento. Las relaciones humanas en ese contexto \u2500las relaciones hombre-mujer para ser precisos\u2500 estaban muy apartadas de este tipo de menosprecio, porque ten\u00edan que ser labradas en una base de respeto humano y libertad. Como m\u00ednimo, eso era superficialmente cierto con respecto a la cultura considerada sagrada por el movimiento. La realidad era diferente, sin embargo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Las trabas del militarismo sexual y arribismo sexual limitaron a los activistas en el movimiento incluso m\u00e1s firmemente de lo que lo hicieron en la vida diaria. Vi a mujeres dispuestas a lanzarse ellas mismas a aquellos en el poder dentro del movimiento y a hombres manteniendo a mujeres bajo pretexto de que eran l\u00edderes del movimiento. Cuando vi todo esto llevado adelante bajo el pretexto de \u201cla protesta\u201d o \u201cla revoluci\u00f3n\u201d, supe intuitivamente que no pod\u00eda ser posible ni una protesta ni una revoluci\u00f3n mientras los males de la realidad presente fueran arrastrados inalterados dentro del reino de lo sexual.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Pienso que fui algo idealista y un poco introvertido. Pens\u00e9 que necesit\u00e1bamos establecer una nueva l\u00f3gica \u2500una que estuviese separada de las reglas de la realidad\u2500 concerniendo las protestas, la revoluci\u00f3n, y el sexo. La manera en la que lidi\u00e9 con el sexo en ese contexto fue indescriptiblemente pobre. La pobreza de esa comprensi\u00f3n ha permanecido inalterada hasta hoy en esta \u00e9poca de desborde de im\u00e1genes de abundancia sexual. Al mismo tiempo, en medio de esta abundancia est\u00e1 definitivamente la fragancia de la falsedad.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El otro d\u00eda, en una gran reuni\u00f3n de miembros ac\u00e9rrimos de la Federaci\u00f3n Nacional de las Asociaciones de Autogobierno Estudiantiles, escuch\u00e9 que las mujeres activistas acusaban furiosamente a la comisi\u00f3n ejecutiva o a todos los activistas masculinos de discriminaci\u00f3n contra las mujeres dentro del movimiento y denunciaban su falta de conciencia de esto. No estoy para nada estrechamente relacionado con esta organizaci\u00f3n, as\u00ed que recibo toda mi informaci\u00f3n de segunda mano, pero cuando oigo palabras duras como \u201cPones vallas a tus propias mujeres. \u00bfQu\u00e9 tiene de activista eso?\u201d, siento una combinaci\u00f3n de desesperaci\u00f3n \u2500tal y como era veinte a\u00f1os atr\u00e1s cuando est\u00e1bamos en el movimiento, incluso el centro del movimiento hoy est\u00e1 secundado por los muchos males de la realidad que intenta derrocar\u2500 y una esperanza queda de que una voz se alzase atac\u00e1ndolo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Aun as\u00ed, es muy interesante que las acusaciones de las mujeres acerca del sexo lleguen en un momento cuando el movimiento est\u00e1 en deca\u00edda, porque pienso que el movimiento en su apogeo encarnaba incluso m\u00e1s im\u00e1genes de abundancia sexual.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u201cCuanto mayor sea tu labor de amor, m\u00e1s arrollador ser\u00e1 tu deseo para la revoluci\u00f3n. Cuanto m\u00e1s te reveles, m\u00e1s arrollador ser\u00e1 tu deseo de tomar parte en una labor de amor\u201d. Este grafiti, escrito en un muro de la Sorbona durante la Revoluci\u00f3n de Mayo en Francia, es una expresi\u00f3n extremadamente concreta de esto. En tales momentos, la sexualidad de una persona se vincula a toda la humanidad. Una relaci\u00f3n sexual con otro provoca una conexi\u00f3n con toda la humanidad: abrazando a una persona, eres capaz de abrazar a toda la humanidad. Incluso si no obtuve un goce perfecto, incluso si mi sensaci\u00f3n estuvo algo distorsionada, experiment\u00e9 algo parecido a eso. No puedo creer que ese tipo de cosas no tuvieran lugar detr\u00e1s de las barricadas en 1968 y 1969. Pregunt\u00e9 con descaro acerca de eso cuando us\u00e9 las palabras \u201csexo rudo\u201d. \u00bfEs el sexo realmente una cuesti\u00f3n individual? El acto concreto de las relaciones sexuales definitivamente tiene lugar entre dos individuos pero creo que a trav\u00e9s de la uni\u00f3n con otro individuo uno est\u00e1 intentando una uni\u00f3n con toda la humanidad y toda la naturaleza. Cuando uno cae presa del delirio de la esencia de la exclusividad del sexo \u2500porque en el momento de su uni\u00f3n los individuos son exclusionistas\u2500, uno se convierte en un eterno prisionero de la estructura social detr\u00e1s de una idea errada.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Por casi cada momento de nuestras vidas diarias, somos ese tipo de pat\u00e9ticos prisioneros. Instintivamente, no obstante, la gente trata de escapar de las trabas de tal delirio. Anticip\u00e1ndose a eso, la sociedad crea rutas de escape puramente t\u00e9cnicas, tales como intercambiar socios y sexo fuera del matrimonio. En la medida en que estas rutas de escape no aspiran a abrirse paso a trav\u00e9s del mito de la exclusividad y posesividad sexual, sin embargo, no tienen poder esencial.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Echando la vista atr\u00e1s, me pregunto si los ininterrumpidos relatos de historias sucias de mi grupo, nuestro dormir juntos como un grupo, y nuestras visitas al distrito rojo no eran una expresi\u00f3n distorsionada del deseo de la uni\u00f3n a trav\u00e9s del sexo. La costumbre del sexo grupal que casi ciertamente existi\u00f3 en las granjas de los pueblos de Jap\u00f3n previos al periodo Meiji y la costumbre okinawense de \u201cjugar en los campos\u201d de los hombres y mujeres j\u00f3venes deb\u00edan haber sido formas menos distorsionadas de v\u00e1lvulas de seguridad, ofreciendo liberaci\u00f3n de las trabas frustrantes del concepto de la exclusividad sexual.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Hoy, tambi\u00e9n, muchos tipos de comunidades son instintivamente creadas por gente joven que presienten la falsedad del concepto de sexo impuesto socialmente en ellos. \u00bfQu\u00e9 tipos de relaciones sexuales ser\u00e1n forjadas en estas comunidades? Cuando uno se distancia a s\u00ed mismo del arribismo sexual y de la posesividad mutua, las cosas pueden empezar de nuevo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u00bfPodr\u00eda ser posible, aun as\u00ed, crear una comunidad sexual donde toda la humanidad fuese una? Siempre es f\u00e1cil empezar algo, pero es dif\u00edcil hacer que un momento especial dure. Incluso si extiendes el tiempo por medio de las drogas, \u00bfqui\u00e9n puede garantizar que la monopolizaci\u00f3n de la mujer por el hombre o del hombre por la mujer no ocurrir\u00e1? Si es as\u00ed, \u00bftenemos alguna oportunidad salvo estar perpetuamente renovando nuestras comunidades sexuales? El pa\u00eds en el que vivimos ahora no es ni siquiera una rep\u00fablica.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Tokyo-senso-sengo-hiwa-Nagisa-Oshima-1.png\" alt=\"T\u00f4ky\u00f4 sens\u00f4 sengo hiwa Nagisa \u00d4shima 1\" width=\"1440\" height=\"1080\" class=\"aligncenter size-full wp-image-5845\" srcset=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Tokyo-senso-sengo-hiwa-Nagisa-Oshima-1.png 1440w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Tokyo-senso-sengo-hiwa-Nagisa-Oshima-1-300x225.png 300w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Tokyo-senso-sengo-hiwa-Nagisa-Oshima-1-1024x768.png 1024w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Tokyo-senso-sengo-hiwa-Nagisa-Oshima-1-768x576.png 768w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Tokyo-senso-sengo-hiwa-Nagisa-Oshima-1-840x630.png 840w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Tokyo-senso-sengo-hiwa-Nagisa-Oshima-1-440x330.png 440w\" sizes=\"(max-width: 1440px) 100vw, 1440px\" \/><\/p>\n<figure id=\"attachment_5846\" aria-describedby=\"caption-attachment-5846\" style=\"width: 1440px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Tokyo-senso-sengo-hiwa-Nagisa-Oshima-2.png\" alt=\"T\u00f4ky\u00f4 sens\u00f4 sengo hiwa Nagisa \u00d4shima 2\" width=\"1440\" height=\"1080\" class=\"size-full wp-image-5846\" srcset=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Tokyo-senso-sengo-hiwa-Nagisa-Oshima-2.png 1440w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Tokyo-senso-sengo-hiwa-Nagisa-Oshima-2-300x225.png 300w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Tokyo-senso-sengo-hiwa-Nagisa-Oshima-2-1024x768.png 1024w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Tokyo-senso-sengo-hiwa-Nagisa-Oshima-2-768x576.png 768w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Tokyo-senso-sengo-hiwa-Nagisa-Oshima-2-840x630.png 840w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Tokyo-senso-sengo-hiwa-Nagisa-Oshima-2-440x330.png 440w\" sizes=\"(max-width: 1440px) 100vw, 1440px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-5846\" class=\"wp-caption-text\"><em>The Man Who Left His Will on Film<\/em> [<em>T\u00f4ky\u00f4 sens\u00f4 sengo hiwa<\/em>] (Nagisa \u00d4shima, 1970)<\/figcaption><\/figure>\n<p align=\"justify\"><strong>[1]<\/strong> Nombre dado a las madres japonesas que se involucraban ellas mismas en las preparaciones de los ex\u00e1menes de ingreso a escuelas hasta el punto de la obsesi\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>[2]<\/strong> Localizaci\u00f3n del m\u00e1s famoso de los centros de prostituci\u00f3n en Jap\u00f3n, regulados por el gobierno desde los a\u00f1os tempranos del periodo Edo (1600-1868) hasta la mitad del siglo XX.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cSEXUAL POVERTY\u201d (Nagisa \u00d4shima, 1971) en Cinema, Censorship, and the State: The Writings of Nagisa \u00d4shima, The MIT Press, 1992; p\u00e1gs. 240 &#8211; 248. Editado por Annette Michelson. Traductora: Dawn Lawson. Originalmente en: Perspectives (octubre<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[367,23],"tags":[94,78,857],"class_list":["post-5839","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-revista","category-traducciones","tag-94","tag-japon","tag-nagisa-oshima"],"post_mailing_queue_ids":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5839"}],"collection":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5839"}],"version-history":[{"count":20,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5839\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5863,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5839\/revisions\/5863"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5839"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5839"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5839"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}