{"id":6450,"date":"2024-06-20T09:00:08","date_gmt":"2024-06-20T09:00:08","guid":{"rendered":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/?p=6450"},"modified":"2024-06-21T05:55:26","modified_gmt":"2024-06-21T05:55:26","slug":"poco-se-habla-de-filippo-brunelleschi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/?p=6450","title":{"rendered":"POCO SE HABLA DE FILIPPO BRUNELLESCHI"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>L&#8217;et\u00e0 di Cosimo de Medici<\/em> (Roberto Rossellini, 1973)<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Acostumbra la naturaleza, cuando crea a una persona muy excelente en alguna profesi\u00f3n, no producirla sola sino hacer en el mismo momento y en un lugar cercano, a otra rival de aquella, para que puedan ayudarse mediante sus respectivos talentos y su emulaci\u00f3n. Y esto, aparte de constituir singular asistencia para los que compiten de tal manera, inflama los \u00e1nimos de los que vienen despu\u00e9s de esa \u00e9poca y los impulsa a esforzarse con todo empe\u00f1o e industria para alcanzar la misma distinci\u00f3n y reputaci\u00f3n gloriosa que oyen alabar altamente, todos los d\u00edas, en sus predecesores.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>La vida de los m\u00e1s destacados arquitectos, pintores y escultores italianos, desde Cimabue hasta nuestros d\u00edas <\/em>[entrada sobre <em>Masaccio, pintor de San Giovanni di Valdarno<\/em>], Giorgio Vasari (1550 &#8211; 1568)<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Leta-di-Cosimo-de-Medici-Roberto-Rossellini-1973-1.png\" alt=\"L&#039;et\u00e0 di Cosimo de Medici (Roberto Rossellini, 1973)-1\" width=\"716\" height=\"528\" class=\"aligncenter size-full wp-image-6456\" srcset=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Leta-di-Cosimo-de-Medici-Roberto-Rossellini-1973-1.png 716w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Leta-di-Cosimo-de-Medici-Roberto-Rossellini-1973-1-300x221.png 300w\" sizes=\"(max-width: 716px) 100vw, 716px\" \/><\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfSab\u00eda usted\u2026? Hace poco estuve en Florencia. Para m\u00ed, la preparaci\u00f3n de cara a un viaje resulta completamente indispensable, un asunto esencial. Espiritualmente hablando, digo. Y en el caso concreto de un viaje a Florencia, ninguna experiencia inici\u00e1tica mejor que la serie <em>L&#8217;et\u00e0 di Cosimo de Medici<\/em> de Roberto Rossellini, dividida en tres cap\u00edtulos, emitida entre el 26 de diciembre de 1972 y el 9 de enero de 1973 en la <em>Radiotelevisione Italiana<\/em>.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Viendo comenzar y acabar las pel\u00edculas no dejamos de evocar en nosotros la sensaci\u00f3n del viaje interrumpido. \u00bfQui\u00e9n no tuvo alguna vez el deseo de quedarse a vivir para siempre en una pel\u00edcula, de que ojal\u00e1 nunca acabara este viaje, para caer inmediatamente luego en la cuenta de la necedad infantil de semejante deseo, de que si este filme, este viaje, no finiquitaran jam\u00e1s ser\u00eda imposible recomenzar ninguna otra experiencia, ojal\u00e1 distinta e in\u00e9dita? Gracias a esta pugna de emociones contrarias quiz\u00e1 logremos entrever que una vida rica, dichosa, pasa por aprender algo nuevo cada d\u00eda, sin abonarnos a la estasis; demarcamos los hitos que vamos conquistando, un punto y aparte necesario, en pos de la siguiente frase. Viajar con el prop\u00f3sito de volver, leer con vistas a escribir, ahora cambiados, hacia la aurora que acuarela un horizonte futuro. Nos preparamos sin acaudalar certezas sobre lo que encontraremos, raz\u00f3n de m\u00e1s para permanecer abierto (me gustar\u00eda suponer que asimismo entend\u00eda Rossellini su misi\u00f3n para con el cine). Ya en mi segundo d\u00eda en la ciudad de la flor de lis, visito el <em>Palazzo Vecchio<\/em> y siento una profund\u00edsima tristeza por los adolescentes a quienes su profesor pasea arreando como ganado, sin dirigirles ni explicarles palabra, ellos tontean por las salas, siento que la visita les aprovechar\u00e1 entre poco y nada, mientras, yo y mi compa\u00f1era, rememorando <em>L&#8217;et\u00e0 di Cosimo de Medici<\/em>, agradeciendo al cineasta su proped\u00e9utica exposici\u00f3n ordenada de tan seren\u00edsimos linajes, aprovechamos en descifrar durante horas las pinturas que llevan siglos ornando los artesonados del techo: en escenas sucesivas, ilustran los momentos privilegiados de la vida de Cosme el Viejo que \u00e9l mismo elegir\u00eda para glorificar sus dones, gestas y consecuciones. Los museos est\u00e1n careros en Europa como para pase\u00e1rselos al tunt\u00fan. Se\u00f1or docente, ense\u00f1en a los alumnos a aprovechar la entrada, por ah\u00ed deber\u00eda empezarse si queremos adoctrinar algunas nociones b\u00e1sicas de econom\u00eda dom\u00e9stica en la escuela. Y de paso, de econom\u00eda no tan dom\u00e9stica, pues mucho podr\u00edamos aprender de los M\u00e9dici como emprendedores y mecenas <em>lato sensu<\/em> de invaluables riquezas, conocimientos t\u00e9cnicos, cient\u00edficos, que vienen siendo, y seguir\u00e1n, provechosos durante milenios. Muy poco, y muy mal, se habla de econom\u00eda en las escuelas.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Poco se habla tambi\u00e9n de este Rossellini televisivo tard\u00edo, donde la madurez intelectual del cineasta alcanza su esplendor en lo que ata\u00f1e al refinamiento comunicativo de las formas, un puente salvado sobre el presente hacia aquellos periodos con su particular colecci\u00f3n de genios que hicieron avanzar la historia de la civilizaci\u00f3n humana: en el caso que nos ocupa, se inicia el 21 de febrero de 1429 con el funeral de Giovanni di Bicci, progenitor de Cosimo, a quien legar\u00e1 una enorme fortuna, acabando con la ancianidad de Leon Battista Alberti reminisciendo en las evocadoras ruinas del <em>Forum Magnum <\/em>la consciente grandeza de su \u00e9poca. Entre uno y otro punto temporal, varias distorsiones que Rossellini, junto a sus fieles guionistas y asesores, Marcella Mariani y Luciano Scaffa, introducir\u00e1n sin re\u00f1ir con una idea profunda y meditada de fidelidad hist\u00f3rica.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Por su parte, Rossellini cree que se habla poco de los M\u00e9dicis, de Giorgio Vasari, de Leon Battista Alberti, de Masolino, de Masaccio. Es un hecho obvio, opina Rossellini, que si olvid\u00e1ramos las sencillas directrices que nos leg\u00f3 Filippo Brunelleschi para realizar una perspectiva c\u00f3nica la humanidad retroceder\u00eda, por lo menos, dos mil a\u00f1os de golpe. \u00bfC\u00f3mo explicar que el g\u00e9nero humano, habiendo levantado los m\u00e1s sublimes templos de la Antig\u00fcedad \u2500el Pante\u00f3n de Agripa, la magnificencia de las catedrales g\u00f3ticas\u2500, habiendo esculpido decenas de miles de esculturas con precisi\u00f3n fin\u00edsima \u2500Laocoonte y sus hijos\u2500, no supiera proyectar a conciencia, con coherencia, en una superficie de dos dimensiones los vol\u00famenes, puntos de fuga, perpendiculares, de espacios y cuerpos tridimensionales? \u00bfPodr\u00eda acaso este <em>truco<\/em> que ingeni\u00f3 Brunelleschi no haberse \u201cdescubierto\u201d nunca y seguir\u00edamos todav\u00eda en la Edad Media? Quiz\u00e1 ocurre que somos desagradecidos y olvidamos con premura. \u00abEn efecto, la condici\u00f3n de la mente humana es de tal modo, que si no es continuamente estimulada por las referencias que a ella llegan desde el exterior todos los recuerdos se desvanecen con facilidad\u00bb, escrib\u00eda Galileo Galilei en la introducci\u00f3n a su <em>Mensajero sideral <\/em>(1610) \u2500en dedicatoria al seren\u00edsimo Cosme II de M\u00e9dici\u2500, justificando \u00ablas efigies esculpidas en m\u00e1rmol o fundidas en bronce\u00bb de nuestros egregios antepasados, que lograron crear, y transmitirnos, los m\u00e1s diversos conocimientos esenciales formateadores de nuevas herramientas para la especie.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Durante el conjunto de los tres cap\u00edtulos \u2500<em>El exilio de Cosme<\/em>, <em>El poder de Cosme<\/em> y <em>Leon Battista Alberti, el Humanismo<\/em>\u2500, Rossellini nos conduce con la deferencia que merece la vuelta pr\u00f3diga de un comerciante que ha pasado demasiado tiempo haciendo negocios fuera de su propia ciudad, y cuando vuelve, la encuentra gozosamente cambiada. La c\u00fapula octogonal dise\u00f1ada por Brunelleschi para cerrar Santa Mar\u00eda del Fiore avanza a buen ritmo, las calles pertenecen al comercio, los gremios, y a pesar de los dogmas cat\u00f3licos sobre la usura, los prestamistas ser\u00e1n tolerados al cambio de una peque\u00f1a multa. No obstante la fragmentaci\u00f3n pol\u00edtica de la pen\u00ednsula it\u00e1lica, la \u00e9poca le pertenece al mar Mediterr\u00e1neo, a las ciudades de Pisa, Mil\u00e1n, Venecia; como se enuncia de viva voz en la pel\u00edcula, a principios del siglo XIV la ciudad de Londres en comparaci\u00f3n a Florencia era poco m\u00e1s que una pocilga. Hierven unas cadencias muy particulares, muy coordinadas, en esta ciudad, manejada por unas clases altas dominadas por el acometimiento empresarial, los concursos p\u00fablicos, el c\u00e1lculo, el mecenazgo, el estudio, la escucha. Qu\u00e9 importante el papel de la escucha en este \u00faltimo Rossellini televisivo. Volveremos a ella. Tan importante como el uso del <em>zoom<\/em>, una utilizaci\u00f3n particular del recurso que no suele asociarse al cineasta por haberse preferido la historiograf\u00eda caprichosa hacia el cuerpo de sus pel\u00edculas para el formato cine, cuando fue \u00e9l como inventor (modificando el <em>pancinor<\/em> de Roger Cuvillier) uno de sus agitadores t\u00e9cnicos. La continuidad espaciotemporal que dibuja el uso del <em>zoom<\/em> en <em>L&#8217;et\u00e0 di Cosimo de Medici<\/em>, en planificaci\u00f3n de elaboradas escenas basadas en aproximarse y retractilar, concuerda con la acumulaci\u00f3n de capas hist\u00f3ricas que como espectadores vamos atravesando, similares a la alucinaci\u00f3n de profundidad, movimiento, en juegos de l\u00e1minas y espejos, que producir\u00eda una caja cat\u00f3ptrica, o como observando en regal\u00eda los quehaceres de los hombres por medio de un catalejo desde el <em>campanile<\/em> m\u00e1s sobresaliente de la villa, sorprendidos por la eficacia del invento, sus capacidades, en \u00faltima instancia un instrumento artesanal \u2500como la pascalina\u2500, pero una maravilla cuando lo acoplamos al intelecto y curiosidad humanas, a las facultades de Galileo, por ejemplo. \u00bfY qu\u00e9 descubriremos si lo enfocamos a la Luna?<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Mi principal hip\u00f3tesis es que se trata del cine, el que fuera el \u00faltimo gran medio de expresi\u00f3n que el ser humano ha tenido a bien inventar y regalarse, como el arte sin duda m\u00e1s adecuado para transmitirnos pasado e historia, de un modo v\u00edvido, aprehensible, pues es aqu\u00ed cuando uno mismo percibe con los ojos a los grandes hombres de carne y hueso, apresur\u00e1ndose lentamente \u2500<em>festina lente<\/em>, seg\u00fan el lema de la casa M\u00e9dici\u2500, a cumplir sus designios autoportantes como benefactores de la raza, lo que desgalvaniza y devuelve al instante presente los monumentos, la letra inscripta en piedra a su condici\u00f3n vern\u00e1cula, haciendo descender del pedestal el cenotafio del sabio sin restarle un \u00e1pice de su condici\u00f3n venerable, como cuerpo casual, cercano, en el cual mediante el trabajo continuado ferment\u00f3 una inspiraci\u00f3n divina. Rossellini, al igual que los grandes cronistas que sin prejuicios, ni miedos, han elegido enfrentarse a la <em>historia in nuce<\/em>, advierte que el devenir cultural no es teleol\u00f3gico, sino sinuoso y extra\u00f1o a cualquier concepci\u00f3n lineal, y que el hecho de que solo una peque\u00f1a fracci\u00f3n de las grandes masas humanas est\u00e9 capacitada para hacer frente a las poderosas ficciones de su tiempo y a las amenazas que irradian de ellas es m\u00e1s una prueba de la libertad que una refutaci\u00f3n del determinismo; ser\u00e1 siempre con su suplemento insobornable de libertad, precisamente, con lo que el espectador otorga un <em>estilo <\/em>nuevo a lo determinado y necesario. \u00abEsto es lo que establece una diferencia entre que los hombres y los pueblos den satisfacci\u00f3n a su tiempo o perezcan a causa de \u00e9l\u00bb (Ernst J\u00fcnger). Tan est\u00fapido ser\u00eda comprender el paso de la Antig\u00fcedad al Medievo como una <em>ca\u00edda<\/em> en corte, obliterando la profund\u00edsima complejidad de sus transiciones, o entender el <em>renacimiento<\/em> art\u00edstico compendiado por Vasari, el <em>humanismo<\/em> antropol\u00f3gico de Pico della Mirandola, como una mera recuperaci\u00f3n de los laureles del pasado cl\u00e1sico. En el momento de acu\u00f1arse para s\u00ed y a su \u00e9poca los t\u00e9rminos de <em>renacimiento<\/em> y <em>humanismo<\/em> conceb\u00edanse los propios florentinos como sus m\u00e1s orgullosos superadores, capaces de medirse con la Antig\u00fcedad, de ponerla como testiga ante sus logros\u00a0 \u2500la descripci\u00f3n de Giotto por parte de Vasari como el primer artista que, extrayendo de la naturaleza sus leyes de una forma cuasi emp\u00edrica, super\u00f3 con la intuici\u00f3n de sus perspectivas la platitud de la torpe <em>maniera<\/em> bizantina.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Para aprender, nos conmina Rossellini, es condici\u00f3n el escuchar atentamente hasta el final, solo despu\u00e9s podremos formarnos con legitimidad un juicio y afirmar la nuestra. Una tesis presente en todos sus filmes para televisi\u00f3n, tambi\u00e9n aqu\u00ed, donde estos personajes florentinos parecen caminar, vivir, con el centro de gravedad en las orejas. Es una ilusi\u00f3n \u00f3ptica demasiado extendida que la comunicaci\u00f3n humana se fundamentar\u00eda en el intercambio dial\u00f3gico de pensamientos, nociones, ideas, \u00abuna conversaci\u00f3n democr\u00e1tica occidental entre amigos jam\u00e1s ha producido concepto alguno\u00bb (Guattari, Deleuze), cuando lo que en realidad acontece y funciona como maquinaci\u00f3n fundadora de conceptos es el puro mon\u00f3logo, enfrentado ardorosamente a lo escuchado con atenci\u00f3n mostr\u00e1ndose en fundamental desacuerdo seg\u00fan principios intempestivos, nunca antes expuestos ni vislumbrados<b> [1]<\/b>. Asistimos con fruici\u00f3n intelectual a enunciaciones diccionarias que van hilvan\u00e1ndose, iluminando los discursos, dando forma a una etapa vital\u00edsima, all\u00e1 donde se produjo una revoluci\u00f3n copernicana \u2500el inicio de <em>Cartesius<\/em> (1974)\u2500, y no es de extra\u00f1ar que todo lo encontremos relevante, cargado de sentido, porque aunque a primera vista pudiera parecerlo, la v\u00eda rosselliniana no transige en el expolio caracter\u00edstico de esa econom\u00eda cinematogr\u00e1fica que obligar\u00eda a eliminar los intersticios, centr\u00e1ndonos en <em>lo significativo<\/em>, por el contrario, aqu\u00ed la relaci\u00f3n es harto m\u00e1s compleja, similar a la labor desimplificadora pero abarcable que exigir\u00eda un compendio de referencia en las universidades que todav\u00eda esperamos est\u00e9n por venir.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Seremos testigos de c\u00f3mo Masaccio y Masolino decoran la Capilla Brancacci con la ligera reticencia de estar asistiendo a una simplificaci\u00f3n clarividente del espacio, los frescos no est\u00e1n donde corresponden \u2500con mis propios ojos los constat\u00e9, veinte minutos hasta que nos echaron\u2500, pero tambi\u00e9n Florencia en la distancia la vemos representada como sacada de un cuadro que ensayase los inicios del gusto renacentista por el panorama de ciudad, sirvi\u00e9ndose de unos efectos especiales de una sensibilidad atemporal en conjunto que hacen en comparaci\u00f3n parecer los de <em>L&#8217;Anglaise et le duc<\/em> (2001) de \u00c9ric Rohmer como excesivamente torturados y manieristas. En una sola escena, Brunelleschi explica a Leon Battista Alberti su proyecto para la linterna que coronar\u00e1 la C\u00fapula de Santa Mar\u00eda del Fiore, luego le mostrar\u00e1 el perspect\u00f3grafo \u2500incorrectamente utilizado\u2500 y finalmente un ejemplar de reloj pionero por incorporar un novedoso dispositivo de caracol. Resulta harto de seguidillo que asistamos a Pascal present\u00e1ndole a un amigo su soluci\u00f3n al problema del c\u00e1lculo de la cicloide y en pocos segundos hacia la nueva idea que acabar\u00e1 materializ\u00e1ndose en la primera empresa de transporte p\u00fablico en carruaje.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Leta-di-Cosimo-de-Medici-Roberto-Rossellini-1973-2.png\" alt=\"L&#039;et\u00e0 di Cosimo de Medici (Roberto Rossellini, 1973)-2\" width=\"716\" height=\"528\" class=\"aligncenter size-full wp-image-6457\" srcset=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Leta-di-Cosimo-de-Medici-Roberto-Rossellini-1973-2.png 716w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Leta-di-Cosimo-de-Medici-Roberto-Rossellini-1973-2-300x221.png 300w\" sizes=\"(max-width: 716px) 100vw, 716px\" \/><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Leta-di-Cosimo-de-Medici-Roberto-Rossellini-1973-3.png\" alt=\"L&#039;et\u00e0 di Cosimo de Medici (Roberto Rossellini, 1973)-3\" width=\"716\" height=\"528\" class=\"aligncenter size-full wp-image-6458\" srcset=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Leta-di-Cosimo-de-Medici-Roberto-Rossellini-1973-3.png 716w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Leta-di-Cosimo-de-Medici-Roberto-Rossellini-1973-3-300x221.png 300w\" sizes=\"(max-width: 716px) 100vw, 716px\" \/><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Leta-di-Cosimo-de-Medici-Roberto-Rossellini-1973-4.png\" alt=\"L&#039;et\u00e0 di Cosimo de Medici (Roberto Rossellini, 1973)-4\" width=\"716\" height=\"528\" class=\"aligncenter size-full wp-image-6459\" srcset=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Leta-di-Cosimo-de-Medici-Roberto-Rossellini-1973-4.png 716w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Leta-di-Cosimo-de-Medici-Roberto-Rossellini-1973-4-300x221.png 300w\" sizes=\"(max-width: 716px) 100vw, 716px\" \/><\/p>\n<p align=\"justify\">Como se ha dicho, estas distorsiones obedecen, en primer lugar, al programa rosselliniano de compendiar, amalgamando, la profusi\u00f3n de creatividades y fuerzas que pugnan un mismo tiempo y que sobrepasan por mucho la corta vida de un hombre. Se comprende as\u00ed que pueda aparecer Niccol\u00f2 Polo en el filme, padre de Marco Polo, por la influencia para la imaginaci\u00f3n comercial, descubridora, que supusieron los relatos de sus fant\u00e1sticos viajes, en <em>verisima<\/em> fidelidad hist\u00f3rica, aunque Niccol\u00f2 debiera encontrarse muerto desde hace un siglo circa 1300, tambi\u00e9n se incluye una especie de predicador Savonarola a se\u00f1al de las fuerzas religiosas futuras que acabar\u00e1n conjur\u00e1ndose contra la descendencia M\u00e9dici. Una aut\u00e9ntica fidelidad hist\u00f3rica concibe los hechos como sucesos de largo alcance, albores \u00edgneos, entramados expansivos, en contraposici\u00f3n a la fr\u00eda y aislada fidedignidad del dato. Arremolinadas las eras, se sucede el v\u00e9rtigo. El espectador puede llegar a sentir una verdadera inquietud, por la insignificancia de una vida humana, por lo poco que \u00e9l aprovecha el tiempo. Tampoco ayuda la predilecci\u00f3n que tiene Rossellini por demostrarnos a los m\u00e1s poderosos reyes, brillantes cient\u00edficos, agudos fil\u00f3sofos, encamados sin querer salir de la cama, Cristo en la cama, S\u00f3crates en la cama, Ren\u00e9 Descartes en la cama, Blaise Pascal en la cama, el padre \u00c9tienne Pascal en la cama y su criado que duerme en un coj\u00edn en el suelo como un perro, Luis XIV con su gran comitiva palaciega que viene a darle los buenos d\u00edas antes de que salga de la cama, la cama, la cama, con una obsesividad, y una frecuencia, desacostumbradas para cualquier espectador (no as\u00ed para el pedestre ser humano), s\u00ed, esa angustia, el espanto de la cama para la eternidad, la inquietud de estos personajes como rebeli\u00f3n intelectual contra la certeza de nuestra futura propia muerte en la cama, por favor, si pudiera ser en la cama, no ayuda, tampoco, otra macabra predilecci\u00f3n rosselliniana que consiste en exponernos, en cada recreaci\u00f3n hist\u00f3rica, a c\u00f3mo de lento acontecen los avances de la medicina y en c\u00f3mo su aplicaci\u00f3n estar\u00e1 siempre atravesada por las supersticiones e ilusiones particulares de su tiempo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Terminando el ciclo, se nos vienen a la cabeza algunas objeciones. La primera es elemental y se relaciona con la predominante heterosexualidad del cine de Rossellini, lo que impidiole concebir una biograf\u00eda televisiva con protagonismo de mujer. La segunda enlaza con la romantizaci\u00f3n pulcra de la ciudad mediante la cual se busca prendar, resarcir constantemente, la inteligencia ordinal del espectador: solo en una escena, comprometida por argumentos que versan sobre la necesidad de restaurar la paz, se nos sugiere la contracara vengativa y \u00e1vida de Cosme, quien, desoyendo a su arzobispo, elegir\u00e1 no interceder ante la posible ejecuci\u00f3n de cuatro cabecillas rebeldes que conspiraran por exiliar a su familia. Guarecidos en Florencia, nos encontramos lejanos, a salvo, de las cruentas campa\u00f1as militares, fratricidas, impulsadas contra ciudades vecinas con el \u00fanico objetivo de incrementar las opciones de negocio, poder, conquista. De los inventos, se omite indagar demasiado en sus aplicaciones b\u00e9licas, aterradoras. La tercera objeci\u00f3n se ramifica, tiene que ver con el enfoque hacia el pasado que elige inquebrantablemente el cineasta, uno que preeminencia la biograf\u00eda de los grandes hombres, diferenciales, exclusivos, cuya grandeza, cuya diferencia, excluyen la microhistoria, es m\u00e1s, incluso cuando no aparecen, no dejar\u00e1n de serv\u00edrsenos peque\u00f1os detalles que hacen cambiar de \u00f3rbita la Historia Monumental para que esta acabe girando en torno a aquellos. Como guionistas, Marcella Mariani, Luciano Scaffa y Roberto Rossellini dotan la escritura de un anclaje hist\u00f3rico fort\u00edsimo, pincelando recorridos de escenas donde s\u00ed vemos intervenir sucintamente a criados comentando en voz baja la \u00faltima noticia, sirvientes vaciando el orinal, monjas dudando si representar a Jes\u00fas a escala humana podr\u00eda suponer un acto imp\u00edo, s\u00ed, hace acto de presencia la leva campesina acaudillada por el se\u00f1or, y la masa populacha enfebrecida, pero lo hace como propicio fondo de paisaje, no acaba de interesarle a Rossellini lo que nos pudieran <em>decir<\/em> uno a uno. Se podr\u00eda objetar a la objeci\u00f3n que el italiano ya nos leg\u00f3, con varias de sus mejores pel\u00edculas para el cine, suficientes lecciones de microhistoria, y la objeci\u00f3n tendr\u00eda plena validez, sin embargo, esa objeci\u00f3n no obstar\u00e1 que el proyecto televisivo de Rossellini sobre algunos grandes reformadores se fundamente sin excepci\u00f3n sobre un molde formal, por lo tanto espiritual, muy similar, reiterativo.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La casu\u00edstica de este molde como proyecto educativo televisivo en concreto hace que <em>Il messia<\/em> (1975), su \u00faltimo filme en estos t\u00e9rminos, se trate de una aportaci\u00f3n inofensiva, complaciente con los valores propios del director, acabando por sorprender a nadie. El punto de vista de un Jes\u00fas redistributivo, amigo de los pobres, milagrero en cuanto al planteamiento revolucionario de un nuevo concepto social, en realidad, ya lo conoc\u00edamos en Rossellini por medio de sus filmes cinematogr\u00e1ficos, torn\u00e1ndose prescindible esta vieja lectura del a\u00f1o cero. En el resto de producciones televisivas, el cineasta y su equipo ve\u00edanse obligados a reconstruir, seleccionar, contextualizar, recortar meticulosos las altas vidas de altos hombres con alta obra, catalizando una ingente bibliograf\u00eda gloriosa, en cambio en <em>Il messia<\/em> parece demasiado claro adivinar qu\u00e9 episodios m\u00edticos elegir\u00eda Rossellini para explicarnos lo que a \u00e9l le interesa de la vida de nuestro Se\u00f1or, con el trabajo ya hecho, qued\u00e1ndonos aqu\u00ed en refutar la objeci\u00f3n y no expandiendo en concreto las virtudes que comparte <em>Il messia<\/em> con el resto de pel\u00edculas del molde. Se le hace a uno extra\u00f1o, porque si se visiona el ciclo muy seguido, el molde de las <em>biograf\u00edas<\/em> resulta en un <em>continuum<\/em> tan congruente que el espectador casi podr\u00e1 creer estar viendo los fragmentos de una <em>sola y misma pel\u00edcula<\/em>, con min\u00fasculas concesiones formales a la \u00e9poca o el personaje por all\u00ed y por all\u00e1, como montando en una m\u00e1quina del tiempo, no perfeccionada todav\u00eda, que salta bruscamente, no obstante con intenci\u00f3n y coordenadas, entre los p\u00e1rrafos adyacentes de una misma enciclopedia. Si llegamos hasta <em>Anno uno<\/em>, ambientada entre 1944 y la d\u00e9cada siguiente, el mismo molde austero, que tan justamente rimaba con \u00e9pocas menos tecnificadas, al estarnos cercano nos chirr\u00eda y se muestra poco d\u00factil. En <em>Blaise Pascal<\/em> coinciden una entrevista con Descartes \u2500de quien todav\u00eda no hab\u00eda hecho pel\u00edcula, ser\u00e1 dos a\u00f1os despu\u00e9s\u2500, menciones a los incidentes de la Fronda y el gran papel jugado por Luis XIV, el jansenismo de Pascal, o sea San Agust\u00edn de Hipona, el socratismo en di\u00e1logo, el sentido de la Fe que revel\u00f3 Jesucristo, etc. Quiz\u00e1 hubiera sido m\u00e1s consecuente y econ\u00f3mico para el proyecto televisivo rosselliniano amalgamar <em>La prise de pouvoir par Louis XIV<\/em>, <em>Blaise Pascal<\/em> y <em>Descartes<\/em> en un solo compendio, como se hizo con <em>L&#8217;et\u00e0 di Cosimo de Medici<\/em>, vista su fijaci\u00f3n por Francia en la \u00e9poca de las primeras intuiciones ilustradas en el seno de un r\u00e9gimen que se perfecciona espectacularmente del autoritarismo al absolutismo, en met\u00e1foras de concomitancia con algunas fuerzas que el particular humanismo de Rossellini identificaba pugnando asimismo en <em>su presente<\/em>.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Quiz\u00e1 la naturaleza declaradamente serial, empero unitaria, de <em>L&#8217;et\u00e0 di Cosimo de Medici<\/em> nos deja imaginar c\u00f3mo podr\u00eda ser realmente un proyecto educativo global para la televisi\u00f3n, una <em>serie<\/em> que explicara las \u00e9pocas a la \u00e9poca, porque el cineasta ambicionaba para la televisi\u00f3n un papel epocal, que sobrepasase en complejidad e intrincamiento a lo que pudiera calificarse como lo que mayormente hizo, una <em>serie de biograf\u00edas<\/em>. Estas biograf\u00edas debieran ser probablemente, en un mundo ideal televisivo, una parte escindida de un gran proyecto general, un complemento necesario y delicioso, en posibilidades infinito. Ahora bien, me ser\u00eda imposible imaginar el proyecto general ensalzado en <em>L&#8217;et\u00e0 di Cosimo de Medici<\/em> sin imaginar tambi\u00e9n estas muestras simples, centradas en el sujeto, imposible renunciar a esta genuina <em>serie de biograf\u00edas<\/em> que lleva la caracterizaci\u00f3n filos\u00f3fica hasta el l\u00edmite del terror metaf\u00edsico, dulce y total, del individuo, no solo de la \u00e9poca \u2500el final de <em>Cartesius<\/em>, con la duda imponi\u00e9ndose sobre la certeza\u2500; imposible olvidar las \u00faltimas respiraciones extradieg\u00e9ticas de Pascal mientras recibe unos dubitativos sacramentos \u2500ni remotamente se intentar\u00e1 una escena con un recorrido de tensi\u00f3n comparable en la serie de los M\u00e9dici.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Para Rossellini, seg\u00fan explicaba su hijo Renzo, los m\u00e1s funestos males que achaca la humanidad \u2500obviando las enfermedades, pandemias, dif\u00edciles de combatir con las armas de la cultura y causantes por su naturaleza misma del exterminio de millones de personas\u2500 eran b\u00e1sicamente el hambre y la pobreza, en \u00faltima instancia, ambas subsidiarias del mal mayor significado por la ignorancia, creyendo Rossellini que liber\u00e1ndose el hombre de su ineducaci\u00f3n natural podr\u00eda liberarse tambi\u00e9n de todos los dem\u00e1s males. Una estimada educadora, quien tengo el gusto de contar me introdujo a fondo en Rossellini, nos explic\u00f3 que a la semana siguiente de emitirse por televisi\u00f3n el filme sobre Pascal las bibliotecas declararon agotados en pr\u00e9stamo los <em>Pens\u00e9es<\/em>. Quien quiera que lo crea quien no pues que lo guarde de leyenda. Otro profesor, siendo yo menor de edad, no estando preparado, me introducir\u00eda antes con <em>Socrate<\/em> (1971) en una proyecci\u00f3n en clase, anim\u00e1ndonos a sospechar con los ojos la Grecia cl\u00e1sica. Una cadena cultural que recuerdo, agradezco y retomo. Se podr\u00eda decir que Rossellini lleg\u00f3 hasta mis aulas. Era tal el nivel de ambici\u00f3n del italiano que rodar\u00eda <em>L&#8217;et\u00e0 di Cosimo de Medici<\/em> en ingl\u00e9s, con posibilidad de doblarlo a cuantos idiomas se requiriese \u2500no consigui\u00f3 su distribuci\u00f3n allende, y sin duda el doblaje para la televisi\u00f3n italiana qued\u00f3 mejor que el redoblaje original en ingl\u00e9s\u2500, traicionando por ejemplo c\u00f3mo hubiera sido reconstruir el dialecto de su propia tierra como se hablara quinientos a\u00f1os antes, cifr\u00e1ndose sus mayores esperanzas en proyectar un <em>programa<\/em> comprensible y exportable, en cuanto a su funci\u00f3n social, ser\u00eda una may\u00e9utica cat\u00f3dica, en cuanto a su vertiente \u00e9tica, un abismante tratado moral sobre el temperamento melanc\u00f3lico que subyace en las pasiones geniales, franciscano, o sea pobre, autosuficiente, sencillo y certero, en lo que concierne a cuestiones estil\u00edsticas, en raz\u00f3n de minusvalorarse como pronta herramienta de alfabetizaci\u00f3n universal sobre reflexiones e ideas sutil\u00edsimas.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Leta-di-Cosimo-de-Medici-Roberto-Rossellini-1973-5.png\" alt=\"L&#039;et\u00e0 di Cosimo de Medici (Roberto Rossellini, 1973)-5\" width=\"716\" height=\"528\" class=\"aligncenter size-full wp-image-6460\" srcset=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Leta-di-Cosimo-de-Medici-Roberto-Rossellini-1973-5.png 716w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Leta-di-Cosimo-de-Medici-Roberto-Rossellini-1973-5-300x221.png 300w\" sizes=\"(max-width: 716px) 100vw, 716px\" \/><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Leta-di-Cosimo-de-Medici-Roberto-Rossellini-1973-6.png\" alt=\"L&#039;et\u00e0 di Cosimo de Medici (Roberto Rossellini, 1973)-6\" width=\"716\" height=\"528\" class=\"aligncenter size-full wp-image-6461\" srcset=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Leta-di-Cosimo-de-Medici-Roberto-Rossellini-1973-6.png 716w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Leta-di-Cosimo-de-Medici-Roberto-Rossellini-1973-6-300x221.png 300w\" sizes=\"(max-width: 716px) 100vw, 716px\" \/><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Leta-di-Cosimo-de-Medici-Roberto-Rossellini-1973-7.png\" alt=\"L&#039;et\u00e0 di Cosimo de Medici (Roberto Rossellini, 1973)-7\" width=\"716\" height=\"528\" class=\"aligncenter size-full wp-image-6462\" srcset=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Leta-di-Cosimo-de-Medici-Roberto-Rossellini-1973-7.png 716w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Leta-di-Cosimo-de-Medici-Roberto-Rossellini-1973-7-300x221.png 300w\" sizes=\"(max-width: 716px) 100vw, 716px\" \/><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Leta-di-Cosimo-de-Medici-Roberto-Rossellini-1973-8.png\" alt=\"L&#039;et\u00e0 di Cosimo de Medici (Roberto Rossellini, 1973)-8\" width=\"716\" height=\"528\" class=\"aligncenter size-full wp-image-6463\" srcset=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Leta-di-Cosimo-de-Medici-Roberto-Rossellini-1973-8.png 716w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Leta-di-Cosimo-de-Medici-Roberto-Rossellini-1973-8-300x221.png 300w\" sizes=\"(max-width: 716px) 100vw, 716px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>En aquel tiempo juvenil el apetito me empuj\u00f3 a recorrer Francia y la Germania. Y aunque se pretendieron otras razones para que mis mayores aprobaran mi partida, la verdadera raz\u00f3n era el ardor y el af\u00e1n por ver tantas cosas.<\/em> <\/p>\n<p><em>A la posteridad<\/em>, Francesco Petrarca<\/p>\n<p><strong>NOTAS:<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>[1]<\/strong> Como excepci\u00f3n que confirma la regla, Alcide De Gasperi, en <em>Anno uno<\/em> (1974), atestiguar\u00e1 justo lo contrario, era el momento de pasar del mon\u00f3logo al di\u00e1logo si Italia quer\u00eda superar la reconstrucci\u00f3n post-Segunda Guerra Mundial y emanciparse por fin de la tutela extranjera. La urgencia en aquel entonces, conmensurar, hallar el islote constitucional que nos permita salir del estado de excepci\u00f3n, garant\u00edas sobre que la circulaci\u00f3n de mon\u00f3logos ser\u00e1 respetada aunque siendo democristianos nos tachen de comunistas por el mero hecho de garantizarles partidos, libertad de palabra. La preocupaci\u00f3n rosselliniana por la intolerancia, la censura de la libertad de pensamiento y del mon\u00f3logo individual, no ceja de reaparecer, domina como tematizaci\u00f3n caudal en todas sus producciones para la televisi\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>L&#8217;et\u00e0 di Cosimo de Medici (Roberto Rossellini, 1973) Acostumbra la naturaleza, cuando crea a una persona muy excelente en alguna profesi\u00f3n, no producirla sola sino hacer en el mismo momento y en un lugar cercano,<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26,367],"tags":[133,1003,999,1000,200,1002,66,1004,998,51],"class_list":["post-6450","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-criticas","category-revista","tag-133","tag-anno-uno","tag-blaise-pascal","tag-cartesius","tag-eric-rohmer","tag-il-messia","tag-italia","tag-langlaise-et-le-duc","tag-leta-di-cosimo-de-medici","tag-roberto-rossellini"],"post_mailing_queue_ids":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6450"}],"collection":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6450"}],"version-history":[{"count":31,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6450\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6498,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6450\/revisions\/6498"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6450"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6450"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6450"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}