{"id":683,"date":"2021-01-20T08:00:12","date_gmt":"2021-01-20T08:00:12","guid":{"rendered":"http:\/\/unatumbaparaelojo.com\/?p=683"},"modified":"2025-02-15T22:26:12","modified_gmt":"2025-02-15T22:26:12","slug":"reencarnacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/?p=683","title":{"rendered":"REENCARNACI\u00d3N"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>Typhoon Club<\/em> [<em>Taif\u00fb kurabu<\/em>] (Shinji S\u00f4mai, 1985)<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">El adolescente goza, todav\u00eda, de sus \u00faltimas fuerzas para resistirse al aprendizaje sobre qu\u00e9 ser\u00e1 aquello del calcular, mientras el mundo lo sumerge, esta vez peligrosamente en serio, hacia el descentramiento consistente en verse asaltado por preguntas que le trascienden. Fin de ciclo, patada torpe adelante y el club disolvi\u00e9ndose, sin solemnidad. Al profesor borracho le quedar\u00e1 el consuelo de repetir (con adultez impostada) ese soniquete de \u201cla vida sigue\u201d, pero la carne joven (la del profe incluida) no quiere entender, siente que se lo arrasa. Comprendiendo el hecho, un objetivo sanamente preocupado, como el de Shinji S\u00f4mai, eludir\u00e1 cuanto se pueda el identificarse con un estado psicol\u00f3gico en tan grado inconstante, alej\u00e1ndose en ocasiones, ya que de no interceder en la conmoci\u00f3n un <em>general<\/em> aqu\u00ed nadie entender\u00eda nada. Tampoco existe un anclaje promedio, pues el <em>Tif\u00f3n Club<\/em> est\u00e1 formado por bastantes \u2500alumnos, alumnas y curiosamente el profesor\u2500, ni una linealidad esencial m\u00e1s all\u00e1 de transcurrir de jueves a lunes \u2500escenas como el perverso juego del ahogamiento en la piscina o el secreto de los tonteos l\u00e9sbicos se nos muestran <em>despu\u00e9s<\/em> de haberlo contado uno a otro personaje, etc. A\u00fan as\u00ed, desde el puro exterior filmable, el repertorio de basculaciones queda inevitablemente acotado, rendido al interrogante de d\u00f3nde oculta un cuerpo lozano el mecanismo que le permite alternar, en segundos y excluida cualquier mediaci\u00f3n, entre languidecer de tedio y el baile exultante. A ratos la pregunta, infinita, del huevo y la gallina, a ratos la in\u00fatil gallard\u00eda de superar desafiando la estasis el ritmo de la propia especie. Desde la gamberrada inicial, sobre el club pende una muerte, comienzan a sospecharse las implicaciones del teorema de Pit\u00e1goras y su relaci\u00f3n con la transitoriedad: se acab\u00f3 lo de colarse de noche en el colegio.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Al igual que en los d\u00edas escolares en lontananza, son excesivos los nombres, cuerpos, personajes singulares, los desasosiegos y rencillas (facciones dentro del mismo club), guasas, disgustos, etc. como para atenderlos y, al finalizar, tratar de rememorarlos todos. Quedan las man\u00edas, algo m\u00e1s ligeras si uno porta solo ropa interior. Tambi\u00e9n el aroma, como el de un tif\u00f3n, del que dicen que antes de llegar y despu\u00e9s de irse, huele. A partir del develamiento, el parpadeo de una luz puede equivaler a presentimiento, la intermitencia asimilarse al centro, y un fin de ciclo anubarrar la mente adolescente hasta devenir cat\u00e1strofe meteorol\u00f3gica. \u00bfY entre tanta chavalada, qu\u00e9 pinta la historia de los obligados esponsales, la historia del profe? Pues que \u00e9l era hace poco \u2500quince a\u00f1os\u2500 tambi\u00e9n como esos chavales, \u00abhijo de campesinos\u00bb seguro, ahora ense\u00f1ando a los hijos que vienen. Durante su indeseada fiesta de compromiso, alcoholizado, recibe una llamada de los alumnos que por favor los rescate del colegio; \u00e9l no ir\u00e1 \u2500hay un tif\u00f3n y est\u00e1 con su familia pol\u00edtica y la madre de su futura\u2500 pero acabar\u00e1 rebaj\u00e1ndose a discutir por tel\u00e9fono con un adolescente muy serio (Mikami) quien lo hunde solt\u00e1ndole desde lejos que no le respeta y que de mayor nunca querr\u00eda ser alguien como \u00e9l. \u00abEscucha, mocoso: te crees alguien especial, pero dentro de quince a\u00f1os ser\u00e1s igual que yo. \u00a1Quince a\u00f1os! \u00a1Hazte a la idea!\u00bb. Parec\u00eda un hombre pac\u00edfico, dir\u00edase que hasta dudoso \u2500repetidamente el espectador ha presenciado cu\u00e1nto le cuesta imponerse a suegra y alumnos\u2500, ocurre, sin embargo, un inserto <em>subjetivo<\/em> en medio del plano-contraplano durante la conversaci\u00f3n telef\u00f3nica y el profesor se doblega a trasmutarse: asom\u00e1ndose al sal\u00f3n, donde su futura mujer y la madre cantan, en picado encuentra a su progenitor sentado en el suelo, acabando de comer, descubri\u00e9ndose con laxitud de borracho la parte superior del kimono. Al primer golpe de vista, la serena figura de tatuado dorso aparece imponente, al segundo siguiente, al girarse devolviendo la mirada al hijo (mirando a c\u00e1mara), apreciamos por contra una irrebatible expresi\u00f3n de satisfacci\u00f3n bovina. Hacia dos extremos, hacia dos ciclos, tres segundos tarda el plano en indefinirse, suficientes para descubrir al profesor que no estar\u00eda ni tan mal ni tan bien encontrarse portando en quince a\u00f1os las marcas del &#8220;padre&#8221;.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vlcsnap-2021-01-07-15h53m54s439.png\" alt=\"Tif\u00f3n-Club-1\" width=\"1916\" height=\"1072\" class=\"aligncenter size-full wp-image-684\" srcset=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vlcsnap-2021-01-07-15h53m54s439.png 1916w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vlcsnap-2021-01-07-15h53m54s439-300x168.png 300w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vlcsnap-2021-01-07-15h53m54s439-1024x573.png 1024w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vlcsnap-2021-01-07-15h53m54s439-768x430.png 768w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vlcsnap-2021-01-07-15h53m54s439-1536x859.png 1536w\" sizes=\"(max-width: 1916px) 100vw, 1916px\" \/><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vlcsnap-2021-01-07-15h54m31s895.png\" alt=\"Tif\u00f3n-Club-2\" width=\"1916\" height=\"1072\" class=\"aligncenter size-full wp-image-685\" srcset=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vlcsnap-2021-01-07-15h54m31s895.png 1916w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vlcsnap-2021-01-07-15h54m31s895-300x168.png 300w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vlcsnap-2021-01-07-15h54m31s895-1024x573.png 1024w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vlcsnap-2021-01-07-15h54m31s895-768x430.png 768w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vlcsnap-2021-01-07-15h54m31s895-1536x859.png 1536w\" sizes=\"(max-width: 1916px) 100vw, 1916px\" \/><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vlcsnap-2021-01-07-15h54m50s109.png\" alt=\"Tif\u00f3n-Club-3\" width=\"1916\" height=\"1072\" class=\"aligncenter size-full wp-image-686\" srcset=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vlcsnap-2021-01-07-15h54m50s109.png 1916w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vlcsnap-2021-01-07-15h54m50s109-300x168.png 300w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vlcsnap-2021-01-07-15h54m50s109-1024x573.png 1024w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vlcsnap-2021-01-07-15h54m50s109-768x430.png 768w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/vlcsnap-2021-01-07-15h54m50s109-1536x859.png 1536w\" sizes=\"(max-width: 1916px) 100vw, 1916px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Typhoon Club [Taif\u00fb kurabu] (Shinji S\u00f4mai, 1985) El adolescente goza, todav\u00eda, de sus \u00faltimas fuerzas para resistirse al aprendizaje sobre qu\u00e9 ser\u00e1 aquello del calcular, mientras el mundo lo sumerge, esta vez peligrosamente en serio,<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26,367],"tags":[13,78,81,968],"class_list":["post-683","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-criticas","category-revista","tag-13","tag-japon","tag-shinji-somai","tag-typhoon-club-taifu-kurabu"],"post_mailing_queue_ids":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/683"}],"collection":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=683"}],"version-history":[{"count":17,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/683\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":691,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/683\/revisions\/691"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=683"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=683"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=683"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}