{"id":711,"date":"2021-01-31T08:00:49","date_gmt":"2021-01-31T08:00:49","guid":{"rendered":"http:\/\/unatumbaparaelojo.com\/?p=711"},"modified":"2025-01-19T15:33:22","modified_gmt":"2025-01-19T15:33:22","slug":"sanguijuelas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/?p=711","title":{"rendered":"SANGUIJUELAS"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>D\u00e9truire dit-elle <\/em>(Marguerite Duras, 1969)<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">La perspicuidad de la frontalidad teatrera nos acompa\u00f1a en los primeros minutos, y el espacio es definido de acuerdo a sus fronteras, el bosque, la vista a seis millas del hotel; al final del camino, la puerta, arrasada sin duda por la destrucci\u00f3n postrera. Lejos de la cualidad estatuaria, estos organismos, apartados del tiempo pero sumergidos en la utop\u00eda de la d\u00e9cada, comienzan a espejar sus frases, contemplarse en binomios, formar camarillas, operaciones subterr\u00e1neas efectuadas con la mayor claridad espacial posible: el enga\u00f1o no provendr\u00e1 del objetivo ni de la lente, sino de los tropeles de ojos nunca vistos que han contemplado c\u00f3mo dos cuerpos fornicaban sus deseos en supuesto secreto. Deportado el recogimiento, la ociosidad de las vacaciones se desfigura en pos del arrebato del viento que llegar\u00e1 para arrasar y fundir, de una vez por todas, al monte con la carne. Conspiraci\u00f3n jud\u00eda, atravesada por el envalentonamiento r\u00edgido del que disfruta hibridando extremidades con caprichos, y narrada mediante una conversaci\u00f3n lo suficientemente espor\u00e1dica entre la <em>metteuse en sc\u00e8ne<\/em> y su c\u00f3mplice femenil. Las corrientes de la revoluci\u00f3n aplastada remontan el transcurso en la estasis de la duraci\u00f3n, sirvi\u00e9ndose de ella como salvoconducto a la explosi\u00f3n. Alissa, Elisabeth Villeneuve\/Alione: Elisa. La operaci\u00f3n es la suma, y los minutos acumulan la lenta podredumbre sobre la clarividencia inicial, puesto que son inmoderados los reflejos, obtusas las barajas, tornadizas las formaciones, y resiste desierta la ocasional intrusi\u00f3n del primer plano, o de uno detalle, para reequilibrar el nuevo <em>statu quo<\/em>, plenamente alienante para Bernard, pues hace falta un extranjero para dar fe de que el concili\u00e1bulo se ha alejado demasiado de la sociedad, ha provocado un cisma en los torbellinos del antojo. El asesinato de la reconstrucci\u00f3n jer\u00e1rquica ha tenido lugar a cambio de un trueque jam\u00e1s puesto en escena, pues tan solo quedan las constataciones del mordisco.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El viento sigue azotando la floresta, y el tiempo nos empuja al centro perif\u00e9rico, al amor despreciado, \u00edntimamente unido a un aborto de cuya minucia no podr\u00edamos estar m\u00e1s desentendidos. M\u00e1s all\u00e1 de las dualidades (la gravedad de Max Thor\/lo inarm\u00f3nico de Stein y lo quebradizo de Elisabeth\/la vesania de Alissa), nos resta la certeza de la fijaci\u00f3n en la pulpa del mundo material, a punto de ser explotada por la cosa-cine durante los a\u00f1os del terror, y este delirio colectivo, amante del quiebre, contradictoriamente balanceado por la eternidad de un silencio, resulta de aquello echado a perder y que el dispositivo, como perenne retrasado, intentar\u00e1 poner en escena despu\u00e9s de la debacle. Este es el relato de los resistentes, y su inexactitud geogr\u00e1fica es el punto de partida desde donde rememorar para destruir y, a partir de ah\u00ed, cuestionarnos el significado del verbo. El baile de analog\u00edas no habita en solitario el coraz\u00f3n de la ficci\u00f3n, lo acompa\u00f1a la fractura, insistente, pesada, amada a la fuerza, incluso dejando que nos arrolle de lujuria el <em>in crescendo<\/em> perfecto a un drama roto, pues cada l\u00ednea de fuerza destroza a su contigua, as\u00ed como la naturaleza mata y resucita, la c\u00e1mara se queda quieta para que lo \u00edntegro se mueva mientras se derrumba, nuestros ojos sufren ante el devenir de un anecdotario confuso, y en la pesantez del asueto, con paso de serpiente, se introduce en la realidad del reflejo lo que no estall\u00f3 al otro lado del cristal, un cicl\u00f3n de aire y m\u00fasica que, con suerte, espantar\u00e1, en nombre de Stein, el vano disimulo.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/vlcsnap-2021-01-27-00h48m57s928.png\" alt=\"D\u00e9truire dit-elle, Marguerite Duras\" width=\"765\" height=\"480\" class=\"aligncenter size-full wp-image-717\" srcset=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/vlcsnap-2021-01-27-00h48m57s928.png 765w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/vlcsnap-2021-01-27-00h48m57s928-300x188.png 300w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/vlcsnap-2021-01-27-00h48m57s928-200x125.png 200w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/vlcsnap-2021-01-27-00h48m57s928-440x275.png 440w\" sizes=\"(max-width: 765px) 100vw, 765px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>D\u00e9truire dit-elle (Marguerite Duras, 1969) La perspicuidad de la frontalidad teatrera nos acompa\u00f1a en los primeros minutos, y el espacio es definido de acuerdo a sus fronteras, el bosque, la vista a seis millas del<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26,367],"tags":[86,88,44,87],"class_list":["post-711","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-criticas","category-revista","tag-86","tag-detruire-dit-elle","tag-francia","tag-marguerite-duras"],"post_mailing_queue_ids":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/711"}],"collection":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=711"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/711\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6650,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/711\/revisions\/6650"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=711"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=711"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=711"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}