{"id":725,"date":"2021-02-28T10:00:14","date_gmt":"2021-02-28T10:00:14","guid":{"rendered":"http:\/\/unatumbaparaelojo.com\/?p=725"},"modified":"2023-12-14T11:00:42","modified_gmt":"2023-12-14T11:00:42","slug":"el-pan-y-la-cancion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/?p=725","title":{"rendered":"EL PAN Y LA CANCI\u00d3N"},"content":{"rendered":"<p><strong>Y\u00d4ICHI HIGASHI<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/?p=725\">Four Seasons: Natsuko [Shiki Natsuko] (1980)<\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/?p=1913\">Somebody\u2019s Xylophone [Dareka no mokkin] (2016)<\/a><\/p>\n<p><strong><em>Four Seasons: Natsuko<\/em> [<em>Shiki Natsuko<\/em>] (Y\u00f4ichi Higashi, 1980)<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Un malentendido ocasional se produce cuando uno intenta explicar de qu\u00e9 manera se confronta con un filme, la conversaci\u00f3n pronto termina recalando en un sustantivo antip\u00e1tico y en sus m\u00faltiples sin\u00f3nimos: inmersi\u00f3n. Remato reconociendo l\u00edmites entre lo que separa este <em>sumergirse<\/em>, apabullando los sentidos de uno, dej\u00e1ndoselos manosear con extremidades de gigante, y la <em>visi\u00f3n<\/em> de una experiencia, la vida recreada en sus m\u00faltiples usanzas. En el extremo de este filme encontramos dos visitas a un escorial, en la primera, refugiada en una tienda de campa\u00f1a, la compa\u00f1\u00eda de teatro <em>Profile Troupe<\/em>, en medio de una lluvia pegajosa, comienza su espect\u00e1culo, en la segunda, Natsuko, protagonista veintea\u00f1era de esta serie de peripecias, llega a la conclusi\u00f3n de que su alma se encuentra en el cuerpo, cuesti\u00f3n esta atravesadora del filme por entero, explicitada en un encuentro durante un viaje en tren que pone en conversaci\u00f3n al personaje principal con el poeta Ry\u016bichi Tamura.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Al l\u00edmite de caer en las complacencias morbosas, de vez en cuando agradecidas, del <em>pinku eiga<\/em>, la asistencia a los h\u00e1bitos de Natsuko nos mantiene convenientemente desfasados con sus vivencias, unos segundos, por lo menos. Las desventuras de esta joven, en proceso de descubrimiento personal, b\u00fasqueda de trabajo, rebeliones varias, d\u00edscola familia y relaciones (el cuento ya nos lo sabemos), se presentan a modo de ligas de celuloide apiladas en bloques, y en cada una de estas agrupaciones, a la muchacha, tambi\u00e9n actriz, Setsuko Karasuma, se le concede el tiempo de rodaje necesario como para que las acciones que pone en marcha tengan un <em>plus de mundo<\/em>: pasos sobre la acera, las miradas sobonas a trav\u00e9s del cristal del ferrocarril, sus posados integrales (el usurero es el contratante, no el empleo). Sin esa referida suma de tiempo, ver\u00edamos mucho m\u00e1s difusa la l\u00ednea de <em>explotaci\u00f3n<\/em>, sin embargo, la seguimos divisando, la amenaza resiste ah\u00ed, y es la satisfacci\u00f3n del filme ver c\u00f3mo Karasuma permanece esquiv\u00e1ndola, hasta con orgullo bien ganado. Ella puede maniobrar, y a Higashi le interesa adaptar su proyecto formal a esos ardides de juventud, para que nosotros, receptores de mundolog\u00edas, podamos vernos reflejados y expulsados por el mero <em>estar en el planeta<\/em> de la mujer. Si la superposici\u00f3n entre el espectador y la muchacha fuese total, se proceder\u00eda a un borrado parcial, de su cuerpo, del nuestro, pues dos personas no pueden entenderse si viven demasiado sincronizadas; en cambio, si no lleg\u00e1semos a atisbar, con unos pocos segundos de retraso, algo del modo de mirar de Natsuko, aclarando, si la integridad del metraje nos quisiese expulsar conscientemente, estar\u00edamos convocando un fantasma que a d\u00eda de hoy solo pertenece a los nost\u00e1lgicos y a las videoc\u00e1maras de los grandes almacenes: la experiencia no se registra como quien vigila un paquete precintado.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Nos hemos desquitado ya de unos m\u00ednimos pretextos para entrar a este juego de la existencia, en el que con un poco de paciencia reconoceremos, con el cuerpo que se nos ha dado, los vaivenes de otro, y la ocasional alteraci\u00f3n que separa, une, lo trivial de lo est\u00e9tico (lo segundo siempre fue, en primera instancia, lo primero). Este filme viaja por los h\u00e1bitats del \u00e9xtasis ordinario, es un p\u00e1jaro sobrevolando la mercanc\u00eda, est\u00e1 all\u00ed pero en otra parte, su personaje central anticipa, vive, se exalta, y luego examina su propia imagen de exaltada: loca ambici\u00f3n convertida en escena, Natsuko, a punto de separarse de su novio tras tres a\u00f1os, supervisa junto a \u00e9l las fotograf\u00edas de su desnudo integral, proyectadas en la sucia pared del lugar de trabajo de su amante. Ella, entonces, procede a colocarse enfrente de la diapositiva, reflejando su contorno en la fotograf\u00eda, los senos destapados se reflejan en su camiseta, y poco despu\u00e9s la Natsuko <em>presente <\/em>se desnudar\u00e1 para fusionarse con su propia aventura pasada. Esta zagala ha pasado, como vemos, no solo por la inconsciencia del embeleso de la vida com\u00fan, tambi\u00e9n va aprendiendo las felices pr\u00f3rrogas de la experiencia, esos instantes de recreaci\u00f3n personal donde una rememora, o visiona, escucha, el momento donde fue <em>preciosa<\/em>.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Tamura depart\u00eda sobre el fil\u00f3sofo franc\u00e9s Alain, citaba una frase: \u201cCanta mientras te ganas el pan\u201d, y se la repet\u00eda a Natsuko. Su \u00faltimo consejo, la canija pizca de sabidur\u00eda, tras tantas penas y alegr\u00edas, resid\u00eda en un prop\u00f3sito de re-uni\u00f3n. En 1980, hoy, ya no se tararea a la f\u00e1brica. Tambi\u00e9n el cine, en un momento impreciso en el tiempo, comenz\u00f3 a partir caminos con la canci\u00f3n, por lo tanto con la experiencia del obrero, y fundiendo desmesuradamente el deseo de libertad, el terrorismo del registro y la fijaci\u00f3n enfermiza en unos cuerpos desastrados, termin\u00f3 por olvidarse de las sonrisas. Natsuko, en medio de un rodaje atroz, chabacano, debe repetir una toma, al principio las cosas no salen bien, pero ella insiste y triunfa. Al final, en esa peque\u00f1a victoria, si bien no nos sumergimos en su j\u00fabilo, un enlentecimiento feliz nos hace aproximarnos al ideal descrito: el pe\u00f3n retoma sus vivencias, y el p\u00fablico, con demora, recibe la gloria.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/vlcsnap-2021-01-27-01h02m02s539.png\" alt=\"Four Seasons: Natsuko [Shiki Natsuko] (Y\u00f4ichi Higashi, 1980)\" width=\"833\" height=\"462\" class=\"aligncenter size-full wp-image-786\" srcset=\"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/vlcsnap-2021-01-27-01h02m02s539.png 833w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/vlcsnap-2021-01-27-01h02m02s539-300x166.png 300w, https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/vlcsnap-2021-01-27-01h02m02s539-768x426.png 768w\" sizes=\"(max-width: 833px) 100vw, 833px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Y\u00d4ICHI HIGASHI Four Seasons: Natsuko [Shiki Natsuko] (1980) Somebody\u2019s Xylophone [Dareka no mokkin] (2016) Four Seasons: Natsuko [Shiki Natsuko] (Y\u00f4ichi Higashi, 1980) Un malentendido ocasional se produce cuando uno intenta explicar de qu\u00e9 manera se<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26,367],"tags":[91,788,78,90],"class_list":["post-725","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-criticas","category-revista","tag-91","tag-four-seasons-natsuko-shiki-natsuko","tag-japon","tag-yoichi-higashi"],"post_mailing_queue_ids":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/725"}],"collection":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=725"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/725\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6139,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/725\/revisions\/6139"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=725"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=725"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/unatumbaparaelojo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=725"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}