Una tumba para el ojo

(3) y (4) “Diccionario de tópicos, lugares comunes e ideas recibidas” por José María Latorre; de la E a la O

Dirigido por… sección Travelling
José María Latorre

(3) Nº 244 ─ Marzo 1996  

No está de más empezar esta tercera entrega con la palabra envidia y acabarla con un clásico del tópico, kafkiano, que debemos agradecer a una mala digestión de «El proceso» de Franz Kafka a través de Orson Welles.

Envidia: Es lo que, según algunos, sienten quienes no aprecian nada lo que ruedan José Luis Garci (también sus cursis productos televisivos) y Pedro Almodóvar. También, se afirma: deporte nacional por excelencia. «En España no gusta lo nuestro (…) Los españoles no soportamos el triunfo de los nuestros». Etc. Una buena forma de no admitir más que el aplauso. ¡Abajo la disidencia! ¡Prohibido pensar!.

Etiquetas: Pegarlas a lo que sea sin preocuparse de su significado (¡como todos lo hacen así…!): generación X, realismo sucio… Más tarde, quejarse de que todo se etiqueta, pero aun así seguir etiquetando.

Fassbinder, Rainer Werner: Realizador alemán influido por Douglas Sirk; rodó demasiadas películas (acotación personal: ¿por qué diablos se afirma con tanta seguridad que no es bueno rodar demasiados films, escribir demasiadas novelas o pintar demasiados cuadros, cosa que dicen, por cierto, quienes no hacen una cosa ni otra?, ¿por qué no acusan de eso mismo a Woody Allen, en un terreno, o a Manuel Vázquez Montalbán, en otro, ambos mimados por la crítica? ¿ Por qué no lo dicen de Pablo Picasso?).

Fellini, Federico: «Su mundo era circense»; a las películas que filmó se las llama fellinianas; suele hablarse de mundo felliniano. La peor es Giulietta degli spiriti. «Provinciano con genio». «Las orgías romanas finales de Dos semanas en otra ciudad valen por toda La dolce vita, que además es muy aburrida».

Festival de San Sebastián: una edición de transición, de crisis [A.W.]

Festival de Valladolid: Serio y riguroso [A.W.]

Ford, John: ¿Era un hombre de derechas o de izquierdas? ¿Fue militarista o antimilitarista? Rodó Mogambo porque tenía ganas de pasar unas vacaciones en África. Contar una vez más la anécdota de que Ford recuperó los días de retraso en un rodaje arrancando varias páginas del guión. «Me llamo John Ford y hago películas del Oeste».

Franquismo (Cine español del): Se fue injusto con él. Se le tenía manía sólo por cuestiones ideológicas. En realidad eran muy buenas películas. Hasta el “Nodo” era bueno.

Frears, Stephen: Hipercrítico con la Inglaterra thatcheriana.        

Fuller, Samuel: Fascista. Un director violento. No olvidarse de la famosa cita: «Una película es como un campo de batalla: amor, odio, acción, violencia, muerte…».          

Garbo, Greta: La “divina”; la mejor actriz de la historia del cine; Ninotchka: ¡Greta ríe!

Garci, José Luis (y Pedro Almodóvar): Si no te gusta lo que ruedan Garci (o Almodóvar) es por envidia: «en España se envidia a quien triunfa» (preguntas personales: ¿qué es el triunfo?, ¿tiene algo que ver el triunfo con la calidad, el triunfo con el arte?: pienso en Van Gogh en vida, o en Flann O’Brien, o en Dallapiccola: ¿no estaremos hablando más bien de popularidad?. ¿Se acuerda alguien hoy de la popularidad de Harold Robbins o de Maxence Van der Mersch?.      

Género: mencionar siempre las «claves» del género; de algunos directores considerados autores se dice que hacen «incursiones» en un género [A.W.]

Godard, Jean-Luc: Es el cine (¿fue el cine?); uno de los padres de la nouvelle vague; tics y citas cultas: boutades: pedantería.

Guión: Un libreto que todos parecen haber leído cuando hablan de un film. Se dice que es un buen guión o un mal guión, pero en realidad sólo los que han hecho la película saben la relación que mantiene el producto acabado con el guión original.

Guionista: Cuando la película gusta, nadie se acuerda de él; a la inversa, si la película no gusta, todas las culpas recaen sobre su persona.

Gutiérrez Aragón, Manuel: Hablar de la magia de las películas que rueda Manuel Gutiérrez Aragón; los títulos de los últimos films que ha realizado son muy finos.

Hawks, Howard: Filmaba la altura de los ojos del hombre. Sus mujeres eran muy viriles. Rodó «cuatro ríos» (Río de sangre, Río Rojo, Río Bravo, Río Lobo); inexacto: el título original de Río de sangre es The Big Sky, algo así como El gran cielo. Profesionalidad. Virilidad.

Hepburn, Katharine: La gran flaca. Excelente actriz de comedia, a menudo formó pareja con Spencer Tracy.

Historia: Es lo que traicionan las películas «históricas».

Hitchcock, Alfred: El mago del suspense. Decir: hitchcockiano. Tenía miedo de la policía por culpa de su progenitor, quien, para asustarle, pidió que encerraran un rato a su hijo en la celda de una comisaría. Cortina rasgada y Topaz son anticomunistas. La mejor película de Hitchcock es Vértigo (hablar de la espiral y «Tristán e Isolda» y citar a Eugenio Trías, quien habló del film antes de convertirse en paladín de José María Aznar). La secuencia del asesinato en la ducha de Psicosis fue rodada por Saul Bass. Llamarle don Alfred o Hitch (pero no llamar Minn a Minnelli ni Hath a Hathaway). Explicar qué es el macguffin y la anécdota de la rubia fría que de repente echa mano a la bragueta del galán. Su musa fue Grace Kelly. Era un obseso sexual.

Hollywood: «La Meca del cine».

Homosexualidad: Cuando sale en la conversación el nombre de un director homosexual, referirse a su fina sensibilidad [A. W.].

Huston, John: Bebedor, fumador, vitalista, bon vivant: hacía cine sobre personajes de perdedores (!). Welles dijo de él que era más interesante como persona que como realizador. Filmó El último de la lista para disfrutar unos días de vacaciones en Irlanda con los amigos y dedicarse a la caza del zorro; rodó La reina de África para poder ir de caza mayor.

Imagen: «Una imagen vale más que mil palabras» (!!!)

Inestimable: Adjetivo que suele aplicarse para citar a continuación a un colaborador del realizador por quien el crítico siente aprecio: «la inestimable colaboración de…».

Jazz: Fue Alex North quien introdujo el jazz como apoyo dramático en la música de cine (si lo oyen o leen, no se lo crean).

Johnny Guitar: Citar los famosos diálogos: «¿A cuántos hombres has amado?», «miénteme, dime que me has esperado estos años», etc. y alabar la agudeza de Nicholas Ray sin tener en cuenta que las frases en cuestión se deben al trabajo de Philip Yordan.

Kafkiano: Quienes no han leído a Kafka y sólo lo conocen a través de la adaptación de El proceso que filmó Welles identifican kafkiano con enrevesado, laberíntico, incomprensible, severo, confuso, oscuro. Algunos se sorprendería del sentido del humor del escritor (lean, por ejemplo, América).

 

Continuará

***

(4) Nº 246 ─ Mayo 1996

Dos actores y directores desaparecidos, Genne Kelly y Laurence Olivier se encargan de abrir y cerrar, con aires de musical y de teatro y cine shakesperiano, la cuarta entrega de este pequeño diccionario.

Kelly, Gene: Junto con Stanley Donen, revolucionó el cine musical: cambió la teatralidad del decorado del musical de los años treinta por el rodaje en escenarios naturales.

King Kong: el mito de «la-Bella-y-la-Bestia». Refleja la angustia de los días de la Gran Depresión. “No han sido las balas lo que le han matado, ha sido la belleza de una mujer». Citar con tono de experto los grabados de Gustavo Doré y el cuadro de Böcklin «La isla de los muertos».

Kurosawa, Akira: Es el más occidental de los directores japoneses. También: el John Ford japonés. Ha alternado films de época con otros de temática actual. Profundo conocedor de Shakespeare y, en general, de toda la literatura occidental. Intento de suicidio. Por si alguien no lo hubiera leído nunca antes de ahora, recordar que Siete samurais fue vertida al westem con realización de John Sturges y con el título de Los siete magníficos.

Lang, Fritz: Su «puesta en escena era geométrica».

Lanza: «Rompo una lanza por…».

Lewis, Jerry: «La-rebelión-de-los-objetos» (también Tashlin y Tati).

Literaria: Expresión usada, por lo general, para descalificar un film: es «literario». Suele decirse cuando los personajes hablan mucho y, por una vez, dicen cosas interesantes (no se dice de las realizaciones de Joseph L. Mankiewicz, porque a éste se le ha concedido el título de cineasta y sus diálogos son «inteligentes»: véase Mankiewicz), o también ante determinados recursos expresivos como la voz en off.

Lo que el viento se llevó: «A Dios pongo por testigo de que nunca volveré a pasar hambre» (comentar la frase con alborozo).

Lubitsch, Ernst: Citar el «toque Lubitsch» sin explicarlo; destacar las puertas que se abren y cierran; citar siempre al actor Edward Everett Horton y decir que «hacía de» mayordomo.

Maldito: Dícese, por lo general, cuando un director de cine gusta a un crítico, o a varios críticos, y éste o éstos se quejan de que no se le aplauda todavía más de lo que se le aplaude; en España, el prototipo del eterno maldito es, al parecer, Fernando Fernán Gómez (acotación personal: ¡vaya eterno maldito!; por lo que a mi memoria personal respecta, lo he visto aplaudido y encumbrado desde mi infancia, cuando iba a los cines de barrio; es uno de los actores y realizadores más conocidos, populares y sobre quienes más se ha escrito, que más suele gustar, que más se suele premiar y cuyo nombre aparece en más lugares; sólo falta que le dediquen calles).

Malvado Zaroff, El: Afirmar que la presencia de un personaje femenino (que no aparece en el relato de Richard Connell) introduce erotismo en esta película. Al contrario, cuando se hace en otras adaptaciones en cuyos originales no aparecen mujeres, hay que afirmar que se trata de un añadido comercial.     

Mankiewicz, Joseph L.: Sus diálogos eran muy inteligentes; hombre culto, (A.W.: «intelectual: fuma en pipa»), amante del teatro.

Mann, Anthony: Excelente director de westens; hay que destacar su utilización del paisaje. Hombre del oeste es como una tragedia griega (¿por qué siempre hay que decir griega?).

Masina, Giulietta: Imitaba a Chaplin. Payasa. Actriz sobrevalorada. Su estrella fue eclipsada por el brillo de su esposo Fellini.

Melville, Jean-Pierre: Decidió adoptar el nombre de Melville en homenaje al novelista Herman Melville (y añadir: «el escritor de Moby Dick»).

Microcosmos: Aplíquese al conjunto de personajes y decorados de un film cuando éste ha sido realizado por un «autor».

Minnelli, Vincente: Un director refinado, elegante, de buen gusto, a quien le gustaba la pintura, y experto en musicales (aunque también fuera grande en comedias y melodramas): hablar de los colores rojos en Minnelli y de la utilización pictórica del color (fruto, es forzoso decirlo, de los directores de fotografía y del asesor de color: en la M.G.M., a menudo Charles K.Hagedon). El «esclavo enjaula de oro» (la Metro).

Mizoguchi, Kenji: Fina sensibilidad oriental, es decir, no necesariamente homosexual [A.W.]. Para pasar por un gran entendido, hay que manifestar que se prefiere La calle de la vergüenza Cuentos de la luna pálida, porque de ésta hablan casi todos y, sin embargo, nadie lo hace de aquélla.

Monstruos japoneses: Decir con tono de enterado que es un género llamado kaigu-eiga.

Monroe, Marilyn: Decir siempre Marilyn, nunca Marilyn Monroe. Era mucho mejor actriz de lo que se creía. Una víctima de Hollywood. Reina de la pantalla. Citar siempre Niágara, la secuencia de las faldas levantadas por la rejilla del aire en La tentación vive arriba y el chorro de vapor que expulsa la locomotora a su paso en la estación de Con faldas ya lo loco. Encarnación de la naturaleza. Cuando ella estaba en pantalla, las películas ganaban.

Música de cine: La buena música de cine no debe notarse mientras se ve la película; siempre es un elemento secundario; un crítico «serio» no debe fijarse en ella: es una frivolidad (aunque quienes hacen cine le den importancia); destacar, empero, la de Prokofiev para el cine de Eisenstein (que, por lo demás, suena tanto y tan fuerte como en un concierto); citar Ascensor para el cadalso porque detrás de ella está el nombre de Miles Davis, y cualquier otra película de hoy mismo que contenga música de estrellas del rock; no olvidar hablar de la de Gustav Mahler utilizada por Visconti en Muerte en Venecia.

Musical (cine): Los argumentos son aburridos e insignificantes, pero (!) los números musicales impiden seguir el argumento: lo interrumpen [A. W.]. El «musical» expresa la alegría de vivir.

Nouvelle vague: Sacó por primera vez las cámaras a las calles para rodar con amiguetes; movimientos de cámara en mano; por primera vez también se percibía en el cine el latido de la vida ciudadana (acotación personal: ¿y qué hicieron, sino eso, en tantas películas italianas de los años cuarenta, no sólo en las que realizó Rossellini?). Rodaje alegre, fresco, desprejuiciado, joven.

Oliveira, Manoel de: “…este joven de ochenta y… años” (añadir años a medida que se vaya redactando nuevas críticas de films realizados por Oliveira).

Olivier, Laurence: Excelente actor de teatro, pero menos de cine (aunque nadie le haya visto actuar en teatro). Sus adaptaciones de Shakespeare eran excesivamente teatrales. Cada vez que se hable de alguna de ellas, comparar con las de Welles y afirmar que las de éste eran mucho mejores.

Continuará

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